martes, 22 de marzo de 2016

Caracas sin agua | un cuento de Gabriel García Márquez

Fuente original de Plaza Venezuela, Caracas
(el conjunto escultórico central actualmente se encuentra en el parque Los Caobos)


Siendo hoy 22 de marzo Día Mundial del Agua, quiero compartir con ustedes un extraordinario cuento, escrito en forma de crónica periodística por Gabriel García Márquez publicado en el año 1958 en la revista "Momento". No sé si ese año hubo una situación grave en materia de agua, sí que fue año de “Niño”. Lo que si estoy seguro es que luego de 58 años nuestra situación sigue siendo tan precaria como la que contó de manera magistral el Gabo.

Tengo la esperanza que en poco tiempo en Venezuela tengamos autoridades verdaderamente competentes que se tomen en serio el trabajo de hacer gestión hídrica integral, que entiendan que los fenómenos meteorológicos son parte normal de la variabilidad ambiental de nuestro planeta y que el cambio climático es una amenaza verdadera y no un tema para jugar a la guerra fría.

Y tan importante como lo anterior que podamos comprender que también es nuestra conciencia y responsabilidad, tal como varias veces nos interpela García Márquez en su casi premonitoria narración.


Caracas sin agua - Gabriel García Márquez


Después de escuchar el boletín radial de las 7 de la mañana, Samuel Burkart, un ingeniero alemán que vivía solo en un pent-house de la avenida Caracas, en San Bernardino, fue al abasto de la esquina a comprar una botella de agua mineral para afeitarse. Era el 6 de junio de 1958. Al contrario de lo que ocurría siempre desde cuando Samuel Burkart llegó a Caracas, 10 años antes, aquella mañana de lunes parecía mortalmente tranquila. De la cercana avenida Urdaneta no llegaba el ruido de los automóviles ni el estampido de las motonetas. Caracas parecía una ciudad fantasma. El calor abrasante de los últimos días había cedido un poco, pero en el cielo alto, de un azul denso, no se movía una sola nube. En los jardines de las quintas, en el islote de la Plaza de la Estrella, los arbustos estaban muertos. Los árboles de las avenidas, de ordinario cubiertos de flores rojas y amarillas en esa época del año, extendían hacia el cielo sus ramazones peladas.

Samuel Burkart tuvo que hacer cola en el abasto para ser atendido por los dos comerciantes portugueses que hablaban con la clientela de un mismo tema, el tema único de los últimos cuarenta días que esa mañana había estallado en la radio y en los periódicos como una explosión dramática: el agua se había agotado en Caracas. La noche anterior se habían anunciado las drásticas restricciones impuestas por el INOS a los últimos 100.000 metros cúbicos almacenados en el dique de La Mariposa. A partir de esa mañana, como consecuencia del verano más intenso que había padecido Caracas después de 79 años, había sido suspendido el suministro de agua. Las últimas reservas se destinaban a los servicios estrictamente esenciales. El gobierno estaba tomando desde hacía 24 horas disposiciones de extrema urgencia para evitar que la población pereciera víctima de la sed. Para garantizar el orden público se habían tomado medidas de emergencia que las brigadas cívicas constituidas por estudiantes y profesionales se encargarían de hacer cumplir.

Las ediciones de los periódicos reducidas a cuatro páginas, estaban destinadas a divulgar las instrucciones oficiales a la población civil sobre la manera como debía proceder para superar la crisis y evitar el pánico.

A Burkart no se le había ocurrido una cosa: sus vecinos tuvieron que preparar el café con agua mineral, le anunció que la venta de jugos de frutas y gaseosas estaba racionada por orden de las autoridades. Cada cliente tenía derecho a una cuota límite de una lata de jugo de fruta y una gaseosa por día, hasta nueva orden. Burkart compró una lata de jugo de naranja y se decidió por una botella de limonada para afeitarse. Sólo cuando fue a hacerlo descubrió que la limonada corta el jabón y no produce espuma. De manera que declaró definitivamente el estado de emergencia y se afeitó con jugo de duraznos.

Primer anuncio de cataclismo: Una señora riega el jardín Con su cerebro alemán perfectamente cuadriculado y sus experiencias de guerra, Samuel Burkart sabía calcular con la debida anticipación el alcance de una noticia. Eso era lo que había hecho, tres meses antes, exactamente el 26 de marzo, cuando leyó en un periódico la siguiente información: “En La Mariposa sólo queda agua para 16 días”.

La capacidad normal del dique de La Mariposa, que surte de agua a Caracas es de 9.500.000 metros cúbicos. En esa fecha a pesar de las reiteradas recomendaciones del INOS para que se economizara el agua, las reservas estaban reducidas a 5.221.854 metros cúbicos. Un meteorólogo declaró a la prensa, en una entrevista no oficial que no llovería antes de junio. Pocas semanas después el suministro de agua se redujo a una cuota que era ya inquietante, a pesar de que la población no le dio la debida importancia: 130.000 metros cúbicos diarios.

Al dirigirse a su trabajo, Samuel Burkart saludaba a una vecina que se sentaba en su jardín desde las 8 de la mañana a regar la hierba. En cierta ocasión le habló de la necesidad de economizar agua. Ella, embutida en una bata de seda con flores rojas, se encogió de hombros. “Son mentiras de los periódicos para meter miedo —replicó—. Mientras haya agua yo regaré mis flores.” El alemán pensó que debía dar cuenta a la policía, como lo hubiera hecho en su país, pero no se atrevió porque pensaba que la mentalidad de los venezolanos era completamente distinta de la suya. A él también le había llamado la atención que las monedas en Venezuela son las únicas que no tienen escrito su valor y pensaba que aquello podía obedecer a una lógica inaccesible para un alemán. Se convenció de eso cuando advirtió que algunas fuentes públicas, aunque no las más importantes, seguían funcionando cuando los periódicos anunciaron, en abril, que las reservas de agua descendían a razón de 150.000 metros cúbicos cada 24 horas. Una semana después se anunció que se estaban produciendo chaparrones artificiales en las cabeceras del Tuy —la fuente vital de Caracas— y que eso había ocasionado un cierto optimismo en las autoridades. Pero a fines de abril no había llovido. Los barrios pobres quedaron sin agua. En los barrios residenciales se restringió el agua a una hora por día. En su oficina, como no tenía nada que hacer, Samuel Burkart utilizó su regla de cálculo para descubrir que si las cosas seguían como hasta entonces habría agua hasta el 22 de mayo. Se equivocó, tal vez por un error en los datos publicados en los periódicos. A fines de mayo el agua seguía restringida, pero algunas amas de casa insistían en regar sus matas. Incluso en un jardín, escondido entre los arbustos, vio una fuente minúscula, abierta durante la hora en que se suministraba el agua. En el mismo edificio donde él vivía, una señora se vanagloriaba de no haber prescindido de su baño diario en ningún momento. Todas las mañanas recogía agua en todos los recipientes disponibles. Ahora, intempestivamente, a pesar de que había sido anunciada con la debida anticipación, la noticia estallaba a todo lo ancho de los periódicos. Las reservas de La Mariposa alcanzaban para 24 horas. Burkart que tenía el complejo de la afeitada diaria, no pudo lavarse ni siquiera los dientes. Se dirigió a la oficina, pensando que tal vez en ningún momento de la guerra, ni aun cuando participó en la retirada del AfricaKorp, en pleno desierto, se había sentido de tal modo amenazado por la sed.

En las calles, las ratas mueren de sed. El gobierno pide serenidad.

Por primera vez en 10 años, Burkart se dirigió a pie a su oficina, situada a pocos pasos del Ministerio de Comunicaciones. No se atrevió a utilizar su automóvil por temor a que se recalentara. No todos los habitantes de Caracas fueron tan precavidos. En la primera bomba de gasolina que encontró había una cola de automóviles y un grupo de conductores vociferantes, discutiendo con el propietario. Habían llenado sus tanques de gasolina con la esperanza que se les suministrara agua como en los tiempos normales. Pero no había nada que hacer. Sencillamente no había agua para los automóviles. La avenida Urdaneta estaba desconocida: no más de 10 vehículos a las 9 de la mañana. En el centro de la calle, había unos automóviles recalentados, abandonados por los propietarios. Los bares y restaurantes no abrieron sus puertas. Colgaron un letrero en las cortinas metálicas: “Cerrado por falta de agua”. Esa mañana se había anunciado que los autobuses prestarían un servicio regular en las horas de mayor congestión. En los paraderos, las colas tenían varias cuadras desde las 7 de la mañana. El resto de la avenida un aspecto normal, con sus aceras, pero en los edificios no se trabajaba: todo el mundo estaba en las ventanas. Burkart preguntó a un compañero de oficina, venezolano, qué hacía toda la gente en las ventanas, y él le respondió:

—Están viendo la falta de agua.

A las 12, el calor se desplomó sobre Caracas. Sólo entonces empezó la inquietud. Durante toda la mañana, camiones del INOS con capacidad hasta para 20.000 litros repartieron agua en los barrios residenciales. Con el acondicionamiento de los camiones cisternas de las compañías petroleras, se dispuso de 300 vehículos para transportar agua hasta la capital. Cada uno de ellos, según cálculos oficiales, podía hacer hasta 7 viajes al día. Pero un inconveniente imprevisto obstaculizó los proyectos: las vías de acceso se congestionaron desde las 10 de la mañana. La población sedienta, especialmente en los barrios pobres, se precipitó sobre los vehículos cisternas y fue preciso la intervención de la fuerza pública para restablecer el orden. Los habitantes de los cerros, desesperados, seguros de que los camiones de abastecimiento no podían llegar hasta sus casas, descendieron en busca de agua. Las camionetas de las brigadas universitarias, provistas de altoparlantes, lograron evitar el agua. A las 12.30 el Presidente de la Junta de Gobierno, a través de la Radio Nacional, la única cuyos programas no habían sido limitados, pidió serenidad a la población, en un discurso de 4 minutos. En seguida, en intervenciones muy breves, hablaron los dirigentes políticos, un representante del Frente Universitario y el Presidente de la Junta Patriótica. Burkart, que había presenciado la revolución popular contra Pérez Jiménez, cinco meses antes, tenía una experiencia: el pueblo de Caracas es notablemente disciplinado. Sobre todo, es muy sensible a las campañas coordinadas de radio, prensa, televisión y volantes. No le cabía la menor duda de que ese pueblo sabría responder también a aquella emergencia. Por eso lo único que le preocupaba en ese momento era su sed. Descendió por las escaleras del viejo edificio donde estaba situada su oficina y en el descanso encontró una rata muerta. No le dio ninguna importancia. Pero esa tarde cuando subió al balcón de su casa a tomar fresco después de haber consumido un litro de agua que le suministró el camión cisterna que pasó por su casa a las 2, vio un tumulto en la Plaza de la Estrella. Los curiosos asistían a un espectáculo terrible: de todas las casas, salían animales enloquecidos por la sed.

Gatos, perros, ratones, salían a la calle en busca de alivio para sus gargantas resecas. Esa noche a las 10, se impuso el toque de queda. En el silencio de la noche ardiente sólo se escuchaba el ruido de los camiones del aseo, prestando un servicio extraordinario: primero en las calles y luego en el interior de las casas, se recogían los cadáver de los animales muertos de sed.

Huyendo hacia Los Teques. Una multitud muere de insolación.

48 horas después de que la sequía llegó a su punto culminante, la ciudad quedó completamente paralizada. El gobierno de los Estados Unidos envió, desde Panamá, un convoy de aviones cargados con tambores de agua. Las Fuerzas Aéreas Venezolanas y las compañías comerciales, que prestan servicio en el país, sustituyeron sus actividades normales por un servicio extraordinario de transporte de agua. Los aeródromos de Maiquetía y La Carlota fueron cerrados al tráfico internacional y destinados exclusivamente a esa operación de emergencia. Pero cuando se logró organizar la distribución urbana, el 30% del agua transportada se había evaporado a causa del calor intenso. En las Mercedes y en Sabana Grande, la policía incautó, el 7 de junio en la noche, varios camiones piratas, que llegaron a vender clandestinamente el litro de agua hasta a 20 bolívares. En San Agustín del Sur, el pueblo dio cuenta de otros dos camiones piratas, y repartió su contenido, dentro de un orden ejemplar, entre la población infantil. Gracias a la disciplina y el sentido de solidaridad del pueblo, en la noche del 8 de junio no se había registrado ninguna víctima de la sed. Pero desde el atardecer, un olor penetrante invadió las calles de la ciudad. Al anochecer, el olor se había hecho insoportable. Samuel Burkart descendió a la esquina con la botella vacía, a las 8 de la noche, e hizo una ordenada cola de media hora para recibir su litro de agua de un camión cisterna conducido por boy-scouts. Observó un detalle: sus vecinos, que hasta entonces habían tomado las cosas un poco a la ligera, que habían procurado convertir la crisis en una especie de carnaval, empezaban a alarmarse seriamente. En especial a causa de los rumores. A partir de mediodía, al mismo tiempo que el mal olor, una ola de rumores alarmistas se habían extendido por todo el sector. Se decía que a causa de la terrible sequedad, los cerros vecinos, los parques de Caracas, comenzaban a incendiarse. No habría nada que hacer cuando se desencadenara el fuego. El cuerpo de bomberos no dispondría de medios para combatirlo. Al día siguiente, según anuncio de la Radio Nacional, no circularían periódicos. Como las emisoras de radio habían suspendido sus emisiones y sólo podían escucharse tres boletines diarios de la Radio Nacional, la ciudad estaba, en cierta manera, a merced de los rumores. Se transmitían por teléfono y en la mayoría de los casos eran mensajes anónimos. Burkart había oído decir esa tarde que familias enteras estaban abandonando a Caracas. Como no había medios de transporte el éxodo se intentaba a pie, en especial hacia Maracay. Un rumor aseguraba que esa tarde, en la vieja carretera de Los Teques, una muchedumbre empavorecida que trataba de huir de Caracas había sucumbido a la insolación. Los cadáveres expuestos al aire libre, se decía, eran el origen del mal olor. Burkart encontraba exagerada aquella explicación, pero advirtió que, por lo menos en su sector, había un principio de pánico.

Una camioneta del Frente Estudiantil se detuvo junto al camión cisterna. Los curiosos se precipitaron hacia ella, ansiosos de confirmar los rumores. Un estudiante subió a la capota y ofreció responder, por turnos, a todas las preguntas. Según él, la noticia de la muchedumbre muerta en la carretera de Los Teques era absolutamente falsa. Además, era absurdo pensar que ese fuera el origen de los malos olores. Los cadáveres no podían descomponerse hasta ese grado en cuatro o cinco horas. Se aseguró que los bosques y parques estaban colaborando en una forma heroica y que dentro de pocas horas llegaría a Caracas, procedente de todo el país, una cantidad de agua suficiente para garantizar la higiene. Se rogó transmitir por teléfono estas noticias, con la advertencia de que los rumores alarmantes eran sembrados por elementos perezjimenistas.

En el silencio total, falta un minuto para la hora cero.

Samuel Burkart regresó a su casa con un litro de agua a las 6.45, con el propósito de escuchar el boletín de la Radio Nacional, a las 7. Encontró en su camino a la vecina que, en abril, aún regaba las flores de su jardín. Estaba indignada contra el INOS, por no haber previsto aquella situación. Burkart pensó que la irresponsabilidad de su vecina no tenía límites.

—La culpa es de la gente como usted, dijo, indignado. El INOS pidió a tiempo que se economizara el agua. Usted no hizo caso. Ahora estamos pagando las consecuencias.

El boletín de la Radio Nacional se limitó a repetir las informaciones suministradas por los estudiantes. Burkart comprendió que la situación estaba llegando a su punto crítico. A pesar de que las autoridades trataban de evitar la desmoralización, era evidente que el estado de cosas no era tan tranquilizador como lo presentaban las autoridades. Se ignoraba un aspecto importante: la economía. La ciudad estaba totalmente paralizada. El abastecimiento había sido limitado y en las próximas horas faltarían los alimentos. Sorprendida por la crisis, la población no disponía de dinero efectivo. Los almacenes, las empresas, los bancos, estaban cerrados. Los abastos de los barrios empezaban a cerrar sus puertas a falta de surtido: las existencias habían sido agotadas. Cuando Burkart cerró el radio comprendió que Caracas estaba llegando a su hora cero.


En el silencio mortal de las 9 de la noche, el calor subió a un grado insoportable, Burkart abrió puertas y ventanas pero se sintió asfixiado por la sequedad de la atmósfera y por el olor, cada vez más penetrante. Calculó minuciosamente su litro de agua y reservó cinco centímetros cúbicos para afeitarse el día siguiente. Para él, ese era el problema más importante: la afeitada diaria. La sed producida por los alimentos secos empezaba a hacer estragos en su organismo. Había prescindido, por recomendación de la Radio Nacional de los alimentos salados. Pero estaba seguro de que el día siguiente su organismo empezaría a dar síntomas de desfallecimiento. Se desnudó por completo, tomó un sorbo de agua y se acostó boca abajo en la cama ardiente, sintiendo en los oídos la profunda palpitación del silencio. A veces, muy remota, la sirena de una ambulancia rasgaba el sopor del toque de queda. Burkart cerró los ojos y soñó que entraba en el puerto de Hamburgo, en un barco negro, con una franja blanca pintada en la borda, con pintura luminosa. Cuando el barco atracaba, oyó, lejana, la gritería de los muelles. Entonces despertó sobresaltado. Sintió, en todos los pisos del edificio, un tropel humano que se precipitaba hacia la calle. Una ráfaga cargada de agua tibia y pura, penetró por su ventana. Necesitó varios segundos para darse cuenta de lo que pasaba: llovía a chorros




jueves, 10 de marzo de 2016

Todo lo que usted debería saber sobre el arco minero del Orinoco… y ya apareció en prensa

Resultados de una recopilación de artículos de prensa



Un poco de contexto:

El pasado 24 de febrero de este año, el Ejecutivo Nacional decretó la creación de la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional Arco Minero del Orinoco. Decisión que es la reactivación de un proyecto impulsado que el desaparecido presidente Chávez había presentado en el año 2011.

En el momento de la presentación pública ante los medios de comunicación, el presidente Maduro habló de que se realizaría “de acuerdo con los principios del Bolivarianismo y el Ecosocialismo… de manera respetuosa con el ambiente”. Igualmente indicó que “los proyectos que se realizarán en esta zona estratégica tendrán como centro la conservación del ambiente y el desarrollo social” (las cursivas son mías)

Por su parte, el ministro para Petróleo y Minería, Eulogio del Pino, afirmó que la explotación se realizaría “preservando los recursos naturales y las culturas originarias” (las cursivas son mías)

En ninguno de estos casos se aclaró como se garantizaría este propósito ambiental, ni se hizo mención a las normas constitucionales y legales que amparan los derechos ambientales de los venezolanos y en particular de los pueblos indígenas y criollos que viven en la región a ser intervenida en este proyecto.

Por otra parte, será necesario tomar en cuenta algunos datos básicos: La superficie considerada en el proyecto es de más de 111.800 Km2. Es decir de más del 12% del territorio nacional y sólo un poco menor a la de los estados Apure y Anzoátegui combinados (*1 ) Asimismo, se informó que podrán ser incorporadas más de 150 empresas, en su mayoría extranjeras. Otro aspecto considerado son los minerales que serían explotados que incluyen: oro, coltán, diamantes, hierro y bauxita.

La recopilación

Tratar de entender las posibles consecuencias de esta decisión gubernamental puede ser una tarea difícil, aún en el caso de que tengamos la fuerte sensación de muy grave error. Por ello quizás vale la pena leer las opiniones que diversos autores han publicado en los medios de comunicación con respecto a este tema, de tal manera de hacernos una mejor idea al respecto.

Para facilitar revisar estas ideas y poder construir nuestro propio criterio, reuní un grupo de artículos aparecidos en distintos medios de comunicación con respecto a la creación de la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional Arco Minero del Orinoco y en particular su dimensión ambiental.

No tengo pretensiones de totalidad, seleccioné diez artículos (y un “bonus track”) que me parecieron personalmente interesantes. Tampoco considero que la recopilación sea “objetiva”, aunque escogí artículos provenientes de diversas formas de pensamiento, pero en todo caso considero que los mismos pueden ser útiles como insumo para analizar y discutir, desde un enfoque ambiental y social, las consecuencias de esta decisión gubernamental.

Por otra parte, en cada artículo seleccioné algunas frases que me parecieron resaltantes o que resume el elemento central del artículo, de tal manera de ayudar a las personas que no tienen tiempo de revisar todos los artículos. En cualquier caso no se pierdan de leer en extenso algunos de ellos que tienen mucha substancia e intensidad.

Los artículos:


Arco Minero llega a su tercer lanzamiento desde 2012 en forma de “motor productivo”

Vale la pena empezar leyendo este artículo del periodista Jeanfreddy Gutiérrez que nos describe la secuencia de decisiones que llevó al Ejecutivo Nacional hasta este momento y lo coloca en el contexto de la realidad minera actual. Este artículo es el único que presenta las consideraciones ambientales que se presentan en el decreto de creación de la Zona de Desarrollo Estratégico Arco Minero del Orinoco. Asimismo el artículo contiene enlaces a los decretos y otras informaciones importantes sobre este tema.

Frases resaltantes:

“…la ONG Laboratorio de Paz, que ha documentado las denuncias de persecución y asesinato de indígenas en el Amazonas por parte de guerrilleros colombianos y mafias que involucran a militares venezolanos, así como minería ilegal y contrabando hacia Colombia y Brasil, ha criticado el nuevo anuncio, al señalar que como antes se violó el artículo 120 de la Constitución, que exige una consulta pública e informada a los pueblos indígenas para este tipo de concesiones.” (las cursivas son mías)

“La nueva Zona de Desarrollo Estratégico Arco Minero del Orinoco, declarada así en 2016, excluye los territorios de Amazonas así como 55 mil kilómetros cuadrados en comparación con el plan del 2012, lo que cumple con el marco legal vigente. Los anuncios presidenciales resaltaron que la explotación minera sería con respeto a los pueblos indígenas y la biodiversidad. Un enfoque distinto a 2012, cuando se admitían el impacto ambiental de la extracción minera, como la deforestación, para lo cual habría acciones para remediar los efectos negativos.”

Venezuela firma la peor sentencia de "ecocidio" en su historia

Con este título lapidario, el periodista Daniel Delgado analiza la historia y posibles efectos de este proyecto y desnuda los increíbles cambios en la política ambiental en los gobiernos recientes que lo llevaron en un pasado reciente a denunciar a las empresas mineras por destructoras del ambiente y ahora a asociarse con ellas, sin ningún rubor.

Frases resaltantes:

“Cuando Ana Elisa Osorio fue ministra del Ambiente, firmó una resolución donde señalaba la decisión de revocar el permiso ambiental a la empresa Gold Reserve en sus operaciones en el proyecto "Las Brisas", Inc. (en la misma área donde ahora se les otorgo la concesión) pues se verificó el daño ambiental e irreversible en el área de influencia… La Ministra en ese entonces declaró que "No se otorgarán permisos ambientales para la explotación de minas a cielo abierto pues esto causa degradación ambiental"… "Estos permisos no son negociables, por su afectación al ambiente y a las comunidades que viven en el mismo" ". (las cursivas son mías)

Ninguna actividad industrial es tan agresiva ambiental, social y culturalmente como la minería a cielo abierto a tal punto que en los países desarrollados está prohibida esta práctica. Un ejemplo de ello, de no permitir este tipo de ecocidios en su ambiente es Canadá, país de origen de la Gold Reserve.” (las cursivas son mías)

Alexander Luzardo: Plan del Arco Minero conduciría al colapso del Guri

En este artículo publicado en el Portal El Estímulo se reseña una entrevista televisiva en el cual el antropólogo y ex senador Alexander Luzardo criticó el plan del arco minero y argumentó que su implementación tendría efectos ambientales, económicos y sociales enormes.

Frases resaltantes:
“Luzardo aseveró que cada vez que bajan los precios del petróleo sale un plan inmediatista que pone en peligro las reservas de agua del país. Además, aseguró que este plan minero conduciría al colapso de la hidroeléctrica del Guri y el sacrificio de los bosques de Imataca.”(las cursivas son mías)

Alexander Luzardo manifestó que el presidente Nicolás Maduro, su gabinete y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana no pueden convertirse en “garimpeiros”.” (las cursivas son mías)

Para ver la entrevista completa a Alexander Luzardo, la misma se encuentra en este enlace

Explotación del Arco Minero afectará sustancialmente el recurso hídrico del país

Un artículo muy completo del periodista Daniel Delgado y publicado en su página Web Ecoscopio en el cual reúne diferentes puntos de vista en relación con el proyecto del Arco Minero, siendo resaltante su entrevista al diputado Pedro Carreño (no se pierdan estas declaraciones).

Frases resaltantes:

“Debido la alerta que esto significa (los daños ambientales que podría producir este proyecto), entrevistamos al diputado Pedro Carreño, quien fue designado coordinador de la Comisión de Ambiente y Turismo del Parlamento Latinoamericano (Parlatino), quien dijo desconocer que este tipo de actividad “extractivista”, sea verdaderamente dañina al medio ambiente. “Eso es un supuesto”, contestó. Ante la pregunta si habían consultado a los pueblos indígenas afectados con la medida, como lo establece la Ley de Pueblos y Comunidades Indígenas del país, dijo que “el Presidente de la República dice el qué y el ministro que tiene la competencia debe cumplir con el cómo”, desestimando igualmente cualquier consulta. Por último señaló que ser un detractor de estos planes significa estar aliado a un criterio “neoliberal, de los países que se denominan del primer mundo para que los pueblos no puedan acceder a sus recursos y luego venir a explotarlos ellos”.” (las cursivas son mías)

“Voceros de la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Amazonia (COIAM) han sido enfáticos al manifestar que la explotación del Arco Minero del Orinoco y de la Faja Petrolífera del Orinoco “no es otra cosa que la destrucción de los estados Guárico, Anzoátegui, Monagas, Bolívar y Amazona, la contaminación de los ríos Orinoco y Apure con todos sus afluentes y el Delta del río Orinoco, los humedales de Monagas y el Amazonía venezolana”.” (las cursivas son mías)

Líderes indígenas rechazan activación del Arco Minero del Orinoco
Con respecto al punto de vista indígena sobre este proyecto, la ONG de defensa de derechos humanos PROVEA, en su portal Derechos.org, publicó la opinión de Gregorio Mirabal, coordinador general de la Organización Regional de Pueblos Indígenas del Amazonas (ORPIA):

Frases resaltantes:

(Este proyecto) “…pretende explotar minerales en territorios habitados por comunidades Baniva, Piaroa, Yekuana y Jivi, quienes ya sufren amenazas a su modo de vida debido al auge de la minería ilegal, la militarización de sus territorios y la presencia de grupos irregulares armados en sus hábitats.” (las cursivas son mías)

Igualmente el artículo se expone que “La COIAM rechazó la implementación inconsulta del Arco Minero del Orinoco, y denunció estos planes como la continuidad de una política desarrollista y extractivista con “marcados matices capitalistas y contraria a nuestra concepción sobre la vida y la madre naturaleza como bien primordial para el sustento colectivo”.” (las cursivas son mías)

“Provea, junto a las comunidades y organizaciones indígenas, promoverá la articulación de esfuerzos para denunciar y declarar la inconstitucional imposición del plan Arco Minero del Orinoco, y exigir la garantía del derecho a la consulta previa y el incumplimiento de la obligación estatal de avanzar en el proceso definitivo de demarcación de tierras indígenas, elemento imprescindible para el pleno disfrute de los derechos de los pueblos originarios del país.” ” (las cursivas son mías)

“Arco Minero del Orinoco”, un decreto que ignora a los pueblos indígenas
Asimismo, desde el punto de vista indígena, considero muy importante revisar el artículo de Alfredo González Núñez, líder Wayúu del clan Uliana, el cual fue publicado por la Revista “Sic” del Centro Gumilla.

Frases resaltantes:

“Este decreto inconsulto de extractivismo del gobierno venezolano es una afrenta al discurso de reivindicación y reconocimientos de los derechos de los pueblos indígenas consagrados en la Constitución Nacional y la Ley Orgánica de Pueblos y Comunidades Indígenas” (las cursivas son mías)

Demostrando un cinismo marcado, el gobierno expresó que esto representa la puesta en práctica de una supuesta doctrina “ecosocialista”, cuando en realidad estos planes entreguistas son acuerdos que lesionan la soberanía, avalan el saqueo, violan los derechos territoriales de los pueblos indígenas y amenazan con una destrucción ambiental sin precedentes, en su desespero por obtener divisas para atender sus compromisos con acreedores internacionales, sus empresarios nacionales y la cúpula militar” ” (las cursivas son mías)

Provea: Arco Minero suspende garantías constitucionales en 12,2% del territorio

La periodista Isabel Guerrero Villasmil reporta las declaraciones de la ONG defensora de los derechos humanos PROVEA, en la cual declara su desacuerdo con las restricciones y omisiones presentes en el decreto de creación de la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional Arco Minero del Orinoco, los cuales según su entender violan derechos y garantía constitucionales.

Frases resaltantes:

Se formaliza incumpliendo las obligaciones constitucionales de realizar estudios de impacto ambiental y sociocultural en las actividades susceptibles de generar daños a los ecosistemas (artículo 129) así como consultar de manera previa, libre e informada a los pueblos originarios cuando se aprovechen recursos naturales en hábitats indígenas (artículo 120, Convenio 169 de la OIT). Según el Censo del año 2011 en el estado Bolívar habitan 54.686 personas indígenas, mientras que como registró el mapa editado en el 2010 por el Ministerio de Pueblos Indígenas, dentro del territorio decretado como AMO habitarían los pueblos Inga, Mapoyo, Eñepá, Kariña, Arawak y Akawako, cuyo modo de vida sería afectado por la actividad minera”.” ” (las cursivas son mías)

Provea manifiesta que el decreto puede interpretarse como la proscripción del derecho a la manifestación pacífica –“los sujetos que ejecuten o promuevan actuaciones materiales tendentes a la obstaculización de las operaciones totales o parciales de las actividades productivas (…) serán sancionados-” y el derecho a la huelga –“los organismos de seguridad de Estado llevarán a cabo las acciones inmediatas necesarias para salvaguardar el normal desenvolvimiento de las actividades”, según cita.” ” (las cursivas son mías)

A propósito de Tumeremo, la minería ilegal en Amazonas, cómo llegamos a esto

Un artículo muy duro y muy completo sobre la situación de la minería en Amazonas, escrito por el biólogo Íñigo Narbaiza, muy conocedor de ésta situación en primera persona y publicado por el Portal Aporrea:

Frases resaltantes:

“El problema de la minería ilegal en el estado Amazonas se ha venido incrementando de manera grotesca en los últimos tiempos, donde la mayor parte de la dirigencia política del Proceso en Amazonas calma su conciencia observando las largas e inhumanas colas de Mercal señalando y sentenciando con su dedito "ahí está el socialismo" mientras se enriquecen a un ritmo pocas veces visto en la historia del país, construyendo una nueva oligarquía mafiosa aliada a la anterior. La realidad de la minería y el contrabando en Amazonas y Bolívar parece tornarse incompatible con ella misma, mucho más extraña que el realismo mágico.” ” (las cursivas son mías)

“Actualmente el estado Amazonas está invadido, está siendo saqueado, su población nativa está siendo ganada para una cultura minero-mafiosa y narco-paramilitar, fomentando la prostitución, el trabajo esclavo, el sicariato y la introducción de toda clase de enfermedades que están diezmando principalmente a los niños de las comunidades yanomami donde los servicios de salud tienen más dificultades para llegar, además de la contaminación con mercurio; pero no se trata del Imperio. Se extraen minerales estratégicos, algunos de importancia que muchos de nuestros funcionarios responsables de evitarlo, cuando no son miembros de las mismas mafias, no conocen, ni se preocupan por conocer; se investigan y saquean nuestros recursos genéticos con logística militar nacional y con participación de investigadores y técnicos de diferentes universidades nacionales al servicio de intereses extranjeros.” (Todo este párrafo es un resumen extraordinario de la actual situación de los estados Amazonas y Bolívar)

“¿Estado Amazonas o futura república mafiosa "independiente"? Todo lo que ocurre, ocurra, o no se haga en el estado Amazonas será ante la historia en primer lugar responsabilidad del gobierno nacional y en segundo lugar nuestra.” (las cursivas son mías)

Del ecosocialismo al coprosocialismo: la megahipocresía de la "minería sostenible"

El mismo autor del anterior artículo, publica un feroz artículo en el Portal Aporrea, en el cual denuncia la hipocresía del supuesto enfoque Ecosocialista que guiaría los proyectos mineros del Arco del Orinoco.

Frases resaltantes:

“Tal vez sí necesitemos de la minería para salir de esta situación que se torna cada vez más grave, pero... ¿La van a implementar los mismos que nos han llevado a este coprosocialismo marcado por la corrupción, la delincuencia, la banalización de las leyes, el no respeto al ambiente y a los pueblos indígenas, y el robo generalizado no solo en la administración pública sino en todas partes a partir de alianzas de funcionarios públicos, empresarios y delincuentes comunes?” (las cursivas son mías)

“Impactar una superficie de tal magnitud sin tomar en cuenta la constitución nacional, los derechos de los pueblos indígenas, hasta ahora golpeados por la minería ilegal y empujados muchos a esta práctica para crear un caos minero que justifique la llegada de quienes van a poner orden cuando nunca lo han hecho y esperar que quienes nos han llevado a este desastre nacional garanticen el mínimo impacto ambiental y social negativos y hagan un uso honrado de los ingresos en función de nuestro desarrollo es una gran estupidez. Aunque viéndolo bien, tal vez esos nuevos ingresos sirvan para las nuevas campañas electorales.” (las cursivas son mías)

Minería a cielo abierto: solo autorizada en los países muy necesitados

Este artículo de opinión firmado por el ambientalista Lenín Cardozo es un duro manifiesto contra el proyecto y a su pretensión de trabajar con minería a cielo abierto como forma de explotación de los minerales a lo largo del arco minero.

Frases resaltantes:

“En Venezuela estamos vendiendo al igual que los habitantes de Hokshe nuestros riñones, también los pulmones y la sangre. 111.800 kilómetros cuadrados, el 12% del territorio nacional y el 30% de los bosques se los estamos otorgando a concesionarias mineras internacionales, que vienen sin piedad a devorar la patria y a contaminar la segunda reserva de agua dulce de Suramérica, el Orinoco.” ” (las cursivas son mías)

“De ser un pueblo aguerrido, liberador de 5 naciones, ahora hemos perdido hasta el amor por el país y hoy estamos rendidos, indiferentes, resignados a que nos quiten a pedazos, a que nos despojen la soberanía, ante el secuestro que hoy nos hacen 21 naciones que ultrajan el Esequibo venezolano, entre ellas China y Rusia, los supuestos aliados más "allegados". Guyana Británica, no solo reparte el Esequibo, también ahora concesiona parte del Delta del Amacuro y aun así no reaccionamos. Y si reaccionamos, es para ser como ella (la Guyana), entregando el futuro de los venezolanos a las mismas concesionarias que nos ultrajan en el Esequibo y a otras.” (las cursivas son mías)

Algunas conclusiones preliminares de la recopilación

Una primera conclusión es que hay un gran consenso entre los autores o los actores sociales entrevistados en señalar los graves inconvenientes de este decreto y su llamado a exigir que el mismo sea derogado. Este acuerdo va más allá de las trayectorias profesionales y posiciones ideológicas de estas personas. De hecho los artículos más críticos, e incluso en algunos casos mostrando una enorme indignación al respecto de este plan provienen de personas que tienen o tuvieron cercanía con las posiciones con el gobierno.

Un segundo elemento resaltante, es la ausencia de marcada de voces críticas desde los distintos movimientos y organizaciones ambientales, que parece no haber reaccionado hasta el momento.

Una tercera conclusión preliminar es que, al menos en este caso, los grandes medios de comunicación impresa del país están perdiendo relevancia en la información y discusión de los grandes problemas del país, o al menos en los relativos a temas ambientales. Y como al igual que se dice que la Naturaleza odia el vacío, este espacio está siendo ocupado por los nuevos medios digitales que cada día cobran mayor relevancia. Esta situación tiene su lado espinoso del cual debemos estar alertas: será necesario promover estos nuevos medios y educar a la población para aprender a acceder a ellos, usarlos y valorar su diversidad e independencia.

Finalmente, si ustedes tienen información de otros artículos sobre este tema, por favor en la sección de comentarios, coloque el nombre del artículo y el enlace donde puede consultarse. Si le es posible haga un breve comentario al respecto dela artículo.

Unbonus track” a esta recopilación es este artículo con un enlace a un vídeo realizado por un periodista español sobre la realidad de las minas de El Callao.

Nota final:

Cuando se estaba preparando esta recopilación apareció la información sobre la desaparición y posible masacre de 28 personas que laboraban en minas cercanas a Tumeremo. Esta situación y sus complejas aristas tienen dos facetas: Por una parte muestra de manera descarnada el espantoso estado de degradación social y violencia en las zonas mineras y por otra es un escándalo que en muy poco tiempo hizo desaparecer de la agenda informativa la discusión sobre el plan del arco minero. Es necesario que a la vez que se exige justicia con los mineros desaparecidos, seguir reclamando la derogación de ese nefasto decreto.




*1 Superficie de Venezuela 916.445 km² / Superficie del Estado Apure 76500 km² / Superficie del Estado Anzoátegui 43.300 km²

miércoles, 24 de febrero de 2016

Cinco pasos para comenzar a tomar a El Niño en serio





El Ejecutivo Nacional recientemente lanzó una campaña con el lema: “El Niño no es juego ¡Tómalo en serio!”. La misma está dirigida a concientizar a la población sobre los efectos del fenómeno de El Niño que actualmente está afectando a nuestro país.

La campaña toma tintes dramáticos cuando el Ministro del Poder Popular para la Energía Eléctrica  recientemente advirtió sobre el posible colapso del Guri para el mes de abril de este año. Por su parte, el Ministro del Poder Popular para Ecosocialismo y Aguas anunció que 18 embalses que suministran agua a las principales ciudades del país están en situación crítica. Y subrayó que algunas de estas estructuras alcanzaron niveles alarmantes, mientras que otras se encuentran “muy cerca de la línea roja”. Situación que ya parece estar “pasando la línea roja” cuando se informa que sólo se suministrará agua a la isla de Margarita cada veintiún días y se endurecen los racionamientos en gran parte del estado Falcón, Zulia, Lara, Vargas, Sucre, Miranda y parte del Área Metropolitana de Caracas.

Para ambos ministros, el “culpable” de esta situación es El Niño, este fenómeno meteorológico que se une al enjambre de circunstancias negativas que se han precipitado sobre el país.

Ante este oscuro y seco panorama, la campaña y su lema suenan importantes y urgentes, pero me queda la duda ¿Cómo se toma en serio un fenómeno meteorológico complejo y aparentemente fuera de nuestro control según las autoridades venezolanas?

Hasta ahora el gobierno no nos dice exactamente cómo responder a esa pregunta. Por mi parte sospecho que si las autoridades se hubiesen tomado en serio esta situación muchas cosas incluyendo a El Niño no estuviésemos en estas penosas circunstancias esperando el apagón final o una situación como la descrita por García Márquez en su extraordinario cuento “Caracas sin agua”.

Así que como un aporte al proceso de “enseriamiento” propongo cinco ideas elementales para ser presentadas a ministros y funcionarios que se estrenen en cargos relacionados con temas del agua y la electricidad en Venezuela.

1. Infórmese. Resulta importante entender los aspectos básicos relacionados con el fenómeno de El Niño. Esto le evitará confundirlo con el cambio climático, las sequías meteorológicas y otros fenómenos, mezclando la gimnasia con la magnesia y oscureciendo su gestión con un velo de ignorancia. Tenga en cuenta que cada uno de estos fenómenos tiene causas, procesos y consecuencias diferentes, aunque en algunos casos pueden ser convergentes.

Actualmente los científicos piensan que el calentamiento global pudiera impulsar un aumento de la severidad de los efectos de El Niño, pero ambos  son fenómenos distintos.

Si no tiene mucha experiencia, ni  tiempo para aprender los aspectos científicos de esta “anomalía climática”, antes de dar sus primeras declaraciones, le recomiendo ver el excelente vídeo realizado por la Organización Meteorológica Mundial. Le ahorrará unas cuantas burlas en Twitter y quizás lo ayude a tomar mejores decisiones.

2. Revise la historia. El Niño no es un fenómeno nuevo, ni raro. Según los especialistas, este fenómeno climático es parte de la variabilidad climática natural desde hace miles de años, presentándose en intervalos entre 2 a 7 años. Por otra parte, su duración e intensidad es variable. Los estudios dan cuenta de 24 eventos de Niño desde 1950 hasta la actualidad. De ellos, solo cuatro han sido considerados como muy intensos, incluyendo el actual.

Estos eventos han sido estudiados por científicos en todo el mundo, incluyendo nuestro país y han dejado importantes lecciones publicadas en documentos técnicos. Estos aprendizajes si hubiesen sido tomados en cuenta por los organismos públicos venezolanos, nos hubiesen ahorrado muchos problemas, dinero y en particular sufrimiento de la población. En todo caso, vuelva a revisar estos estudios, quién sabe si aún hay alguna idea que aún pueda ser tomada en cuenta en la actual situación.

3. Diseñe y ejecute un plan de gestión de riesgos. Los gobiernos responsables se preparan para la ocurrencia de fenómenos tales como terremotos, erupciones volcánicas, huracanes y otros eventos, la mayor parte de ellos totalmente impredecibles y fuera del control humano. Resulta mucho más fácil en el caso de El Niño, que es posible estimar con suficiente tiempo los momentos donde es más probable que ocurra, así como su nivel de intensidad.

Para ello consulte a los expertos y profesionales del área. En Venezuela los hay excelentes. Estos profesionales provienen de diferentes áreas de conocimiento y tienen diversos enfoques y opiniones políticas, pero casi todos, si son tratados con respeto y dignidad, le brindarán todas sus capacidades y experiencia, a veces más allá de sus obligaciones laborales.

El conocimiento y experiencia de estos profesionales le será muy útil para comprender y avanzar en las complejidades de un plan de gestión de riesgos con respecto a fenómenos como El Niño. En particular por que los mismos involucran la toma de decisiones complejas en muy distintas áreas, desde la medición del clima, hasta la construcción de embalses  y desde consideraciones científicas, hasta aspectos sociales.

Por otra parte, tome en cuenta que estos planes trascienden los ámbitos sectoriales y los períodos de gobierno, por ello, no los contamine con consideraciones políticas que bloqueen la capacidad de lograr consensos y actuar a largo plazo.

Un elemento central de estos planes, surge del hecho de que si usted quiere tener agua todo el año y todos los años, incluyendo los de Niño, debe producirla. El agua para los embalses no es producto solo de la lluvia como mucha gente cree. El agua de lluvia solo es aprovechable si es absorbida por los bosques en las cuencas de los ríos. Por ello, cuide como la niña de sus ojos a las cuencas y sus bosques y persiga a los delincuentes que las destruyen sólo para extraer un poco de riqueza fácil.

Por otra parte, su plan tiene que tener un financiamiento adecuado. Si las actividades previstas no cuentan con los recursos requeridos nunca serán implementadas y tendremos otra vez los problemas que actualmente vivimos. Pero por otra parte, la experiencia global ha demostrado que los costos de no hacer nada, superan por lejos a los de prepararse para los eventos adversos.

En nuestro momento político y económico actual, el dinero puede ser un problema importante. Pero si usted revisa los fondos disponibles en organismos multilaterales, puede conseguir más de lo que esperaba, e incluso encontrarse con la sorpresa de que ya existen fondos disponibles y no utilizados. Por supuesto, un manejo pulcro y transparente del dinero será una garantía de éxito para su gestión y para el futuro del país.

Finalmente asegúrese que el plan sea ejecutado de manera correcta y eficiente, no sirve para nada seguir llenando al país de obras inconclusas.

4. Eduque a la población. Toda gestión pública tendrá graves dificultades a la hora de ser implementada sin un respaldo y acompañamiento consciente y continuo de toda la ciudadanía Esto es más urgente cuando la acción implica restricciones al uso de bienes indispensables como el agua y la electricidad. Para ello será necesario que desarrolle programas dirigidos a informar, formar y motivar a la población para que participe de manera consciente y organizada en las tareas relacionadas con la gestión ambiental del país y en particular en el consumo responsable del agua y la electricidad.

Educar con éxito es mucho más que lanzar campañas promocionales con lemas ingeniosos. Por ello, desarrolle su trabajo formativo y comunicacional sobre la base de las mejores prácticas educativas y el mejor conocimiento existente sobre el aprendizaje humano.

Tome en cuenta las particularidades de cada uno de los grupos sociales a los cuales usted quiere dirigir un programa educativo o comunicacional. En especial tenga particular cuidado con las campañas dirigidas a lograr que la población restrinja su consumo de agua o electricidad, ya que será ofensivo, cuando no inhumano pedirle a una familia que ahorre agua si actualmente está sufriendo restricciones severas al acceso al agua potable.

5. Gestione la crisis. Si sus predecesores no hicieron nada de lo anterior y lo trajeron para que gestione un sector prioritario –agua o electricidad – en medio de una crisis enorme y feroz (es decir lo echaron a los leones). Y se encuentra sin planes, sin dinero y con instituciones desmanteladas, no busque culpables reales o imaginarios. En algún momento habrá que castigar a los verdaderos responsables de nuestras actuales miserias, pero ahora es el momento de actuar y muy rápido. Usted necesita un plan de gestión de crisis.

Para ello evalúe la situación con realismo e incluso con crudeza. De nada vale negar la crisis, ello solo empeorará las situaciones. Establezca los períodos y territorios críticos y defina acciones específicas para salvaguardar la población y mantener la economía de la Nación. Asimismo, es necesario que determine los sectores más vulnerables y atienda adecuadamente las situaciones de emergencia con medidas correctivas o paliativas mientras la misma persista.

Durante todo este proceso mantenga un proceso de comunicación claro y transparente con la población. Como recientemente declaró el Ingeniero José María de Viana: El pueblo es sabio y sabrá responder positivamente ante circunstancias difíciles si le hablan con claridad y pueden ver que se están haciendo verdaderos esfuerzos para solventar las situaciones de emergencia.

Igualmente, usted necesitará tomar decisiones para sectores específicos. Por ejemplo deberá determinar cómo se va a gestionar la situación de falta de agua o electricidad en sectores tales como la producción de alimentos, el turismo, la actividad educativa o los centros de salud, entre otros casos.

Del resto encomiéndese a Dios y ruegue por que las lluvias no tarden demasiado.

Esperemos que no sea tarde para comenzar a tomar en serio a El Niño.

jueves, 10 de diciembre de 2015

Venezuela: El juego de las adivinanzas del cambio climático





Quizás ha sido una obsesión vana de mi parte, pero he buscado entender la posición de Venezuela ante la reunión de las Partes de la Convención Marco de Cambio Climático de las Naciones Unidas (COP21) que actualmente está ocurriendo en París. Pero entre más lo intento menos claro lo tengo.

Al final me recuerda a los  juegos de adivinanzas donde la clave de la respuesta parece estar siempre presente, pero a veces es muy difícil de captar y en muchas ocasiones queda la sensación de que hay "gato encerrado".

Para no perderme demasiado, me concentré en intentar desentrañar los argumentos usados por la delegación venezolana en la COP21 con respecto a las razones para no haber entregado el documento de Contribución Nacional a la mitigación de este fenómeno.

Pero que son las Contribuciones Nacionales
Confieso que no había oído hablar de las Contribuciones Nacionales hasta el pasado mes de agosto, cuando me llegó un artículo escrito por el amigo y periodista uruguayo Hernán Sorhuet y publicado en el diario El País de Montevideo.

Al investigar un poco, encontré que los mismos son planes nacionales de reducción de la emisión de gases de efecto invernadero. En el lenguaje de la diplomacia internacional su nombre oficial es “Contribuciones Previstas y Determinadas a Nivel Nacional” (iNDCs, por sus siglas en inglés) Las mismas nacen de un compromiso de la comunidad internacional aprobado en la convención de las partes del año 2013 (COP19) y se espera que contribuyan con el objetivo de no exceder el aumento los 2° Centígrados de temperatura del planeta con respecto a la época preindustrial.

Algunos aspectos son resaltantes en estos documentos:

Son voluntarios.  Se derivan de una decisión que no es jurídicamente vinculante. Es decir, no existe sanción alguna para el que no la realice o presente. Pero a la vez, son un compromiso ético frente a la comunidad internacional. Esto debido a que no pareciera ser moralmente aceptable exigir a otras naciones realizar acción alguna con respecto al cambio climático (por culpable que sea) si el demandante no está dispuesto a asumir su parte en las mismas según sus capacidades y posibilidades.

No hay reglas estrictas de cómo deben elaborarse, ni que deben incluir. Solo se realizaron una serie de recomendaciones que no son obligatorias. Cada país puede desarrollarlo como lo considere conveniente  según sus circunstancias, capacidades, necesidades y políticas nacionales.

El país que los desarrolla es el primer beneficiario. Aunque están pensados para contribuir con el logro de los objetivos de mitigación del cambio climático, en muchos casos beneficiará también a los países que los ejecuten. Ello porque algunas de las medidas posibles, tales como disminuir las tasas de deforestación o controlar el uso de combustibles fósiles en el transporte, tendrán efectos beneficiosos sobre las condiciones ambientales y la calidad de vida de la población local.

Servirán para captar fondos internacionales para proyectos específicos. El financiamiento de proyectos de mitigación y adaptación requerirán de realizar inversiones, en algunos casos importantes. Los países que no posean estos recursos podrán recurrir a algunos de los fondos o programas de cooperación que se están desarrollando. Este dinero solo estará disponible para programas bien concebidos de tal manera que garanticen la efectividad de la inversión, por ello la elaboración de estos planes son pasos que facilitarán el acceso hacia esos fondos.

No son la solución final al tema del aumento de la temperatura global. La mayor parte de los organismos internacionales en materia de cambio climático tienen claro que, si estos planes llegasen a ser cumplidos de manera estricta solo lograrán un efecto parcial en la meta de los los 2° Centígrados. Se necesitarán de esfuezos mucha mayores que deberán ser asumidos por los países que son causantes de la mayor parte del cambio climático, pero que los mismos representan una señal importante de compromiso global por la lucha contra el cambio climático.

La ruta de las INDCs a París
A medida que se acercaba la fecha de inicio de la COP21, los medios de comunicación internacional comenzaron a difundir información sobre los procesos nacionales de consulta para el desarrollo de las contribuciones nacionales.

 En muchos países se realizaron discusiones públicas y procesos participativos con los actores sociales de cada una de estas naciones. Asimismo, aumentó la presión pública en el caso de estos procesos estuvieran atrasados o no hubiesen comenzado.

Por su parte, con respecto al gobierno de Venezuela el mutismo fue total. Nadie parecía saber si se iba a entregar o al menos si se estaba trabajando en la elaboración del documento.

En los días previos al inicio de la COP la página Web del Fondo de las Naciones Unidas para el Cambio Climático comenzó a mostrar el proceso de presentación de los documentos, facilitando de esta manera el acceso y revisión de  los mismos.

Hasta el día 5 de diciembre, habían sido presentados 158 compromisos en representación de 184 países (la Unión Europea presentó un solo documento en representación de sus 28 Estados miembros) Eso dejaba un pequeño grupo de 11 países que no habían hecho entrega del mismo, al menos hasta esa fecha.

Un club muy exclusivo
La pregunta que me surgió en ese momento fue cuáles razones tuvieron estos países para no cumplir con este compromiso. Para responder a la misma busqué y resumí la información disponible  a ese respecto (una tabla resumen puede ser revisada marcando aquí)

Una rápida revisión de la información recopilada, muestra que de estos once países, tres de los mismos están en guerra o han sufrido conflictos recientes. Otro de ellos padeció recientemente un sismo con consecuencias muy graves para su población. Dos son países pequeños que presentan situaciones políticas y sociales muy complejas. Es claro que las naciones incluidas en este primer grupo tienen razones más que justificadas para tener dificultades para seguir la agenda ambiental internacional.

Por su parte, en el caso de la nación centro-asiática Uzbekistán, no pude encontrar información sobre las razones para que no haya entregado su compromiso.

Luego de separar a las anteriores, nos quedan cuatro países: Corea del Norte, Nicaragua, Panamá y Venezuela.

El primero de ellos, es un país aislado que no parece tener interés en estos temas más allá de lograr financiamiento para algunos proyectos en las áreas agrícolas y energéticas

El resto son países latinoamericanos: Nicaragua, Panamá y Venezuela.

En el caso de Panamá, han manifestado que están preparando su documento y que lo presentarán en el 2016.

Por su parte Nicaragua, ha manifestado su rechazo total a este mecanismo indicando que es ineficiente para el logro de los objetivos previstos y está sesgado hacia los intereses de las grandes potencias contaminantes como China,  Estados Unidos y la Unión Europea.

Finalmente queda el caso Venezuela. 

Como ya comentamos, previo a la reunión de París no hubo ninguna información sobre si se estuviese realizando o si se iba a entregar. Posteriormente, al inicio de la Cumbre de París, el ministro Guillermo Barreto declaró que las mismas eran contrarias al espíritu de la Convención Marco de las Naciones Unidas con Marco Climático con respecto a las “responsabilidades compartidas pero diferenciadas”. Asimismo coincidió con las razones dadas por Nicaragua.

A medida que avanzaba las discusiones en París,  Venezuela recalcó su posición de crítica radical a las propuestas provenientes de países como los EEUU y la Unión Europea. Posición que le llevó a que fuera acusado de obstruir el logro de un acuerdo y a que le fuera concedido el “premio” de "Fósil del Día" por parte de la organización "Climate Action Network" debido a su insistencia en oponerse a que el documento de acuerdo incluyera la palabra en inglés “decarbonization” (proceso de disminución del uso de combustibles fósiles)

Pero en ninguna de las declaraciones que salieron a la prensa se suministró información sobre las razones porque no había entregado su documento.

Ya en los últimos días del evento, el ministro Barreto en rueda de prensa afirmó que Venezuela si había realizado el documento (aunque en otra parte de su declaración indicó que estaban trabajando en el mismo) pero que no iba a ser entregado hasta tanto no se supiera que incluiría el texto final del acuerdo de París (sus palabras exactas, en inglés, pueden oírla en este enlace)

Asimismo, recalcó que el plan era ambicioso e incluía aspectos de mitigación y adaptación, así como una Estrategia de lucha contra el cambio climático. Igualmente, aseguró que Venezuela estaba avanzando en programas tales como protección de áreas naturales, así como programas de reforestación y relacionadas con transporte.

Una nube de preguntas
Ya se acaba la COP21 y los ciudadanos venezolanos solo nos quedaron un sin número de preguntas sin resolver sobre el urgente tema de las acciones que el país tiene que implementar para enfrentar los retos que nos impondrá el cambio climático.

Aquí dejo algunas de ellas: 

  • ¿El Ejecutivo Nacional y los órganos competentes en materia de cambio climático tienen algún Plan o siguen algún lineamiento que defina, articule o promueva el desarrollo de planes de gestión en relación con este fenómeno? o como fue denunciado recientemente, están improvisando sobre este muy importante tema. Uno se siente estimulado a creer que esa crítica tiene fundamento, cuando se oye decir al ministro Barreto, en la rueda de prensa antes mencionada, que una Ley del 2012 obliga al país a desarrollar planes de mitigación y adaptación, así como una Estrategia Nacional de Cambio Climático. La única norma ambiental establecida en el 2012 fue la Ley Penal del Ambiente, la cual no incluye ese tema en su articulado. En caso de haberse referido a la Ley Orgánica del Ambiente del 2007, pudiera estar aludiendo al Plan Nacional del Ambiente, pero en esa sección de esa norma tampoco está incluido. Por otra parte, pudo quizás referirse al llamano "Plan de la Patria" (un programa electoral convertido en ley) que incluye estos elementos en su contenido, pero en cualquier caso ese mandato tiene tres años de retraso. Al menos no tanto tiempo como el desarrollo de la 2da Comunicación Nacional de Cambio Climático con largos años paralizada y ahora prometida para el 2017. Por otra parte, recientemente el Parlamento Nacional comenzó a estudiar la posibilidad de redactar una ley de cambio climático. Pero más allá del tema legal, no parecen existir más que algunas acciones aisladas que pretenden ser parte de una labor gubernamental dirigida a la mitigación y adaptación al cambio climático. Finalmente, el secretismo y la opacidad característicos del Ministerio, ahora  de Ecosocialismo y Aguas, no ayudan para nada en cambiar la opinión de que se trabaja con el lineamiento de "como vaya viniendo vamos viendo".
  • Si el gobierno de Venezuela está realizando un documento de planificación que establece las medidas de mitigación y adaptación que implementará Venezuela en el futuro cercano ¿Por qué no se ha hecho público este documento? ¿O es secreto de Estado?
  • ¿Por qué en la supuesta elaboración del mismo no ha solicitado la participación de la mayoría de los expertos venezolanos en cambio climático, ni de las organizaciones de la sociedad civil, ni mucho menos de los ciudadanos del país? Esto último a pesar de que en la declaración de prensa antes mencionada, la Embajadora Claudia Salerno expresó que uno de los principios básicos de la actuación de Venezuela en el tema del cambio climático era contar con la sociedad civil y la gente.
  • ¿Cuáles son estos programas ambiciosos a los cuáles se refiere el ministro Barreto? Quizás se refiera al estado deplorable en que se encuentran muchas de las áreas naturales protegidas del país, a tener una de las tasas de deforestación más altas de Latinoamérica, al subsidio al uso de combustibles que inhibe todo plan de limitación de su consumo o al pésimo manejo de los desechos sólidos, entre otros temas. O  se referirá a programas como los que fueron presentados en un evento reciente incluyendo una Feria de “Conuqueros” realizada en Caracas y una experiencia de ciclismo urbano en Valencia. Ninguno de ellos parece realmente “ambicioso”.
  • ¿Qué elementos se tomarán en cuenta para decidir si se entrega o no nuestro documento de Contribuciones Nacionales luego de finalizada la COP? En particular ¿qué cambiará luego de la reunión, más allá de la escena política internacional, con relación al avance de los problemas generados por el cambio climático sobre Venezuela?
  • ¿Con qué recursos se financiarán estos programas? ¿Con el deficitario presupuesto del Ministerio de Ecosocialismo y Aguas? ¿Se tendrán acceso a fondos de cooperación internacional o se seguirá endeudando y confiscando el futuro de la nación y su gente?
  • ¿Quiénes participarán en la implementación de estos programas? Quizás “el pueblo” como concepto abstracto, para referirse en la práctica a algunas pocas comunidades seleccionadas por razones político-partidistas, mientras se excluye a la mayoría de los actores sociales, y desde esta manera contrariar la retórica presentada en los foros internacionales de trabajar junto a la sociedad civil. O quizás sea el llevar a las comunidades las soluciones inventadas en secreto desde oficinas de ministerios en una clara imposición arriba-abajo.
  • ¿Qué nos quedará de la reunión de París además de más aislamiento internacional?
  • Me queda rondando una última pregunta ¿Por qué países “con pensamiento político afín" a Venezuela, como Bolivia, Ecuador o incluso Cuba, entregaron sus contribuciones nacionales? ¿Qué oportunidades vieron en estos documentos los dirigentes de estos países que no vieron los nuestros o viceversa? ¿Es solo un tema de matices ideológicos o detrás de estas decisiones hay consideraciones más cercanas y directas que la de defender posiciones principistas y hacer declaraciones rimbombantes para la platea global?

Muchas preguntas, muy pocas respuestas.

Ya no queremos seguir jugando a las adivinanzas con gatos encerrados, ni hay tiempo para seguir improvisando en este tema. Necesitamos de verdaderas políticas nacionales efectivas, sistemáticas, articuladas, sostenidas en el tiempo, bien financiadas y en particular que sean reflejo de un amplio consenso nacional de lucha por nuestro derecho a un futuro mejor.

Por eso, junto a la tarea de sobrevivir a nuestras crisis cotidianas, será importante no perder el horizonte de los grandes retos y temas globales. Ellos serán la el faro y el mapa para sacar al país del actual atolladero y dejar a nuestros hijos un país que merezca ser vivido y disfrutado.

Además el cambio climático ya está aquí y no está esperando a que resolvamos nuestros problemas políticos coyunturales.

La mesa está servida para la nueva Asamblea Nacional.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

¿Qué sabes del cambio climático? París 2015 y los culpables convenientes


Imagen tomada de prodavinci.com


El siguiente artículo escrito en conjunto con Alejandro Luy, fue publicado el pasado 30 de noviembre en el portal prodavinci.com A cuyos editores agradecemos profundamente la posibilidad de haber publicado en ese muy prestigioso espacio.



Qué sabes del cambio climático? París 2015 y los culpables convenientes

En los primeros meses del año 2010, los venezolanos comenzamos a oír con insistencia en los medios de comunicación sobre “el cambio climático”. Eran tiempos de racionamiento eléctrico y los apagones continuos competían por titulares junto con los metros que faltaban para llegar a la cota mínima operativa del embalse del Guri. No llegamos a esa condición crítica porque, afortunadamente, las lluvias llegaron a nuestro rescate.

¿Pero quién era el culpable de esa situación? Se señaló a varios, pero el principal siempre fue “el cambio climático”.

El tema había sido ya lanzado el año anterior a la palestra pública nacional, cuando el entonces presidente Hugo Chávez, en un incendiario discurso realizado en una reunión mundial sobre cambio climático, acusó a los países capitalistas de estar destruyendo el planeta.

Desde aquella época ese fenómeno global ha sido utilizado por el gobierno nacional para explicar sequías y períodos de lluvias extremas, inundaciones, tormentas y otros fenómenos meteorológicos, más o menos imprevistos, convirtiendo al cambio climático en el culpable habitual de todos los males, especialmente de aquellos que derivan de una gestión gubernamental inadecuada y turbia.

En simultáneo, han aumentado las informaciones y alertas que desde distintas organizaciones, instituciones científicas y personalidades notorias en todo el mundo se hacen sobre la necesidad de actuar para frenar las causas y consecuencias de este fenómeno global.

Durante estos días, concretamente desde el 30 de noviembre y hasta el 11 de diciembre, se lleva a cabo en París una nueva reunión sobre el cambio climático. Los medios de comunicación hablan de su importancia y dicen que de ahí deben surgir decisiones que tendrán consecuencias sobre el futuro de la humanidad y el planeta.

Pero dentro de este confuso panorama, ¿qué necesitamos saber los venezolanos sobre estos temas?

1. ¿Qué es el cambio climático? Se entiende por cambio climático a la variación continua y sostenida de los patrones de clima a lo largo de períodos de tiempo prolongados. Esto ha ocurrido anteriormente en la historia de la Tierra. La diferencia en la situación actual es que está sucediendo muy rápido y que la causa del mismo es principalmente la actividad humana, en particular por el uso extensivo de combustibles fósiles, Es decir: petróleo y carbón.

2. ¿Qué tienen que ver los combustibles fósiles con el cambio climático? Cuando se utilizan derivados del petróleo o del carbón para la generación de energía o transporte se liberan gases como el dióxido de carbono (CO2) que se acumulan en la atmósfera. Esos gases tienen la propiedad de retener el calor que se emite desde la superficie del planeta y eso produce un calentamiento progresivo de toda la Tierra. Otros gases como el metano (CH4) y el óxido nitroso (N2O) también contribuyen con el calentamiento de la atmósfera. Y este calentamiento es el generador del cambio climático.

3. ¿Qué otras actividades humanas contribuyen con el cambio climático? La deforestación, el mal manejo de los residuos y los incendios forestales, entre otras.

4. ¿Los científicos están seguros de que el cambio climático es producido por las personas? En ciencia no existe la certeza absoluta. Mucho menos en temas complejos como el cambio climático. Pero en este caso, el 95% de los científicos que trabajan en el tema de cambio climático consideran que esa es la explicación más probable para ese fenómeno. De la misma manera, el Panel Intergubernamental de Cambio Climático de las Naciones Unidas lo considera “extremadamente posible” con un nivel de confianza del 95%.

5. ¿Cuáles serán las consecuencias del cambio climático? Los científicos estiman que pueden producirse cambios en los patrones de lluvia y eso generaría escasez de agua e inseguridad alimentaria. Asimismo se produciría un aumento de los fenómenos meteorológicos extremos como tormentas, sequías y olas de calor. Por otra parte, se ocasionaría una disminución del hielo en los glaciares y se espera un progresivo aumento del nivel del mar generando inundaciones y destrucción de zonas costeras. Estos cambios afectarán a muchas especies y ecosistemas, facilitando la expansión de enfermedades infecciosas transmitidas por vectores. Es así como la salud humana sería afectada con el aumento de las temperaturas, la falta de agua y alimentos.

6. ¿Venezuela será afectada por algunas de estas consecuencias? Sí. Los científicos estiman que todas las situaciones anteriores, en mayor o menor grado, pueden afectar al territorio nacional y sus habitantes.

7. ¿Cuáles son los países que generan la mayor parte de las emisiones? China, Estados Unidos, la Unión Europea, India y Japón son responsables de más del 60% de las emisiones. Si el dato se calcula en emisión por habitante, son los ciudadanos de los Estados Unidos quienes más contribuyen en la generación de gases que generan el cambio climático.

8. ¿Y cuál es la contribución de Venezuela? No se tiene ninguna certeza al respecto ya que en el país no se realizan inventarios de la emisión de gases que contribuyen al calentamiento global desde 1996.

El gobierno nacional manifiesta que el país aporta el 0,48% de los gases causantes del cambio climático. En contraste, científicos como el Dr. Juan Carlos Sánchez estiman que la cifra es de 0,9%, siendo una de las más altas de América Latina, tanto por habitante como en relación con su producto interno bruto. Además, muy cercana a las cifras de países industrializados. Cosas propias de ser un país petrolero y derrochador de energía subsidiada.

Para la Red Latinoamericana de Acción Climática (CAN-LA), miembro de la red mundial Climate Action Network, es inconsistente que Venezuela pretenda “liderar el enfrentamiento a la crisis climática y paralelamente, incentivar el consumo de gasolina, diesel y gas a precios que ni siquiera cubren costos de producción”.

9. ¿Cómo se está preparando Venezuela para enfrentar al cambio climático? Es difícil de decir. Si nos guiamos por las políticas públicas, el gobierno nacional no se ha sentido en la obligación de informar a la población sobre si se está adelantando algo al respecto. Mucho menos de promover la participación de las instituciones venezolanas, los científicos o el resto de la ciudanía en la discusión y ejecución de estas políticas. 

Hay que acotar que cada uno de los países participantes en la reunión de París 2015 se comprometieron a presentar un plan de acción climática como contribución a los acuerdos que se alcancen allí. Hasta el momento en que se inició la Cumbre, estas contribuciones han sido presentadas por 184 naciones.
Venezuela, por su parte, no lo ha hecho. 

Tampoco hay ninguna información oficial disponible sobre si el gobierno está desarrollando alguna acción para proteger a la población contra las consecuencias del cambio climático.

Venezuela, como país firmante de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, está en la obligación de preparar y presentar periódicamente unos informes que se conocen como Comunicaciones Nacionales. Allí se deben registrar los inventarios de emisiones de gases, las consideraciones sobre las medidas que se han adoptado y los planes que se ejecutarán para aplicar la Convención. Y Venezuela sólo ha elaborado un informe, que fue publicado en el 2005, en contraste con otras naciones latinoamericanas que en su mayoría han publicado entre tres y cinco informes.

En agosto de 2015, en una entrevista a Alba Marina Gutiérrez, el Dr. Pedro Borges (miembro de la Delegación de Venezuela ante la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático) declaró que “en dos años tendremos la Segunda Comunicación”, refiriéndose a la Comunicación Nacional de Cambio Climático. Así que debemos esperar hasta el 2017 por la información base necesaria para saber cómo se prepara el país frente al cambio climático.

10. ¿Qué se va discutir en la reunión de París? Esta ciudad será la sede la 21° Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21). Allí se espera alcanzar un acuerdo global dirigido a reducir las emisiones de gases y evitar un incremento de la temperatura global, algo que puede ser desastroso para la vida humana y la naturaleza. Mientras tanto la delegación de Venezuela no irá a París en la búsqueda de alcanzar un acuerdo eficaz, justo y viable, sino a luchar contra el capitalismo global.

Abundan las dudas sobre la posición de Venezuela ante esta situación global y sobre su responsabilidad a la hora de actuar para proteger al país frente a los efectos de este fenómeno. Pero tenemos algunas certezas: por una parte, ni el cambio climático ni las iguanas son la causa actual de los continuos problemas en el suministro de agua y electricidad en nuestro país; por otra, si nuestro país y su gobierno no asumen los retos del cambio climático con responsabilidad y sensatez, tendremos un futuro nada conveniente ni para nosotros ni para nuestros hijos.


Para ver el artículo en su fuente original marque aquí

miércoles, 14 de octubre de 2015

Otra visión sobre el Plan Nacional de Siembra de la Moringa



El pasado mes de agosto escribí un artículo en el cual me hacía algunas unas preguntas sobre el Plan Nacional de siembra de la Moringa promocionado este año desde el Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo y el Agua junto con otros entes del Estado.

Como consecuencia del mismo, recibí este extraordinario texto del profesor de la UNELLEZ, promotor de la sustentabilidad rural, educador ambiental y extraordinaria persona Adolfo Cardozo. Las palabras de Adolfo fueran tan importantes que le solicité permiso para publicarlas en este blog. Las mismas representan una visión cercana y experta de la realidad del campo, así como de lo que representa la siembra de la moringa en Venezuela.

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Me alegra cuando veo en lo patios de las casas arbolitos medicinales de Sauco, de Tua Tua, de Piñon, de frutales como mango, cereza, guayaba, y otros tantos, y también, como ha sido tradición, ver allí un arbolito de Ben, ahora rebautizado como "Moringa"... Siempre el "Ben" ha estado allí, como un arbolito medicinal-nutricional, parte de nuestra sociobiodiversidad. 

Ahora parece que es un "mandato" llenar Venezuela de Moringa....

Mi trabajo me lleva a recorrer muchos rincones del país. Como venezolano, me apena ver con mis propios ojos tantas hectáreas de la fulana Moringa, llenas de tiña, maleza y muchas de ellas enfermas, sembradas en monocultivos. Todo lo contrario a lo más elemental de la sostenibilidad en el trópico que es tan generoso cuando hay biodiversidad en los agroecosistemas..

Cientos de especies leñosas nativas, adaptadas ya a cada uno de nuestros ecosistemas regionales y locales esperan por su oportunidad. Mientras otras, como la recién "rebautizada" gozan de la triste gloria y masificación con altas inversiones del presupuesto público, mas por seguir ¿órdenes o caprichos? 

Sobre el tema, varios amigos que trabajan en instituciones públicas me han dicho: Adolfo ¿qué más nos queda? Mandaron a sembrarla y a promocionarla ¡tenemos que cargar con ese bacalao! ¿Qué más podemos hacer?

Bueno, siempre hay mucho más que hacer. Por ejemplo, revisar la literatura, hurgar en nuestra propia memoria agrocultural, argumentar y escribir sensatamente sobre el tema. La verdad, uno no termina de aprender.

Yo sabía que se podría hacer tanto y tan buen guiso con ají, tomates, pimentón, cilantro de monte y onoto, pero no sabía que eran tan solicitados los guisos con el arbolito Ben ¿Guisos verdes? Pues que más queda, mirarlos en la mesa del comedor público. Pero lo que es este humilde servidor, como no me agrada la forma como lo preparan ni el "olor" que emana de ellos, .no los consumo. Así son las cosas, como dijera el personaje...

Adolfo F. Cardozo B.


Gracias Adolfo

jueves, 27 de agosto de 2015

Tres preguntas necias sobre el Plan Nacional de Siembra de la Moringa

Imagen Prensa del Ministerio de Ecosocialimso y Aguas


Recientemente en diversos medios de comunicación aparecieron reseñas periodísticas en relación con un programa de siembra del árbol llamado “Moringa” promovida o al menos apoyada por el Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo y el Agua  (MPPEAyAgua).

Al revisar las distintas publicaciones difundidas de  este programa encontramos que la información es escueta y en algunos casos muy poco clara. Por ello puede ser interesante realizar un ejercicio de investigación y análisis para intentar descubrir que hay detrás de esta noticia.

Primero un poco de contexto en relación con la moringa.

La moringa (Moringa oleifera) es una especie  de árbol nativo del norte del sureste asiático, principalmente en la India, actualmente cultivada en diversos países tropicales debido a su alto valor nutricional  tanto para personas como animales, así como por sus propiedades terapéuticas  en el caso de muy diversas enfermedades. Por otra parte, la misma es resistente a la sequía y no es exigente en materia de suelos.

Debido a esas beneficiosas propiedades, diversos organismos internacionales  han promovido su cultivo en países con déficit alimentario, dificultades económicas, regiones afectadas por sequías y procesos de desertización.

Por la mismas razones previamente indicadas, esta especie ha adquirido el estatus de planta milagrosa, por lo que se le ha apodado como  "árbol de la vida", "super alimento",  y "árbol de la eterna juventud" entre otros calificativos promocionales. Adicionalmente, el hecho de ser una planta originada en la India la rodea de un aura de misticismo “New Age”. Por todo ello cualquier búsqueda en Internet arroja una extensa información elogiosa en relación con la misma, por lo que puede llevarnos a creer que la misma puede salvarnos hasta del infierno. Tal promoción viene unida a una extensa actividad comercial ofreciendo plantas, partes de la misma y compuestos derivados presentados como complementos nutricionales y productos terapéuticos.

Es claro que no existen plantas milagrosas, aunque si es claro que existen muchas plantas de evidente valor e importancia para ciertos usos y circunstancias. Por ello es necesario separar la publicidad y el exceso de entusiasmo, de la información técnica, en particular al promover su uso terapéutico.

Asimismo, es importante entender que la introducción de una especie exótica en un nuevo hábitat puede generar problemas ambientales, por lo que su posible impacto debe ser previamente evaluado de tal manera de verificar si la presencia de esta planta en un lugar particular no generaría mayores problemas que los beneficios que se desean obtener.

Suponiendo que todas esas precauciones ya hayan sido tomadas en cuenta por los organismos competentes, no tiene nada de malo promover la plantación de moringa con objetivos que parecen ser claramente beneficiosos para la población de Venezuela y el mejoramiento de nuestras condiciones ambientales.

Ahora bien, quedan en el aire tres preguntas que no resultan claras de la información suministrada en las notas de prensa derivadas de los organismos involucrados:

1. ¿Cuál es la novedad de este lanzamiento?

Resulta al menos extraño anunciar el lanzamiento de este programa que ya había sido dado a conocer el año pasado por parte del Ministerio de Agricultura y Tierras.

En esa ocasión el vice-ministro de ese despacho para la época José Luis Berroterán anunció que En los próximos tres años debemos incorporar 40 mil productores y aumentar la producción. Esperamos llegar en los próximos años a 10 mil hectáreas de forraje y 6 mil de semilla” . Igualmente informó que: "Es una de las principales alternativas para la solución de la alimentación en los países tropicales. Esto no es juego. De  verdad es una revolución. Es establecer un sistema de producción socialista de la moringa, con una red de moringueros a nivel nacional. Todos estarán organizados".

Por ello parece que estamos frente a un re-lanzamiento (¿un refrito tal vez?) ahora sin mencionar al ministerio que originalmente lo promovió, ni el hecho de que ya fue iniciado el año pasado. O quizás es algo conjunto, pero la información publicada no ayuda para nada en entender que pueda existir esa coordinación interinstitucional.

2. ¿Por qué el MPPEcoyAguas se dedica a la siembra de lo que parece ser un rubro agrícola?

Bueno, al menos eso parece desprenderse de las declaraciones del  Ministro Guillermo Barreto  al anunciar el lanzamiento (¿o relanzamiento?) del “Plan Nacional Para la Siembra Moringa” mediante las cuales informó que éste tiene como propósito  “impulsar el consumo de la planta como una alternativa nutritiva para la salud en humanos y para que además sirva como fuente de alimentación para los animales”. 

Para hacer un poco más complicadas las cosas, la Guardia Nacional Bolivariana en su propio lanzamiento de este Plan le da connotación ambiental (¿ecosocialista?) al informar que su intención es “desarrollar un proyecto tendente a generar un impacto ecológico positivo cónsono con la naturaleza y los valores ambientales” .

Es decir que cada vez son, al menos para mí, menos obvios cuáles son las competencias de cada quien en el actual gobierno. Pero la situación parece ser más confusa en el MPPEcoyAguas que ahora debe incluir además de los objetivos propios ahora participar de planes de siembra y cosecha de rubros agrícolas, mientras que por el contrario raramente hablan de políticas dirigidas a la conservación ambiental del país (deben estar ocupados botando funcionarios del antiguo MINAMB y no les queda tiempo para cumplir con sus funciones)

3. Qué motivó el desarrollo de este programa.

Esta última pregunta parece tener una respuesta obvia y ya contestada por los voceros de los diversos organismos participantes, y en tal sentido pareciera provenir de la recomendación de algún organismo internacional para apoyar la producción agrícola nacional actualmente tan golpeada.

Pero, pareciese que la misma tiene un trasfondo mucho más quijotesco. El año pasado durante el primer lanzamiento de este Plan, el Ingeniero Berroterán, explicó que: “El proyecto de moringa nace en Venezuela a partir de 2012, luego de que Fidel Castro resaltara en 2010 el alto valor nutricional de esta planta y la considerase como la solución al hambre en el mundo”. Asimismo, reveló que “en el país comenzó su cultivo con una variedad llamada supermoringa donada por el Gobierno cubano”. Quizás aquí valga el refrán popular que "más sabe el diablo por viejo que por diablo". No conocíamos que el ex presidente cubano también tuviera conocimientos en materia agrícola; pero quizás por propia experiencia ya en ese momento preveía que las cosas por aquí se iban a poner mal y era necesaria toda la ayuda posible en materia alimentaria. Además es un acto de desprendimiento sin igual compartir con nosotros el conocimiento que según la leyenda es el secreto de su salud y longevidad .

Desde esta perspectiva, subscribimos la idea del especialista chileno Fernando Arancibia que convencido de las bondades de la moringa comentó que “Fidel Castro le hizo un bien a la Humanidad al hablar menos de revolución y más de las propiedades de este árbol ”.

Yo por mi parte agrego una pequeña sugerencia ¿Alguien podría suplicarle al ex presidente Castro que adicionalmente sugiera al Gobierno de Venezuela iniciar un Plan Nacional de siembra de caraotas, maíz, café, caña de azúcar, papa y otros rubros que estamos urgidos de producir? También el docto comandante podría comentar, como quién no quiere, a nuestras autoridades ambientales (Ecosocialistas) sobre las bondades e importancia de la conservación ambiental, protección de nuestra biodiversidad y la lucha contra el cambio climático, usando para ello enfoques más prácticos y menos doctrinarios. Digo yo, porque quizás así si funcione ya que por estas tierras invertimos las ideas del genial ilustrador Quino en su maravillosa Mafalda hace ya casi 50 años. Pero esa es la tragedia de los políticos y gobiernos que miran la vida a través de un solo ojo y a un solo líder.


Mafalda de Quino