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lunes, 22 de marzo de 2021

Manifiesto por nuestros derechos frente a la emergencia climática en Venezuela

 


En el marco de la reciente movilización mundial por el clima, 92 organizaciones de la Sociedad Civil, empresas, universidades y 108 personas, apoyamos el presente documento:

Dando continuidad al llamado que hicimos en septiembre de 2019, cuando presentamos la Declaración de Emergencia Climática para Venezuela, las organizaciones y personas abajo firmantes apoyamos el presente manifiesto:

Nosotros jóvenes, activistas y sociedad civil venezolana en general, hacemos un llamado por la protección de nuestros derechos frente a los problemas ambientales y la emergencia climática que se agudizan con la emergencia humanitaria compleja.

La grave crisis que vivimos en Venezuela está acelerando el uso indiscriminado de nuestros recursos naturales, sin tomar en cuenta que con estas acciones se vulneran derechos, principalmente el derecho a la vida, a la salud y a un ambiente sano, de las generaciones presentes y futuras. 

La deforestación masiva, carente de planificación y control técnico en zonas rurales y urbanas para paliar la crisis de gas, está destruyendo nuestros bosques. Asimismo, es muy preocupante la permanente violación de los planes de ordenamiento y reglamentos de uso de nuestros parques nacionales y zonas protegidas, por parte de organismos públicos y empresas privadas. 

La política extractiva minera promovida por el Estado Nacional como alternativa al rentismo petrolero, está provocando la contaminación de nuestras principales reservas de agua dulce. La minería vulnera de manera inmediata los derechos de los pueblos indígenas, afrodescendientes y comunidades locales, y los expone a situaciones de violencia que han sido denunciadas en múltiples ocasiones. Además, la deforestación asociada con esta política puede provocar un aumento en las épocas de sequía y en las temperaturas proyectadas para el país, al degradar los bosques y las cuencas hidrográficas, afectando también la resiliencia de los ecosistemas. 

Es hora de tomar conciencia de que la verdadera riqueza de nuestro país es su capital natural y cultural. Entre los diferentes paisajes, bosques, ríos y diversidad biocultural resalta la región Amazónica, la cual cumple un rol fundamental en la regulación del clima, y a medida que avanza su destrucción nos acercamos a un punto de no retorno en el clima del planeta.

Entre el 01 y el 12 de noviembre del presente año se realizará la COP26. Este evento global representa una nueva oportunidad para que los países y grandes compañías del mundo asuman compromisos reales para frenar la crisis climática. El llamado que hacen los jóvenes y activistas del movimiento internacional Fridays For Future es “No más promesas vacías”. Y en Venezuela es mucho lo que tenemos que decir respecto a ese reclamo, también en materia de cambio climático.

Exigimos al Gobierno Nacional que cumpla con los acuerdos internacionales. Pero es necesario ir más allá: se requieren medidas para atender los graves problemas ambientales y la crisis de servicios, especialmente de agua que tenemos en el país. Si no se atienden estos problemas, nuestra vulnerabilidad frente al cambio climático será cada vez mayor. 

La emergencia climática debe ser atendida como lo que es: una emergencia. Como tal, requiere medidas urgentes. Pero al mismo tiempo se necesitan acciones a mediano y largo plazo. Como país debemos hacer cambios radicales en la concepción de nuestra relación con la naturaleza y con la vida. Y para ello es fundamental trabajar en la educación para la sostenibilidad de niños y jóvenes, para que nuestras generaciones futuras asuman los retos que plantea la crisis ecológica y climática global. En este sentido ya contamos con iniciativas muy valiosas. Es necesario darles mayor apoyo y convertir la educación ambiental y climática en política pública.

Para atender este conjunto de situaciones se requiere la acción responsable y articulada entre el Estado, academia, sociedad civil y sector privado. Sólo la actuación consciente y conjunta nos permitirá construir un futuro donde no solamente se respeten los derechos humanos, sino donde sea posible trabajar por el reconocimiento de los derechos de la naturaleza.

Finalmente, hacemos un llamado al Gobierno Nacional para que tome medidas urgentes en materia ambiental y de cambio climático, y a la sociedad venezolana en general, para que sigamos trabajando en la construcción de soluciones y en acciones por nuestros derechos ambientales y por el clima. Venezuela tiene enormes potencialidades para afrontar la emergencia climática, depende de nosotros transformarlas en condiciones dignas para la vida de nuestras generaciones presentes y futuras.

19 de marzo de 2021


Organizaciones y empresas que suscriben el manifiesto

  1. A.C. Consorcio, Desarrollo y Justicia
  2. Acceso a la Justicia 
  3. ACCSI Acción Ciudadana Contra el SIDA
  4. Aclama
  5. Alianza para la Acción Climática - Venezuela 
  6. Amantes de la Naturaleza
  7. Amigos del Lago de Maracaibo
  8. Amnistía Internacional Venezuela
  9. Arboreus Derechos Humanos AC
  10. Asociación Civil Asamblea de Educación
  11. Asociación Civil Juntos por Caroní
  12. Association Watunna Venezuela 
  13. Aula Abierta
  14. AULA TIDEs UN SDGs Action 2030 Agenda Education and Programming 
  15. Caminatas Conscientes
  16. CAMPO
  17. Caracas Ciudad Plural
  18. Caracas Sostenible
  19. Centro de Desarrollo Humano Sustentable UVM
  20. Ciclovías Maracaibo
  21. Clima21 - Ambiente y Derechos Humanos
  22. Colectivo de Montañismo Ecológico Tatuy
  23. Comisión de DDHH del Estado Monagas de la FCAV
  24. Comisión Nacional de Derechos Humanos de la Federación de Colegios de Abogados de Venezuela del Estado Lara
  25. Comisión para los Derechos Humanos del Estado Zulia (Codhez)
  26. Comunidad Indígena Los Wuanai
  27. Control Ciudadano para la Seguridad, la Defensa y la Fuerza Armada Nacional 
  28. Convite AC
  29. Crea País
  30. Defensa en Acción 
  31. Defiende Venezuela 
  32. Dirección de Sustentabilidad Ambiental - UCAB
  33. EDEPA A.C.
  34. EXCUBITUS Derechos Humanos en Educación
  35. Federación Ambientalista Internacional
  36. Festiverd- Festival Internacional de Cine y Video Verde de Venezuela
  37. Fundación Agua Sin Fronteras
  38. Fundación Aguaclara
  39. Fundación Ángeles de Luz
  40. Fundación Avista
  41. FUNDACION BASURA CERO
  42. Fundación de Egresados UNET
  43. Fundación de lucha contra el cáncer de mama, FUNCAMAMA
  44. Fundación Desarrollo Sustentable de Venezuela
  45. Fundación Dos Aguas
  46. Fundación El Zulia Recicla
  47. Fundación Grupo De Apoyo A Todo Pulmón Venezuela
  48. Fundación INCIDE. Cumana
  49. Fundación Lucelia
  50. Fundación Pequeños Guardianes del Ambiente (FUNPEGUAM)
  51. Fundación Tierra Viva
  52. Geografía Viva
  53. GobiernaTec 
  54. Hearts On Venezuela
  55. Instituto Progresista
  56. Invesp 
  57. Juena
  58. Juventud Unidad en Acción
  59. LACEMOS
  60. La papelera tiene hambre
  61. Labo Ciudadano
  62. Más Acciones Más Planeta (Programa Radial)
  63. Mesa Ambiental Nacional (MAN)
  64. Monitor Social AC
  65. Movimiento Ciudadano Dale Letra
  66. Movimiento Ecofeminista Hermanas Naturales
  67. Movimiento Ecológico de Venezuela
  68. Movimiento SOMOS
  69. Observatorio Guayana Sustentable
  70. Organización Indígena Wainjirrawa
  71. Phynatura A. C.
  72. Plataforma contra el Arco Minero
  73. Posada La Arcadia
  74. PROMEDEHUM
  75. Red de Organizaciones de Derechos Humanos del Estado Anzoátegui REDHANZ
  76. Red de Organizaciones Vecinales
  77. Resonalia.org
  78. Service Quality 9000, C. A
  79. Servicio comunitario UCAT
  80. Sinergia, Red de Organizaciones de Sociedad Civil
  81. StopVIH
  82. Sur del Orinoco
  83. Sustentable.ve
  84. The Norwegian Venezuelan Justice Alliance 
  85. Todos Ciudadanos 
  86. Todos por el Futuro
  87. Un día más
  88. Un Mundo Sin Mordaza
  89. Unión Afirmativa
  90. Veo Aves Falcón
  91. Verdelatierra
  92. Women Empowerment Laboratory (WELab)


Personas que suscriben el manifiesto

  1. Adriana Pérez Piegard
  2. Alejandro Álvarez Iragorry
  3. Alejandro Cattini
  4. Ana Cecilia Vega Padilla
  5. Anaurora Yranzo Duque
  6. Andreina F. Aguirre-Marcano.
  7. Angel Velasquez
  8. Ángel Zambrano Cobo
  9. Angie Salcedo
  10. Anna Sartorio
  11. Antonio Alfonzo
  12. Antonio De Lisio 
  13. Auristela León
  14. Antonio Garcia
  15. Beatriz Yilo 
  16. Belkis Rojas Trejo
  17. Carlos Alvarado Sánchez
  18. Carlos Colina
  19. Carlos Ilich Salazar García
  20. Carlos Peláez 
  21. Carolina Aguirre
  22. Carolina Cabezas
  23. Carmen Huisa
  24. Claudia Saturno
  25. Dalia Fernanda Márquez Añez
  26. Daniel Peypouquet 
  27. Dinora Guerra
  28. Dorixa Monsalve
  29. Eleuterio Benítez
  30. Eliana Blanco Pérez
  31. Elisa Rodríguez 
  32. Ernesto Pulgar
  33. Estrella Villamizar
  34. Faruk Bagdah
  35. Feliciano Reyna Ganteaume
  36. Florencia Cordero
  37. Francisco Blavia
  38. Francisco González Cruz
  39. Gabriel Volcanes 
  40. Gaizkale Garay
  41. Galaxia Garrillo 
  42. Geovanni Siem
  43. Gladys Mogollón 
  44. Guillermo Ascanio
  45. Gustavo Bencomo
  46. Gustavo Veitía
  47. Héctor Luis Ordaz
  48. Herzeleide Torres 
  49. Hildebrando Arangú
  50. Israel Niño
  51. Ivan Enrique Leon Garcia 
  52. Jacqueline Pérez
  53. Jau Ramírez
  54. Jeannette Pérez Benítez 
  55. Jesús Castillo
  56. José Luque
  57. José Rafael González Martínez 
  58. Juan Berríos Ortigoza
  59. Juan Carlos Merchán
  60. Juan Carlos Sánchez M.
  61. Juan José Cárdenas 
  62. Karelis Herrera
  63. Karla Ávila Morillo
  64. Karla Sofía Tovar Bello 
  65. Kellys Garcia
  66. Liliana Espitia Perdomo
  67. Lisbeth Bethelmy
  68. Litza Pinto
  69. Luis Francisco Cabezas 
  70. Luis Francisco Reyes
  71. Luisa Pernalete
  72. Luisa Rodríguez Táriba
  73. Luzaren Rivera 
  74. Manuel Abreu
  75. Marco Aurelio Hernández Bethermy
  76. María Andreina González Trenard
  77. María Angélica González Márquez 
  78. María Eugenia Marcano
  79. Maria Carolina Ronpedrique
  80. María Fernanda Durán 
  81. Maria Lander 
  82. María Suárez Luque
  83. Maria T Pasquier 
  84. María Teresa Sánchez R 
  85. María Yelithza Colina Bernal
  86. Maribel Piñango 
  87. Mario D’Andrea 
  88. Mayra Rincón
  89. Mercedes Diez Negrillo
  90. Mirian Urribarri
  91. Ninoska González
  92. Rafael Melo
  93. Rafael Ravelo
  94. Rigoberto Lobo
  95. Rita Marin M.
  96. Roberto Egañez
  97. Robzayda Marcos
  98. Rocío San Miguel 
  99. Ruben Hurtado Maldonado
  100. Sonia Zapata
  101. Vanessa Salas
  102. Verónica Arvelo
  103. Vicente Rodríguez Reggeti 
  104. Vilisa Morón Zambrano
  105. Vivían Vivas
  106. Yaritza Castillo 
  107. Zidy Bastardo
  108. Zuleima Martínez


lunes, 4 de noviembre de 2019

Climate Action Network reacciona a la decisión del gobierno de Chile de suspender la COP25



En apoyo a nuestros compañeros del Climate Action Network publicamos el siguiente texto:

Climate Action Network reacciona a la decisión del gobierno de Chile de suspender la COP25


Octubre 30, 2019: Climate Action Network (CAN) ha tomado nota de la decisión del gobierno chileno de no hospedar la Cumbre de las Naciones Unidas COP25, que estaba programada para tener lugar del 2 al 13 de diciembre en Santiago de Chile.

Nos solidarizamos con el pueblo de Chile en su búsqueda constante para que su gobierno rinda cuentas y mejore las condiciones de vida de todas y todos y no únicamente las de unos pocos. La justicia social está en el centro de la lucha por el clima y por la crisis ecológica. Apoyamos a la Sociedad Civil Chilena para la Acción Climática (SCAC) que desea mantener un espacio abierto para avanzar en el diálogo y el progreso en temas ambientales en Chile.

"Las movilizaciones que estamos viendo en Chile y otros países de América Latina son una clara evidencia de la necesidad de implementar cambios transformadores del actual paradigma de desarrollo, de forma tal que transitemos hacia un nuevo modelo basado en la justicia social y la sustentabilidad ambiental, lo que puede lograrse claramente mediante la implementación de las propuestas del Informe 1.5°C del IPCC", dijo Alejandro Alemán, oficial de Cambio Climático del Centro Humboldt de Nicaragua y Coordinador de Climate Action Network en América Latina.

En CAN, hemos estado profundamente preocupados por respuesta del gobierno chileno ante el descontento civil y las protestas de las últimas semanas, así como por el despliegue de la fuerza para reprimir la libre circulación y reunión de personas. Extendemos nuestro más sentido pésame a las familias, amigos y colegas de aquellos a quienes se les ha negado el derecho a manifestarse pacíficamente, a quienes han sido amenazados, abusados y perdido sus vidas durante esta crisis.

A la red le preocupa que, al no ser Chile el país anfitrión de esta COP, se continúe o empeore la represión contra el pueblo chileno. Instamos al gobierno a que aproveche esta oportunidad para construir una solución pacífica e inclusiva a la crisis como base para un nuevo pacto social.

“Independientemente de dónde y cuándo se lleve a cabo la COP 25, continuaremos haciendo seguimiento a la situación en Chile para asegurarnos que los principios generales de la justicia social y derechos humanos son protegidos, especialmente en la COP,” comentó Tasneem Essop, Directora Ejecutiva interina de Climate Action Network International.

La injusticia social y la crisis climática tienen una causa común, así mismo, la justicia y la solidaridad climáticas tienen que ver fundamentalmente con la protección de los derechos humanos y una mejor calidad de vida para todos.

La decisión de reprogramar la COP25 no debe desmerecer la urgencia política de abordar la crisis climática y la necesidad de que los países aumenten sustancialmente sus niveles de ambición para 2020 en todos los frentes, desde acelerar la reducción de las emisiones y el paso de los combustibles fósiles a energías renovables 100% sostenibles, hasta abordar los efectos nocivos del cambio climático; incluso, mediante un mayor apoyo financiero a las comunidades vulnerables. Estos son ingredientes esenciales para la justicia climática. El aplazamiento de la COP no debe utilizarse como excusa para retrasar este proceso. Instamos a la Secretaría de la CMNUCC y al posible nuevo país anfitrión de la COP25 a que garanticen que la COP25 sea accesible e inclusiva en todos los aspectos.

viernes, 4 de octubre de 2019

Empiece a preparar a sus hijos para el cambio climático





Transcribo este artículo escrito por Andrés Rozo Grisales Director de AISO - Academia de Innovación para la Sostenibilidad una fundación colombiana y publicado en el portal Dinero Este artículo contiene elementos que comparto sobre la educación necesaria para formar a los ciudadanos para actuar en función de los cambios negativos que está generando la crisis climática.

El hecho de que esté publicado por una revista dirigida a un público del sector empresarial es indicativo de que dentro de ese sector comienzan a tomarse en serio la emergencia que estamos viviendo.

Sería muy importante que en Venezuela también comencemos a tomar en serio la necesidad de educar a la población para la adaptación al cambio climático o mejor dicho para la acción frente a la crisis climática en un país en emergencia humanitaria compleja.

El futuro es hoy.

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Empiece a preparar a sus hijos para el cambio climático

Andrés Rozo Grisales 

Hace unos días, luego de regresar de un nuevo conversatorio sobre los mitos y las realidades del cambio climático, encontré a mi sobrino de 6 años.

Él notó en mi cara y en mi silencio un viso de preocupación. Le conté sobre este evento y le expliqué de una manera lúdica e ilustrativa, pero sin buscar generar en él un pánico innecesario, una realidad que tiene que comprender a pesar de su edad.

Mi sobrino simplemente dijo, de manera muy acertada, algo que me motivó a escribir este artículo: “¿y cómo será entonces el futuro cuando tenga tu edad tío?”

Cuando Bogotá era tierra fría

Recuerdo las charlas de colegio con mis amigos justo antes de que empezaran las vacaciones. “¿Y usted qué va a hacer?, ¿pa‘ dónde van con sus papás?”, eran las preguntas que nos lanzábamos.

No importaba a donde fuera, lo importante era salir de Bogotá y tener por lo menos quince o veinte días sin madrugar, sin la expectativa de clases y evaluaciones. Con seguridad, si alguien que haya nacido en los 80 está leyendo esto, se identificará con lo que estoy diciendo.

En medio del intercambio de respuestas a las preguntas anteriormente nombradas, había un decir que se mencionaba comúnmente en el momento de referirse a las tan anheladas vacaciones: “¡nos vamos pa‘ tierra caliente!”.

Esta frase calaba muy bien, lo recuerdo. Levantarse para ir al colegio a mediados de los 80 era una lucha por no desapegarse de las cobijas del frío que se sentía. Ver como se usaban las chaquetas (bomber) en mi ciudad me transporta de nuevo a aquellas épocas en las que Bogotá era tierra fría.

Hoy le cuento esta anécdota a mis sobrinos que están en el colegio y les parece extraño ese dicho. Y sí, es que la temperatura ha aumentado en mi ciudad y aquellas personas de los 60, 70 y 80 lo notamos, y los más jóvenes toman este clima como algo normal, como si así hubiese sido siempre.

Una vez más, confirmo que el fenómeno del cambio climático sí existe. Pero, lo que aún se me dificulta es poder imaginarme la cantidad de escenarios que van a surgir a partir del aumento en un 1,5°C de la temperatura global entre los años 2030 y 2052, tal como lo indica el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de las Naciones Unidas.


¿Medidas de adaptación ante el cambio climático? Un nuevo chip para los niños

Es necesario darle más fuerza al debate sobre la educación ambiental en el país para ir pasando de las ideas a las acciones, de las acciones a los hábitos y de esto último, hacia una nueva cultura de relacionamiento social en un entorno más calentano. Así que, a lo que a continuación planteo, toca ponerle filtro, criticarlo, apoyarlo o mejorarlo; en otras palabras, necesitamos que se hable más sobre temas como los siguientes:


  • ¿Qué valores y cosmovisiones necesitamos construir como sociedad para afrontar el cambio climático?
  • ¿Qué competencias, habilidades y sobre todo fortalezas, necesitamos ir desarrollando para que las niñas y los niños de hoy (sus hijas e hijos), sean personas más resistentes y adaptadas ante un entorno más caliente, con mayor escasez hídrica, con probables dificultades en el acceso de alimentos, con mayores escenarios de migraciones y probable aumento de la inseguridad?

Entiéndase que estas dos preguntas no constituyen una apología al miedo. No son tampoco, una redacción pesimista sobre una eventual situación venidera. Por el contrario, son una orientación reflexiva que invita de manera positiva y constructiva a pensar sobre lo que hay que hacer para llegar mejor preparados y adaptados al mañana que es ya.

En ese orden de ideas, cuando se piensa en educar a los más jóvenes ante el cambio climático, vale la pena pensar un poco más allá de los temas ya ampliamente discutidos como lo son el reducir la huella de carbono o hídrica de cada persona, el aumentar la tasa de reciclabilidad o el consumo de productos orgánicos, etc.

Es lo que necesitamos incluir en la educación que se imparte en los jardines infantiles, en el colegio y sobre todo en el hogar, aquellos valores como la solidaridad, la suficiencia, la autonomía, la colaboración, e incluso, la resistencia física y mental ante situaciones adversas de escasez (nota, en el conversatorio al que asistí, un participante expuso una idea que hoy suena descabellada y extremista pero que se planteó como una hipótesis: entrenar a los niños a resistir y afrontar momentos prolongados sin consumir alimentos. No es un tener ser, es tan solo una idea).

Es indudable que el cambio climático ya está empezando a repensar no solamente los hábitos de consumo de “las futuras generaciones”, sino también sus interacciones sociales y destrezas para reaccionar favorablemente de manera mental como física ante situaciones extremas.

Tal como se analizan e implementan en la actualidad las medidas de adaptación en temas como la infraestructura, el acceso al agua o la agricultura, es hora de empezar a sentar las bases de una educación para las niñas y los niños del presente que serán los adultos del futuro en donde Bogotá, por ejemplo, será una ciudad muy diferente a como lo es hoy en términos climáticos.

En conclusión y a manera de cierre del artículo, expongo la siguiente pregunta mucho más global: ¿cómo debemos replantear la educación en Colombia dentro del marco del cambio climático?

¡Hasta el próximo jueves!