jueves, 25 de junio de 2015

Y ahora van contra la Sierra de Perijá (Crónicas del neoextractivismo del siglo XXI)



Imagen tomada de: http://venezuelaoriginaria.blogspot.com/

Recientemente, dos jóvenes periodistas venezolanos realizaron sendos reportajes en  relación con el tema de la explotación del carbón en la cuenca del Guasare de la Sierra de Perijá en el estado Zulia. En ellos se describen desde distintas ópticas el proceso de "desarrollo" de este proyecto minero, sus impactos ambientales y sociales, y lo que ahora puede ser mucho peor a través del avance de este proceso de destrucción a raíz del Decreto 1.606 de la Presidencia de la República en el cual se expande de manera muy importante el área afectada. Ello sin ningún miramiento a que se esté contraviniendo la Constitución Nacional, la normativa ambiental del país e incluso la opinión en contra que alguna vez emitió el difunto presidente Hugo Chávez Frías.

Con respecto a estos trabajos periodísticos, por una parte, la muy joven y brillante periodista Ariana Guevara publicó un excelente reportaje en el portal elestimulo.com/climax  que describe la historia y desarrollo de este problema y la campaña desarrollada por la organización ambientalista Homo et Natura en contra de este nuevo ecocidio.



Por carbón, la quema y explosión de la Sierra de Perijá

ARIANA GUEVARA  @ArianaGuevaraG

En Zulia, la producción carbonífera ha generado empleos pero también estragos ambientales. Un decreto presidencial da luz verde al incremento de la actividad con el fin de alimentar una planta termoeléctrica. Promesa de reducir los apagones. Se destruirá el fino equilibrio del ecosistema. A eso se suma la presencia de una empresa china en un proyecto que es rechazado por ambientalistas y habitantes de la región.


Una amenaza silente se cierne sobre una porción de la Sierra de Perijá, en el noroeste del estado Zulia. Aunque suene alarmista, hay razones para hacer tal afirmación: si se llega a concretar la expansión de la minería del carbón —a la que el Gobierno nacional dio luz verde—, los ríos, la vegetación, los suelos y las poblaciones indígenas que forman parte de este ecosistema serán las primeras víctimas. Visto así, pareciera que en lugar de la protección de un paraje privilegiado, la prioridad está en el desarrollo de una economía depredadora, de un proyecto que se lleve todo a su paso.

Si bien en Zulia se explota el carbón desde los años ochenta, una información oficial hizo que se encendieran las alarmas. En febrero de este año se publicó el decreto 1.606, en la Gaceta Oficial 40.599, que transfiere a Carbones del Zulia, filial de Petróleos de Venezuela, los derechos de exploración y explotación carbonífera en una zona de 24.192,14 hectáreas. ¿Y cuál es el problema? Que las minas actuales —Norte y Paso Diablo— abarcan 1.763 hectáreas, con concesiones de un total de 7.250 hectáreas, lo que significa que este instrumento da pie para la ampliación de la actividad.

Lusbi Portillo, coordinador de la ONG Homo et Natura, explica que esa expansión se traduciría en la apertura de minas en los alrededores de los ríos Socuy y Cachirí. La intención, entre otras, es aumentar las cantidades de carbón —en 2014 se produjeron 682.858,72 toneladas métricas en Zulia—, para alimentar un proyecto de carboeléctrica, en el que participará la empresa china Sinohydro con una inversión de 7 millardos de dólares.

Portillo afirma que en noviembre de 2012 Petróleos de Venezuela (Pdvsa) firmó un memorándum de entendimiento con Li Ming, representante de la compañía asiática, para elaborar estudios de ingeniería y financiamiento. “Se reforzaron con la contratación de la empresa india Essar Projects Limited, registrada en los Emiratos Árabes Unidos, el 9 de octubre de 2013, con la firma de su vicepresidente, Jasbir Singh”, señala un documento de la organización.

El decreto que permite la ampliación de la zona minera responde, hasta cierto punto, a los intereses de mantener este proyecto, que comenzaría a construirse en 2013, pero que aún no ha arrancado. Y, aunque el decreto indica con claridad que la explotación estará a cargo de una empresa venezolana, los ambientalistas manejan otra información: Portillo señala que los chinos serán los responsables de la inversión para poner a trabajar las minas a tope y abrir las nuevas, y que tienen ese permiso por 30 años, además de que construirán un puerto y una vía ferroviaria.

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Por su parte, el periodista Jeanfreddy Gutiérrez, escribe en el portal elcambur.com.ve un muy importante y acucioso artículo con un gran despliegue de imágenes, infografías y enlaces a documentos que permiten entender la larga marcha de este proyecto.



PDVSA reimpulsa proyectos carboníferos que fueron suspendidos por Chávez

15 jun, 2015 por Jeanfreddy Gutiérrez


“Así como los derrotamos hace 10 años, los volveremos a derrotar”. Las palabras del activista, biólogo y profesor de la Universidad Bolivariana de Venezuela, Nicanor Cifuentes, junto a indígenas provenientes de la Sierra de Perijá, frente a la sede del Ministerio del Poder Popular para la Energía Eléctrica no son meramente poéticas. Lo dice a pocos metros de un piquete de la Guardia Nacional y a pesar de las llamadas realizadas por los directores del despacho para posponer la reunión “para evitar problemas”. Con la publicación del decreto presidencial No. 1.606 del 10 de febrero de 2015, firmado por Nicolás Maduro, se nacionaliza y retoma la explotación carbonífera, que PDVSA había abandonado en 2005 después de protestas en rebeldía a la decisión del presidente Chávez, que luego de suspender, enfatizó el respeto por la selva y el bienestar de los pueblos indígenas.

Ahora, el decreto se publica tras el anuncio de construcción de una planta carboeléctrica para generar 1000 megavatios de electricidad para el Zulia de parte de la estatal petrolera, que implicaría la extracción y consumo de tres millones de toneladas métricas del mineral, con las graves consecuencias producidas por la tala de árboles para campamentos y minas, así como la contaminación del agua y el aire. Los movimientos sociales, agrupados en el Frente de Resistencia Ecológica del Zulia (FREZ) se han levantado tras haber sido ignoradas sus sugerencias de usar gas natural para evitar los daños ambientales que ya se habían advertido -incluso oficialmente- y reimpulsar el Parque Eólico de La Guajira.

Historia reciente

En 2004 Chávez dijo que quería triplicar la producción de carbón en la región, para impulsar su desarrollo. La protesta de grupos locales por el derrame de 20 mil litros de diésel lo llevó a reconsiderarlo tras una avalancha de protestas. Dos años más tardes expresó que “ese carbón se queda allá abajo”, rechazando la tala de selva y las enfermedades pulmonares producidas en la región, lo que repitió durante varias alocuciones, dando pie al concepto de ecosocialismo.

La moción fue respaldada por la ministra del Ambiente, Jacqueline Faría, quien señaló el inmenso impacto ambiental y las bajas ganancias: 50 dólares por tonelada, contra los entonces 60 del barril de petróleo. Un informe de su despacho, de 2005, demostraba la contaminación localizada del aire y del agua con metales pesados en el río Guasare, con apenas una fracción del aprovechamiento de las minas de carbón, y que al expandirlo aumentarían los riesgos ambientales en toda la biota del río Socuy, que impactarían en los embalses Manuelote y Tulé, que sirven a la ciudad de Maracaibo. Pero también señalaba que este desarrollo generaría 33% de incremento en los impuestos recaudados por la gobernación del Zulia.

Viejos actores, nuevos proyectos

La explotación minera en Zulia data de 1987, con la apertura de Mina Paso Diablo y Mina Norte. Ambas a raíz de la creación de Carbones del Zulia por Fernando Chumaceiro, quien estaba al frente de CorpoZulia. De aquella época datan los proyectos de vías férreas, un segundo puente sobre el Lago de Maracaibo y un puerto de aguas profundas para trasladar el carbón hacia Europa y Estados Unidos. Así reza el libro “El Pozo Ilustrado”, editado por primera vez en 1983 por Petróleos de Venezuela (PDVSA) y que en su cuarta edición aparece firmado por Luis Guisti como presidente de la estatal petrolera, al referirse a la infraestructura necesaria en el capítulo del carbón, en su página 402.



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Estos artículos dejan un largo mal sabor en la boca. Parece que ya no hay un mínimo de respeto por nada, ni siquiera por aquello que alguna vez dijeron que era importante para el gobierno y su ideología: Ni las personas, ni los pueblos indígenas, ni los bosques, ni el ambiente. Ni siquiera la opinión de quién dicen seguir su legado.

Por otra parte, me sigo preguntando si alguien ha oído alguna opinión reciente (aunque sea legitimando esta destrucción) por parte del Ministerio de Ecosocialismo y Aguas o de sus autoridades, o es que el mutismo es su única estrategia tal como parece hacerse ya habitual con el resto de los problemas ambientales del país.

Para lo quedó el Ecosocialismo,como apoyo del crecimiento del extractivismo depredador en Venezuela. Que tristeza. Pero mi sentimiento no es de derrota, ni de desesperanza, apoyo totalmente la campaña de los ambientalistas zulianos:

 ¡NO A LA EXPLOTACIÓN DEL CARBÓN EN LA SIERRA DE PERIJÁ!





Nota final: Si les interesa el tema del extractivismo como enfoque político y sus repercusiones sociales, políticas y ambientales  les recomiendo la lectura de estos dos artículos de Eduardo Gudynas:

Si eres tan progresista ¿Por qué destruyes la naturaleza? Neoextractivismo, izquierda y alternativas

DIEZ TESIS URGENTES SOBRE EL NUEVO EXTRACTIVISMO. Contextos y demandas bajo el progresismo sudamericano actual


martes, 16 de junio de 2015

Minería en Canaima: Olvidos, fraudes y mutismo


Foto: Raul Romero tomada de: el-nacional.com


Vuelve a ser noticia el tema de la existencia de minas de oro en el Parque Nacional Canaima, un sitio que se supone está protegido, no solo por las leyes ambientales del país, sino explícitamente por la propia Constitución en su artículo 127. Esto a raíz de las denuncias realizadas por la periodista Valentina Quintero y la toma de la pista aérea de Canaima por parte de miembros de la comunidad pemón,

Como parte de esta nueva situación la periodista Emily Avendaño de El Nacional publicó dos excelentes artículos: "El desplome del turismo empuja a Canaima a la minería" y "Cinco planes de control minero no han logrado frenar la extracción ilegal en Guayana", los cuales recomiendo leer para entender un poco mejor la compleja situación derivada de la minería ilegal de oro y sus implicaciones ambientales, económicas y sociales.

Pero adicionalmente, es necesario hacer mención de otra noticia surgida a raíz de la toma de la pista de Canaima. Lo importante de ella no es la noticia en sí, sino lo que ella revela, insinúa y esconde: "Pemones levantaron protesta que mantenía cerrado aeropuerto de Canaima" aparecida en el periódico Últimas Noticias. En la misma se indica que "Se va a fortalecer el plan de acción para erradicar la minería ilegal en Canaima", que el levantamiento de la toma del aeropuerto ocurre luego de "llegar a un acuerdo con los manifestantes" y que la declarante, ministra para Pueblos Indígenas, Aloha Núñez, estuvo acompañada en la negociación por "la ministra de Turismo, el Jefe de la Redi de Guayana y el jefe de la Zodi" (Las negritas son mías)

A partir de estas tres noticias creo que es necesario aclarar y analizar los siguientes puntos, que podemos resumir en temas sobre olvidos, fraudes legales y mutismo institucional:

Los olvidos: Venezuela es un país que a veces tiene la memoria corta y es necesario que constantemente busquemos recordar lo que mucha gente prefiere que olvidemos.
  1. La minería en el Parque Nacional Canaima no es una situación nueva. Existen denuncias al respecto desde hace varios años. Entre otras, podemos recordar un conflicto previo entre indígenas de la etnia pemón y militares venezolanos por causa de la minería en este Parque Nacional, hecho que ocurrió a inicios del año 2013. Al final de todo, y más allá de las sucesivas denuncias, no ha habido ningún avance a este respecto y mucho menos pudiera fortalecerse un Plan de Acción que  nunca pareciese haber existido más que en el nivel de las dimensiones fantasmas.
  2. La minería de oro dentro del Parque Nacional ha sido reconocida incluso por las más altas autoridades nacionales. Y muy a pesar del ciudadano general Ministro de la Defensa existen declaraciones reconociendo la existencia del problema por parte de autoridades militares, varios ministros, e incluso por el propio Presidente de la República. ¿Qué ignora o desea que ignoremos ese alto funcionario? Y en todo caso ¿Por qué el ministro de la defensa tiene que opinar al respecto de un tema claramente ambiental?
  3. El problema en el Parque Nacional Canaima es solo la punta del iceberg de la grave situación que ocurre en toda la región de Guayana. Lo que está ocurriendo en Canaima es una tragedia nacional. Este Parque Nacional es uno de los tesoros más espléndidos de la naturaleza y Patrimonio de la Humanidad. Su destrucción nos señala ante el mundo como un pueblo bárbaro a la altura de aquellos que actualmente destruyen por motivos estúpidos sus patrimonios culturales. Adicionalmente Canaima es, en parte, guardián de la cuenca del río Caroní el cual a través del sistema hidroeléctrico del Guri genera cerca del 70% de la electricidad del país. Asimismo, pudiera producir cantidades importantes de divisas para el desarrollo de sus comunidades a través de programas serios de ecoturismo. Pero, y es un pero muy grande, ante esta situación, no podemos olvidar lo que está ocurriendo en el resto de la región, en la cual la codicia de grandes grupos de delincuentes están destruyendo el ambiente, poniendo en peligro la salud, la vida y la cultura de los pueblos indígenas y amenazando el futuro del país.

Fraudes: No todo lo se anuncia con bombos y platillos y a veces con beneplácito de muchos es bueno y a veces no es legal, ni legítimo. Las "buenas intenciones" (si es que las hay) no legitiman.
  1. La situación retrata la negligencia, incapacidad e incluso posiblemente complicidad de diferentes personas en propiciar y mantener esta situación. Si el problema no es nuevo, si es grave, si ha sido denunciado en varias ocasiones, incluso por altos funcionarios del gobierno ¿Por qué no se ha hecho nada? ¿Cuántas acciones urgentes han sido anunciadas? ¿Cuántos planes se han elaborado? ¿En qué ha terminado todo ello?... ¿Volveremos a oír otra denuncia parecida lamentándonos por lo poco que quede de Canaima dentro de algunos años?
  2. La ley no debería ser negociable. Cuando la ministra Aloha Núñez habla de que realizó "Mesas de Trabajo" para llegar a acuerdos con "los manifestantes" ¿Qué fue lo que negoció? Dicho de esa manera puede entenderse que los miembros de la comunidad estaban exigiendo algún tipo de reivindicación social, como si protestaran por la falta de agua, la inseguridad u otro problema que los afectara. Ello escamotea el hecho de que se trata de una situación que involucra delitos claramente tipificados en la Ley Penal del Ambiente y que debería llevar a sanciones a sus ejecutores y promotores. No he podido encontrar ninguna información donde, al menos, se anuncie el inicio de una investigación penal al respecto. O es que lo que se quiere es encubrir a los que están detrás de esos delitos. Este tema no involucra solamente a mineros ilegales, sino particularmente a  grupos que tienen la capacidad de financiar los costosos equipos, materiales, insumos y logística que se necesita para estas operaciones ¿Entonces este es un episodio más para la impunidad como valor nacional?
Mutismo: El silencio puede ser a veces prudencia, pero a veces es complicidad.
  1. Enmudecen los organismos responsables. Cuándo la ministra Núñez habla de sus acompañantes en la negociación, no nombra al Ministerio de Ecosocialismo y Aguas a Inparques o ninguna de sus autoridades ¿Estas instituciones o personas no tienen ya competencias legales al respecto del manejo y de los delitos cometidos en un área natural protegida? Reto a cualquiera a buscar alguna información reciente que involucre al Parque Nacional Canaima y que el ministro, o cualquier miembro de su equipo, haya realizado alguna declaración, comentario o al menos haya lanzado un grito de ¡PÍO! (al menos para no morir sin decir ni ¡pío!) 
  2. El silencio señala. Algunas organizaciones no gubernamentales (como el CIEV, la Red ARA, PROVEA) han venido realizando una campaña de denuncia sobre la minería ilegal en Guayana. Pero por otra parte, los grupos que en décadas atrás tuvieron un papel importante en revelar los efectos de la minería, condenar la mala gestión de los Parques Nacionales y otras "Áreas Protegidas" y alertar sobre la mercantilización de los recursos naturales entre otros temas, ahora parece que hicieron voto de silencio. Algún día deberán responder por su omisión ante su conciencia, sus hijos y nietos.
Si ellos callan ¿Qué deberíamos estar diciendo el resto de la sociedad venezolana? ¿Nos debemos callar también? Por otra parte ¿Deberían opinar al respecto las organizaciones ambientales internacionales? O esto último es "injerencismo"y por lo tanto deberían callar también.


Creo en la esperanza. No en creer que algo va a ocurrir porque yo lo deseo, sino de la que hablaba el dramaturgo y presidente checo Vaclav Havel cuando decía:"La esperanza no es la convicción de que las cosas saldrán bien, sino la certidumbre de que algo tiene sentido, sin importar su resultado final"




lunes, 25 de mayo de 2015

Ecofobia: Noticias de una enfermedad creciente

Imagen tomada de elunivesal.com



La biofilia es una hipótesis creada por el biólogo E.O. Wilson que afirma que los seres humanos tenemos una sentido profundo de conexión con la naturaleza y los seres vivos. De la misma se infiere que en ausencia de nuestro contexto natural los humanos sufrimos de diferentes trastornos tales como depresión, angustia, agresividad, sensación de vacío, entre otros.

Pero algunas personas, quién sabe por cuál perturbación, parecen sufrir de “ecofobia” un odio patológico a los seres vivos y a los ambientes naturales.

Aunque la enfermedad no es para nada nueva, parece estar ocurriendo un nuevo rebrote, o epidemia, quién sabe, que está afectando a los dirigentes políticos venezolanos, en particular entre los que tienen competencia en las áreas de desarrollo de infraestructura vial a nivel del ejecutivo nacional y municipal.

Estos personajes, con la excusa de mejorar la circulación vial, actualmente se dedican a proyectos de “mejoramiento de nuestra infraestructura vial” el cual significa casi siempre reemplazar zonas verdes por cemento y pavimento.

Supuestamente todos debemos agradecer y apoyar su trabajo que nos “beneficiará” al hacer nuestros traslados más rápidos y cómodos. Nadie de ellos habla de los costos ambientales, sicológicos y sociales de tener ciudades cada vez más grises y menos verdes, sin contar el hecho comprobable de que estos proyectos solo trasladarán los problemas de tránsito  unos metros más allá de la supuesta “mejora”.

Pero estos proyectos no solo ponen en peligro la precaria salud ambiental de nuestras ciudades, sino que tienen relaciones con temas de seguridad ciudadana, conectividad y sustentabilidad urbana.

Ya anteriormente hemos reseñado noticias al respecto de esta epidemia, pero al igual que la chikungunya, esta parece que llegó para quedarse, por eso para seguir recopilando las informaciones que van apareciendo en los medios de comunicación y contrastando puntos de vista, aquí les coloco nuevos aportes a esta discusión según han aparecido recientemente en los medios de comunicación.

En primer lugar comencemos con una muy breve nota, aparecida en algunos pocos medios hace unos días:

Tala de 700 árboles generó protesta en la parroquia San Pedro
Los vecinos recomiendan transplantarlos para conservarlos

EL UNIVERSAL domingo 10 de mayo de 2015  12:00 AM

La mañana del sábado un grupo de vecinos de las parroquias San Pedro, Candelaria, y Santa Rosalía protestaron en los alrededores de la autopista El Valle - Coche, luego de que el Ejecutivo anunciara la tala de 700 árboles por los trabajos de ampliación vial en esta arteria vial.
"Entre Santa Mónica y Los Próceres derribaron 700 árboles en vez de transplantarlos. Hay que condenar a la persona que tala un árbol en Caracas", indicó Rafael Araujo, manifestante que tradicionalmente protesta con un papagayo en mano.

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Pero ¿cuáles son las consecuencias de esas obras? Una primera respuesta la presenta la periodista Sabrina Martín en un artículo que publica en el portal internacional panampost.com en el cual analiza los impactos de estas obras, no solo desde el punto de vista ambiental, sino en el de la seguridad ciudadana.


Advierten sobre potencial desastre con obras viales en Venezuela
Falta de estudios previos, de cumplimiento de normas y violaciones a las regulaciones ambientales son algunas de las denuncias contra el Ministerio de Transporte

SABRINA MARTÍN 12 MAYO, 2015 A LAS 08:50

El pasado 8 de marzo el Gobierno de Venezuela a través del Ministerio para el Transporte Terrestre y Obras Públicas (Mttop) inició la ampliación de la Autopista Valle- Coche en Caracas, esto como parte de los planes de soluciones viales que impulsa el Ejecutivo Nacional; a PanAm Post llegó la denuncia de que el ministerio que impulsa esta obra no cuenta con el estudio de tránsito y de impacto ambiental como requisitos obligatorios para haber iniciado el proyecto; además el Ministerio de Ecosocialismo y Agua está al tanto de lo que sucede y “no hace nada”.

Una fuente de uno de los ministerios involucrados que prefirió mantenerse en anonimato, consciente de las graves consecuencias que causará este proyecto “mal ejecutado”, denunció a PanAm Post que el Gobierno venezolano implementa obras de ingeniería sin realizar estudios previos y su impacto; informó que el ministro de Transporte, Haiman El Troudi prefiere realizar obras por cantidad y rapidez que por calidad.

Explicó que esta ampliación interviene en el cauce del río Valle, lo cual en cualquier momento causará un inminente desbordamiento del mismo sobre la autopista y afectará a miles de ciudadanos que transiten por la zona. Denunció la manera en cómo fueron cortados los taludes del río, asegura que se hicieron incorrectamente de forma vertical, y “eso lo que indica es que con cualquier lluvia se podría derrumbar”.

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También podemos preguntarnos ¿Cuál es trasfondo de esta situación? El periodista y activista de la sostenibilidad urbana José “Cheo” Carvajal nos lanza un grito de indignación y alerta sobre la situación que viene ocurriendo en Caracas, en un artículo de opinión aparecido en el portal de noticias de Globovision:

Un elefante en una cristalería

Por José Carvajal / @caracasapie

Todo comenzó con un trino de @CeliaHerrera el 21 de mayo. Ella es ingeniero civil, directora y profesora de la Escuela de Ingeniería Civil de la UCV, con quien tanto he compartido reflexiones sobre la movilidad caraqueña. “Destruida ciclorruta Los Chaguaramos – Benesco Bello Monte. Obras ampliación autopista se llevaron por los cachos un buen tramo”. No incluía fotos y pensé: imposible, esta ciclovía tiene muy poco tiempo de construida. Busqué “ciclovía UBV – Sabana Grande”, a ver si alguien había publicado alguna foto. La que encontré era de un grupo de ciclistas de Conatel que celebraban después de hacer una jornada de limpieza en la susodicha.

Pero, en efecto, el Ministerio del Poder Popular para el Transporte Terrestre y otros etcéteras, está abriendo boquetes para meter pilastras. En una ciudad como Caracas, tan fragmentada y limitada por sus autopistas, es difícil entender desde el andar, la manera como se tejen físicamente estos anacronismos monstruosos. Difícil imaginar que justo frente a la Universidad Bolicariana pueda aparecer más autopista porque justo allí se eleva por encima del río Valle en doblete. Pero algunos ingenieros se la ingenian cuando de mantener la carrocracia se trata. Les encanta desarrollar obra con mucho concreto y dinero de por medio.

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Por otra parte ¿cuáles han sido las respuestas de los responsables de esta situación de estos proyectos que parecen estar atentando contra la sostenibilidad de nuestras ciudades?

Por parte del Ministerio del Poder Popular del Transporte Terrestre, etc. etc. Ninguna. Para ellos no hay que responder, ni comentar, ni aclarar, sobre proyectos ecofóbicos, ciudades insustentables, ni legislación y competencias pisoteadas. Por otra parte, parece poco importarle la fama de ministro leñador que en las redes sociales se ha ganado el señor Haiman El Troudi.

Ahora bien ¿y el ministerio que supuestamente debería competerle la protección ambiental, incluyendo orientar a otros sectores sobre la normativa y políticas ambientales del país? Es decir ¿Qué tiene que decir al respecto el flamante nuevo Ministerio de Ecosocialismo y Aguas? Bueno bastante poco. Recientemente luego de haberle  zumbado mucho los oídos el ministro Guillermo Barreto salió de su mutismo habitual con respecto a los grandes problemas ambientales del país para hacer una declaración que fue recogida por el diario 2001.


Tras denuncias de ecocidio en Caracas
Barreto: "No hay ecocidio, plantaremos árboles nuevos como acción legítima"
Lucy María Rivas/@Lucymariarivas

El Ministro del Poder Popular para Ecosocialismo y Aguas Guillermo Barreto explicó que “no hay ecocidio, lo que hay es una labor que va acompañada con el trasplante de árboles y plantar nuevos, es una acción legitima”.

Estas declaraciones las ofreció tras las denuncias recibidas a su despachos sobre el presunto acto de ecocidio que se estará cometiendo en el desarrollo de la Misión Árbol.

Detalló que, la cartera que representa tiene como objetivo plantar ocho arboles por cada uno que se va a extraer, esta realidad está enmarcada en el avance de las obras para hacer más fluidas las vías.

Cabe destacar que Barreto acompaña las labores de el Ministerio de Transporte y Obras Públicas entre estas la avenida Francisco Fajardo.

2015-04-22

(Artículo copiado textualmente, pero las negritas son mías)

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Las escuetas declaraciones del ministro parten de una premisa no hay ecocidio”. Claro, el término ecocidio no tiene valor legal en Venezuela, por lo que determinar la existencia de un ecocidio depende del cristal con que se mire, y en este caso conocemos claramente el color.

La segunda parte de su escueta declaración, es que se van trasplantar los árboles y a plantar nuevos. Haberlo dicho con tiempo: que se tiene la tecnología para revivir y trasplantar árboles derribados y devastados. Y apartando cualquier ironía posible, me pregunto ¿No era una acción que debió preverse e informarse previo al inicio de las obras? ¿No debería haber formado parte desde el principio de las medidas compensatorias definidas por el Estudio de Impacto Ambiental correspondiente y no quedar ahora como una excusa inventada a última hora para tapar el error y los delitos ambientales cometidos?

Finalmente el ministro-biólogo define la acción como una “acción legítima”.

Listo, la conservación de nuestro patrimonio natural y cultural urbano ha quedado a la total discrecionalidad del funcionario de turno, el cual pude decidir sin necesidad de argumentos científicos ni legales que la destrucción es “legítima”.

La ecofobia finalmente ha sido "legitimada" por el Ministerio de "Ecosocialismo". Finalmente entendí: El mismo gringo con diferente cachimbo.


P.S. Que suerte para los alcaldes del municipio Baruta (Estado Miranda) Iribarren y Palavecino (Estado Lara) entre otros, que el tema de las “mejoras viales” en las autopistas de Caracas, han eclipsado los daños que sus propias obras, con las mismas excusas, están generando en sus respectivos municipios. Pero bueno, frente al billete, el árbol queda solo como un obstáculo frente al tractor.

domingo, 3 de mayo de 2015

El sur también existe y sufre (en las noticias)



Imagen tomada de la Revista SIC revistasic.gumilla.org


Hace unos pocos años la red ARA evaluó el estado del ambiente en Venezuela. De ese estudio nació la idea de que era necesario generar un proceso de discusión nacional que hiciera visible y permitiera incidir sobre algunos de estos problemas que habían sido eclipsados por los enfrentamientos políticos, la ausencia de políticas comunicacionales sobre temas ambientales y la simple y llana censura.

Uno de esos de temas era la grave situación que está sucediendo en la Guayana venezolana derivado de la explotación ilegal del oro. 

La situación en esta zona es quizás uno de los problemas más graves ambientales que están ocurriendo en el país y sus implicaciones sobrepasan lo ambiental y se convirtieron en un grave problema social, político, de soberanía y principalmente de de derechos humanos. 

Para el momento en que en la red evaluamos esta problemática  existía muy poca información en los medios sobre estos temas. Unos pocos comunicadores, principalmente trabajando para periódicos regionales de Guayana, había difundido estos temas y llevado a cabo campañas comunicacionales al respecto, Como ejemplo de ello las extraordinarias crónicas y reportajes de la periodista Evelyn Guzman (que pueden conseguir en su blog Ciencia Guayana

Un tiempo después la situación aunque ha empeorado en la práctica, a mejorado mucho la información que tenemos de lo que allí está ocurriendo y esa es una buena noticia, porque a partir del conocimiento y la buena información podemos empezar a exigir que se hagan políticas y acciones eficaces para solucionar esos graves problemas que están poniendo en grave riesgo la vida, salud y futuro de las poblaciones locales, está destruyendo las culturas ancestrales indígenas y poniendo en peligro el futuro del desarrollo de toda la nación. Sin Guayana no hay patria.

Vale esta introducción para hacer una breve excursión por los artículos muy recientes que han aparecido, ya no tanto en la prensa tanto tradicional sino, en los nuevos medios. Espero que permita a los venezolanos entender la magnitud del desastre y la urgencia de buscar soluciones consensuadas y participativas, así como para hacer un homenaje a los comunicadores que están arriesgándose a trabajar estos temas particularmente sensibles.

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Comencemos con este extraordinario reportaje firmado por Minerva Vitti y recientemente publicado en la Revista SIC


La mujer indígena es la más afectada por la minería

Revista SIC 25 de abril 25 de 2015

Nicole Marcel es francesa pero habla rapidito un español muy fluido. Llegó a Venezuela hace veinte años porque la Gran Sabana la eligió. Ella trabaja en la Fundación Mujeres del Agua, una organización compuesta por un grupo de mujeres rurales, indígenas y no indígenas, que promueven su participación en pro de la defensa de los derechos socio-ambientales

La Fundación Mujeres del Agua se registró oficialmente en el año 2009 aunque desde hace tiempo realizaba un trabajo social en la comunidad de El Paují, ubicada en el municipio Gran Sabana del estado Bolívar.

El Paují es un pueblo mixto formado por indígenas de la etnia pemón, y no indígenas (venezolanos y extranjeros). Con aproximadamente cuatrocientos habitantes es un sitio que no tiene horario y en el que hasta hace poco no había ni teléfono ni Internet. Sus habitantes vivían  en comunión con la naturaleza, con buenas experiencias educativas y culturales, hasta que en 2006 se desbordó la minería en la zona, trayendo muchos problemas y desplazando a muchos miembros de la comunidad.

Ante esa situación un grupo de mujeres, que tenían años conociéndose, comienzan a organizarse. Lo primero que hicieron fue un museo que se llamó Kunayewi, que significa casa del agua, y comenzaron a explicar a la población cuál era el impacto de la minería, el derecho a tener agua limpia y el derecho a la salud. También se unieron a la Misión Árbol y comenzaron a sembrar moriches y distintas plantas en las áreas contaminadas por la minería.

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La situación en el Bajo Caura representa uno de los temas más graves en todo el contexto y en este sentido este artículo de Adriana Boccalon lo retrata en todo su horror.


Se muere la cuenca del Caura del Orinoco

Revista Climax 30 de abril de 2015 

Pillaje, corrupción e impunidad son los tres principales males del sistema de minería ilegal en la cuenca del Caura del Orinoco, donde la pérdida de biodiversidad acusa un llamado de alerta.  De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura( FAO),  el país pierde al año 300 mil hectáreas de bosque elevando en un 50% sus emisiones de CO2, La zona por el mercurio y la explotación maderera se está muriendo.

En víspera del ocaso zarpa la curiara del puerto de Maripa para comenzar a descontar los 220 kilómetros de navegación contracorriente que lo separan de la comunidad indígena de El Playón. Entretanto, se sortean pesadillas por la habitual lluvia a cántaros que alborota los raudales y por la proximidad de un firmamento eclipsado, apenas a ratos inspirado por chispas luminosas escoltadas de estallidos sonoros que denotan supremacía y destronan al humano de su pedestal. Las voluntades a bordo, aunque atrevidas y retadoras, estimulan el silencio ante la aparente infinitud de lo desconocido. El aroma a vegetación húmeda y frutos cítricos alientan el olfato, mientras en el intrincado bosque ribereño se revelan antojosas siluetas de ojos brillantes trajeadas invariablemente de oscuro, cuyas voces onomatopéyicas acusan un dilatado repertorio de vida animal.

En medio de un lóbrego atardecer, el lazarillo, entusiasmado por un jugoso fajo de billetes como rédito a su hazaña, navega atento al rigor que impone el caudaloso río Caura y al exhausto traqueteo del motor de la embarcación. A bordo viajan mineros portando insumos para sobrevivir en toscos campamentos instalados sobre espacios intoxicados, saqueados, hartos de drogas, alcohol y prostitutas, pero también colmados de oro. Hasta El Playón es navegable el río Caura en la parte baja de la cuenca. Para alcanzar la comunidad de Las Pavas, donde el cauce permite retomar el cabotaje aguas arribas, es de rigor echar a andar 6 kilómetros a través de una jungla repleta de altibajos, por donde transitan a pie turistas, mineros, soldados e indígenas. En el trayecto es usual tropezar con militares y nativos cargando a cuestas fatigosos bultos que además incluyen curiaras, motores y bidones de combustible. Para el viajero ocasional, aquel sin licencia para hurgar mas allá, la excursión culmina al final de esta breve expedición, justo frente a la imponente caída de agua que pone límite entre bajo y alto Caura: el Kuyuwishodü o Salto Para, donde la sesión fotográfica para inmortalizar las memorias es ritual obligado.

En este punto se agotan romance y poesía. Bajando desde el mirador del Salto Para se avista la comunidad de Las Pavas, la primera del alto Caura, punto de partida hacia Fijiriña y Yuruani, los campamentos mineros más críticos de la zona donde explotadores de “bullas” destierran el oro enfrentando pleitos, saboteo, enfermedades, desolación y el empeño de los fusiles de la Guardia Nacional Bolivariana. Efectivos militares ceñidos al Plan Caura han protagonizado en los últimos años batallas intermitentes para zanjar el flagelo de la explotación ilegal de minerales, apostando al desalojo definitivo de advenedizos que no se rinden. Al militar se le tacha de “cobrador de vacuna”, mientras al minero se le señala por comprar voluntades uniformadas, seducir indígenas y amenazar a científicos que advierten sobre la pérdida de ecosistemas y servicios ambientales.

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Escrito por la periodista venezolana radicada en Panamá Thabata Molina, especialista en temas de sucesos hace un excelente reportaje de investigación sobre la presencia de la guerrilla colombiana en Venezuela y su incursión en el negocio minero ilegal.



Denuncian que las FARC explotan oro y coltán en el sur de Venezuela

Panampost 16 de abril de 2015

Amazonas es uno de esos estados de Venezuela que casi nadie conoce, más allá de saber que es el segundo más grande del país, o que comparte la frontera con Colombia por el oeste y con Brasil por el este; pero, recientemente, las alarmas de las autoridades se encendieron después que un informe militar admitiera la existencia de miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), explotando minas de oro y coltán en ese territorio, para generar ingresos.+

Esta región cuenta con una población de apenas 178.670 habitantes, en una extensión territorial de 177.617 kilómetros cuadrados, en una zona absolutamente selvática, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadísticas de Venezuela.+

El texto elaborado por la Guardia Nacional y fechado en enero de 2015, a través de un Resumen de Información de Inteligencia (REIN),  señala que “el comando tiene conocimiento de la presencia de columnas guerrilleras entre los sectores de San Fernando de Atabapo y Santa Bárbara del Orinoco”, en labores de explotación de oro y coltán.+

De hecho, el gobernador de esa entidad, Liborio Guarulla, reconoció la existencia del problema y declaró al PanAm Post que la situación ha sido denunciada en reiteradas oportunidades en la Asamblea Nacional, pero que nadie se ha interesado por solucionarlo.+

“A lo largo del río Atabapo se han llegado a contar hasta 24 balsas que están lavando la arena del fondo del río con mercurio para extraer oro, y eso ha contaminado los peces, ha desviado el curso del río. Realmente las autoridades venezolanas han hecho caso omiso, a excepción de una comisión de Colombia que en algún momento se presentó y quemó algunas balsas”.+

“Esto ha seguido de una manera descarada, pero es que además no son solamente las minas de oro del cerro La Neblina o la naciente del río Orinoco, sino que en la actualidad, se están explotando las minas del municipio Manapiare que es más allá del Yapacana. Esas minas quienes las vienen explotando están vinculados a la guerrilla colombiana y a los mineros colombianos”, expresó Guarulla a través de una llamada telefónica.

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El periodista Jeanfreddy Gutiérrez reseña un documental reciente en el cual el periodista y corresponsal de guerra David Beriain hace de la situación de las minas de oro ilegales en Venezuela. Un elemento importante es que pudiéramos ver el documental directamente, pero este fue retirado del portal de You Tube donde estaba alojado.



Documental retrata mafias del oro que deforestan al sur de Venezuela

El Cambur 8 de abril de 2015

El periodista español David Beriain del programa Amazonas Clandestino llegó al Kilómetro 88, Las Claritas, uno de los llamados “pueblos naranja” para retratar cómo mafias carcelarias ejercen dominio sobre la explotación ilegal del oro al sur de Venezuela. El comunicador ya ha explorado el contrabando de madera y cocaína en otros capítulos del programa.

Allí muestra las denuncias que señalan, con miedo y respeto, el control de El Sindicato por medio de la banda de El Chingo, quien desde la cárcel ejerce un control férreo sobre los yacimientos mineros que son abiertos en medio de la selva venezolana, sin ningún control oficial, después que se le retiraron las concesiones a la empresa canadiense que la tenía.

El proyecto de Las Cristinas que prometía una regularización de la minería nunca se completó y ahora miles de mineros artesanales someten al suelo a la presión del agua, el mercurio y la erosión por la tala indiscriminada. Su resultado, miles de charcos durante todo el año que dispararon los criaderos del parásito Plasmodium, así como los de zancudos Anopheles que los transmiten al ser humano, produciendo un brote de malaria que en 2015 ya alcanzaba los 15 mil casos para la primera semana de marzo.

El documental confirma las denuncias del reportaje Malaria: los zancudos del contrabando, que relaciona la tala ilegal, los estudios epidemiológicos y la explotación ilegal del oro y el coltán, con la epidemia de una enfermedad que aunque endémica, se creía controlada.

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La periodista Andreina Flores realizó una entrevista en vídeo al Gobernador del Estado Amazonas. En la misma el Gobernador Guarulla  denuncia la acción de las FARC en territorio de ese Estado y su participación en el negocio minero.



Gobernador Guarulla: La Farc está en el Amazonas Venezolano contaminando e intentando hacer política

El gobernador del estado Amazonas Liborio Guarulla denunció a través de Cool Channel TV que en la actualidad se encuentran más de 4.000 guerrilleros de las Farc practicando la minería ilegal y haciendo vida en el municipio Maroa de su región.


Guarulla aseguró que "estos guerrilleros están explotando oro y coltán en el Amazonas, produciendo una gran contaminación y un daño a las comunidades indígenas que representan el 70% de la población de nuestro estado". También dijo que se evidencian elementos inocultables característicos de grupos irregulares: "una pista de terrizaje, barcos en donde se traslada la gasolina de contrabando y la intromisión de grupos guerrilleros en los pueblos indígenas tratando de hacer política".

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Para finalizar y para entender el contexto donde esta situación está inmersa, les recomiendo leer este extraordinario artículo "Los Nuevos Narcotesoros" escrito por Gerardo Reyes para la Cadena Univison y que recientemente fue premiado con el Premio Ortega y Gasset en la categoría de periodismo digital. No habla de Venezuela, pero a través del mismo podemos comprender el complejo trasfondo delictivo, económico y político que  genera la producción de oro en Latinoamérica.


Los nuevos narcotesoros

A sangre y fuego el crimen organizado convierte la minería ilegal en una fuente de ingresos tan importante como la droga a lo largo de América Latina

Cuando recuerda a sus víctimas Janier Adrián Villada sonríe nerviosamente y cierra los ojos, como si estuviera encandilado. Parece la última señal espontánea de su vergüenza.

El joven analfabeto de 28 años que empezó a matar a los 14, eludió al principio con un lenguaje figurado el relato de su papel de asesino, pero a medida que se adentraba en sus recuerdos, durante una entrevista exclusiva con Univision, prescindió de las metáforas y con el verbo directo y el calibre exacto contó como lo había hecho.

Mató a 49 personas.

"¿Por qué lo hacía yo?'', se pregunta sonriendo de nuevo. "O sea, la verdad es que yo todo el tiempo, desde muy pelado [joven] he trabajado en organizaciones y a mí me han pagado y yo sabía que la labor mía era, si me mandaban a matar a alguien, yo iba y lo mataba''.

Villada era el jefe de sicarios de la banda criminal de Los Rastrojos, al noroeste de Colombia. Tenía a su cargo los comandos urbanos del municipio de Segovia para prevenir el ingreso de la banda rival de Los Urabeños. A las buenas o a las malas, cada empresa minera que operaba en la zona aportaba a la banda que estuviera en control entre 50 y 100 mil dólares mensuales. En esa suma estaban incluidos pagos por el asesinato de sindicalistas revoltosos, empleados problemáticos y ladrones de oro, según Villada.


"Nosotros les hacíamos un llamado de atención. Si nos hacían caso los dejábamos quietos. Si seguían intensos ya tocaba eliminarlos'', explica.


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P.S. Para que no nos quede nada por fuera en esta recopilación, Incluimos a última hora el enlace a un artículo que me llega vía Evelyn Guzmán del artículo publicado en el diario La Vanguardia (España) "Grupos armados en busca de oro amenazan la vida indígena del Amazonas" firmado por Melissa Silva Franco que pueden conseguir en este enlace. Gracias Evelyn.

P.S 2. Uno más y sumando. Escrito por María Laura Chang para Efecto Cocuyo "Más de 10 mil años se necesitan para recuperar devastación minera en Guayana" Puede ser revisado en este enlace.
 (que ingratitud de mi parte que aunque me entrevistó y no la incluí en la primera recopilación, mis disculpas)



domingo, 5 de abril de 2015

Más noticias sobre el agua: 39,2 % de la población nacional no recibe agua todos los días


Imagen tomada de: www.el-nacional.com



Recientemente se celebró el Día Mundial del Agua. Como parte de esta conmemoración, el que para ese momento era el Ministro de Ecosocialismo, Vivienda y Hábitat, Ing. Ricardo Molina, informó que Venezuela había alcanzado y superado la meta establecido en los Objetivos del Milenio de las Naciones Unidas ya que en el país un 94% de los hogares tenían acceso al agua potable.

Para ese momento en este mismo blog hicimos algunas consideraciones al respecto de la diferencia entre poner un tubo y suministrar agua y la necesidad de establecer programas serios de gestión de nuestros recursos hídricos. 

Pero ¿Cuál es la realidad de Venezuela en materia de agua potable y saneamiento? ¿Existe realmente un acceso casi total al agua en Venezuela?

Este excelente artículo publicado en El Nacional el 5 de abril, con la firma de Emily Avendaño parece responder a estas preguntas.


39,2 % de la población nacional no recibe agua todos los días

El sistema de distribución amerita mantenimiento preventivo y correctivo, y es necesario proteger las cuencas, construir más embalses y poner operativo el sistema Tuy IV


EMILY AVENDAÑO
EAVENDANO@EL-NACIONAL.COM
5 DE ABRIL 2015 - 12:01 AM

Donde menos disponibilidad hay de recursos hídricos, allí se concentra la mayor parte de la población venezolana; entre otros factores, eso causa que haya problemas con la prestación y distribución del servicio. 39,2 % de los habitantes en todo el territorio nacional no recibe agua todos los días, de acuerdo con la Encuesta sobre Condiciones de Vida Venezuela 2014, efectuada por las universidades Central de Venezuela, Católica Andrés Bello y Simón Bolívar.

Alfredo Cilento, quien estuvo a cargo del capítulo del estudio relacionado con la vivienda y sus servicios, señaló como una de las razones para la ausencia del líquido las diferencias de altura que hay en el valle de Caracas, por lo que la presión del agua no siempre es suficiente en las zonas más altas de la ciudad para satisfacer esta necesidad y además causa el reparto desigual del recurso.

“El agua llega por bombeo y la red de distribución es muy antigua; hay tuberías que tienen muchos años, que se dañan constantemente y paradójicamente si aumentaran la presión se terminarían de dañar. No hemos actualizado todos los sistemas de captación, almacenamiento y distribución de agua para garantizar un suministro continuo”, afirmó Cilento.

La investigación determinó que 83,6% de los hogares recibe el agua por el sistema de acueductos. Sin embargo, solo 60,8% de ese grupo tiene acceso al líquido todos los días, a diferencia de 1,6% de los encuestados que aseguró que pese a contar con tuberías nunca recibe el agua por esa vía. Quienes no tienen acueducto (16,4% de los consultados) se valen de pilas, estanques o camiones cisternas para tener acceso al agua.

Desigualdad. Aunque la dotación de agua en Caracas es de 510 litros por persona por día (lpd), hay sectores en los que la dotación es menor a 150 lpd, como El Junquito, Petare, Hoyo de la Puerta, Turgua, Filas de Mariches y los alrededores de la autopista Guarenas-Guatire, y otros en los que la dotación supera los 1.000 lpd como el casco central de Caracas, Fuerte Tiuna, Sabana Grande, Chacao, Bello Monte o Las Mercedes, según el estudio “Análisis de los servicios de agua potable y alcantarillado sanitario en la ciudad”, elaborado por Róger Martínez, especialista en estudios de redes y servicios.

Para Norberto Bausson, exvicepresidente de Operaciones de Mantenimiento de Hidrocapital, se origina un volumen grande de agua que se encuentra mal distribuido. Afirma que una forma de corregir esta situación es con la instalación de medidores: “Se requieren más de 200.000 medidores en los hogares y una red de macromedidores. Lo que no mides no lo puedes gerenciar bien. Una poceta dañada equivale a la pérdida de 1.000 lpd, pero como no hay medidor eso no se refleja en la factura”.

En mayo se cumplirá un año de la aplicación del Plan Especial de Abastecimiento de Agua Potable, por parte de Hidrocapital. Bausson dice que el limitación se mantendrá: “El racionamiento no obedece a problemas de sequía, sino a incapacidad del sistema. Hay un déficit de 2.000 litros por segundo que no podrá superarse hasta que no se incorpore el Tuy IV al sistema de producción, lo que permitirá incorporar inmediatamente 3.500 litros por segundo”.

Añadió que el racionamiento podría afectar la calidad del agua. “El sistema de acueductos no está diseñado para trabajar de forma intermitente; cuando eso sucede la tubería acumula aire, lo que propicia la aparición de bacterias aeróbicas y no hay planes de limpieza interna de tuberías. Además, es necesario entrenar mejor al personal”.


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No me queda más que tener la esperanza de que el nuevo Ministerio de Ecosocialismo y Aguas (cuando finalmente sea creado de manera legal) entienda que esta es la realidad que tenemos y que tenemos que trabajar todos por cambiarla, sino no tendremos ni agua, ni progreso, ni desarrollo y menos aún Patria.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Lo importante del Ministerio de Ecosocialismo y Aguas


Guillermo Barreto nuevo Ministro de Ecosocialismo y Aguas. Imagen tomada de eluniversal.com



Transcribo este excelente artículo de Alejandro Luy al cual no tengo más que agregarle y el cual subscribo totalmente. Alejandro



Lo importante del Ministerio de Ecosocialismo y Aguas

Alejandro Luy

El 4 de septiembre de 2014, horas después de que por medio de un “sacudón” se creara el Ministerio del Poder Popular de la Vivienda, Hábitat y Ecosocialismo, producto de la fusión de Vivienda y Ambiente, escribimos:

“Quienes tenemos al ambiente como ámbito de trabajo vemos ésta decisión como un notable retroceso para un país que mostró un liderazgo en materia ambiental a mediados de los 70” cuando creó el primer Ministerio del Ambiente de América Latina y el Caribe y el segundo a nivel mundial” (1)

La decisión nos tomó por sorpresa a todos los vinculados al tema ambiental, como seguramente ocurrió con la más reciente por medio de la cual se separan los ministerios para crear el Ministerio de Ecosocialismo y Aguas y se nombra a Guillermo Barreto como su ministro. De estos hechos podríamos referirnos a lo positivo, lo negativo y lo importante.

Lo acontecido en los días y meses siguientes a aquel “sacudón” fue la manifestación pública de profesionales, organizaciones no gubernamentales, universidades y políticos de distintas tendencias sobre la necesidad de revertir la medida y al mismo tiempo revisar el funcionamiento y cumplimiento de la labor del Ministerio del Ambiente. De esta manera lo positivo es que se haya corregido la decisión tomada en septiembre de 2014, que queremos creer fue producto de las críticas antes mencionadas.

Lo negativo es que, a la luz de los resultados, la creación del Ministerio de Vivienda, hábitat y ecosocialismo fue una improvisación, que generó en los trabajadores del Ministerio del Ambiente un estado de incertidumbre innecesario y fricciones con funcionarios del Ministerio de Vivienda y Hábitat.

Pero pasado todo lo anterior, ahora lo fundamental es hablar de lo importante, que no es otra cosa que referirnos a lo que debe ser el futuro del Ministerio de Ecosocialismo y Aguas que, a fin de cuentas, está sustituyendo al anterior Ministerio del Ambiente.

El 22 de septiembre de 2014 dijimos en declaraciones al Correo del Orinoco:

“El movimiento ambiental venezolano “no está conforme con como se trabajaba en el ministerio (del Ambiente)”, acota. Esa institución, de acuerdo con su análisis, habría que reestructurarla y hacerle una reingeniería” (2)

Para esa reestructuración lo primero que solicitamos, y no somos los únicos, es que el nuevo ministerio sea guiado por criterios técnicos y no ideológicos y partidistas. Los problemas ambientales del país no van a ser resueltos por discusiones teóricas de capitalismo versus socialismo, sino atendiendo las causas que los generan y las consecuencias en la calidad de vida de los ciudadanos.

Estamos convencidos de que si el objetivo es trabajar por la conservación de nuestros espacios naturales, la preservación de nuestras especies de fauna y flora, una mejor gestión de nuestras cuencas hidrográficas o la basura, acabar con la minería ilegal en la Guayana venezolana, por mencionar solo algunos de los más relevantes, el Ministerio contará con el apoyo de las organizaciones ambientales no gubernamentales (ONG) y las universidades.

En lo anterior tiene una oportunidad el Ministerio de Ecosocialismo y Aguas y el Ministro Barreto: convoque de manera amplia a las ONG ambientales, a profesionales y universidades para discutir y trabajar sobre la situación ambiental de Venezuela.

El Ministerio debe invitar a los especialistas que laboran en las universidades a trabajar en la Segunda comunicación de cambio climático; a discutir sobre la calidad del agua en la cuenca del Lago de Valencia, o elaborar el Plan de Gestión Integral de Basura, que está pendiente desde hace tres años.

Abran las puertas a las ONG que trabajan con especies amenazadas o con la deforestación de áreas boscosas, para unir los mejores recursos de todos para garantizar la conservación de nuestra diversidad biológica.

Reúnanse con comunidades indígenas pemón, ye´kwana y yanomami, y con ONG que han hecho seguimiento a la situación e impacto de la minería en la Guayana venezolana para enterarse de primera mano sobre la dimensión del problema y junto a ellos busquen soluciones a este problema social y ambiental.

Fomenten la articulación entre entes públicos y privados para el desarrollo de campañas y proyectos de educación ambiental y participación ciudadana para promover cambio de actitudes del venezolano en temas como el consumo responsable, reciclaje, conservación del agua y la energía o venta ilegal de animales de fauna silvestre.

Lo anterior son solo algunas de las cosas que creemos que deben hacer. Pero por sobre todo el Ministerio de Ecosocialismo y Aguas y sus autoridades deben trabajar para fortalecerse frente a sus pares en el gabinete ministerial. En ese sentido debe dejar claro que: la administración de los Parques Nacionales es su competencia y no del Ministerio de Turismo o el de Comunas; que no es cualquier lugar donde el Ministerio de Vivienda y Hábitat puede construir soluciones habitacionales, sino que se requiere respetar el ordenamiento territorial y los estudios de impacto ambiental.

El Ministerio del Ambiente nunca tuvo el peso de otros ministerios del país. Sin embargo, siempre contó con el apoyo desinteresado de la sociedad agrupado en ONG o gremios. Si el Ministerio de Ecosocialismo y Aguas se centra en lo técnico y convoca a todos los sectores, podrá recuperar esa ventaja perdida en los últimos años, cuyos frutos serán para todos los venezolanos.



lunes, 23 de marzo de 2015

No es lo mismo poner un tubo que tener agua





Ayer 22 de marzo fue el Día Mundial del Agua. Esta conmemoración está dirigida a  llamar la atención sobre la importancia de este recurso y promover la gestión sostenible del agua potable como un derecho humano. Esto cobra más importancia cuando los expertos nos alertan que la crisis del agua puede ser tan grave como el cambio climático y que el fracaso en no atender las claras advertencias sobre esta crisis está generando situaciones catastróficas y graves problemas al desarrollo humano.

Al igual que en el resto del mundo, en Venezuela se realizaron algunas (no muchas para ser sinceros) actividades para concientizar sobre la necesidad de gestionar el llamado “vital recurso” con responsabilidad, equidad y seriedad.

Igualmente, es un día para hacer declaraciones y poner en prensa alguna nota más o menos interesante. Entre ellas vale la pena hacer mención de una de las noticias surgidas a consecuencia de esa efeméride ambiental y hurgar un poco en lo que dice y en lo que se deja de decir.

En primer lugar veamos unas importantes declaraciones del ministro de “Ecosocialismo Vivienda y Hábitat” recogidas en el Diario 2001 el día 22 de marzo.


Este domingo es el Día Mundial del Agua
Molina: 96% de los venezolanos tienen agua en sus casas

Lucy María Rivas/@Lucymariarivas

A propósito de conmemorarse este domingo el Día Mundial del Agua, el ministro para el Ecosocialismo, Vivienda y Hábitat, Ricardo Molina, destacó que el 96% de los venezolanos cuentan con el suministro del vital líquido.

Molina  no dejó de lado que un 4% de los venezolanos no disfrutan del servicio regularmente, por tal motivo precisó que, el Gobierno continua trabajando en la construcción del proyecto de la planta para suministro de agua a Tuy IV, en el estado Miranda, al mismo tiempo que realiza inversiones para los embalses del país y protección de las cuencas.

Molina hizo un llamado de conciencia al pueblo a no desaprovechar el agua, puesto que es un recurso necesario y a su juicio en muchos hogares no se practica el uso razonable de este liquido.

Para ir al artículo en su fuente original marque aquí
(las negritas sobre el artículo son mías)

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En este caso el Ministro Molina está repitiendo la afirmación del gobierno nacional, de que no sólo alcanzó, sino que sobrepasó uno de los Objetivos del Milenio dirigido a reducir a la mitad, para el año 2015, el porcentaje de personas sin acceso sostenible al agua potable y a servicios básicos de saneamiento (ver: Cumpliendo las Metas del Milenio. INE, 2013 )

En contraste con esa afirmación,  la Red ARA en su informe “Aportes para un Diagnóstico a la Problemática Ambiental de Venezuela” publicado en el 2011 ya alertó sobre la diferencia entre la existencia de un sistema de distribución de agua y la continuidad y calidad de ese servicio.

Por su parte, la ONG de protección a los Derechos Humanos PROVEA en su informe del 2013 indicó que aunque los organismos de gestión ambiental del país afirman que aunque el 96 % de los venezolanos gozan de agua potable, es evidente que dicho servicio público no está funcionando adecuadamente. La fallas en el suministro del líquido son graves y continuas llegando sólo a abastecer a muchos hogares 1 ó 2 días a la semana y a veces escasea por más de 1 semana, tanto en barrios como en urbanizaciones de las grandes ciudades como en los pequeños centros poblados del interior.

A su vez,  la Red Sinergia, en conjunto con la Plataforma Venezolana de Redes de Organizaciones de la Sociedad Civil, en su evaluación sobre el cumplimiento de los Objetivos del Milenio realizado en el 2013, estableció que en diversos puntos del territorio nacional el servicio de agua potable es deficiente en cantidad, calidad y continuidad.

Finalmente, en  un comunicado reciente realizado por la Red Sinergia en conjunto con la Fundación Tierra Viva, en el cual solicitaron al gobierno nacional “tomar acciones para garantizar que todos los venezolanos tengan acceso al agua de forma constante y de buena calidad, como forma de erradicación de la pobreza” ahondaron más en este tema: En el mismo, Alejandro Luy, gerente general de Fundación Tierra Viva, explicó que "uno de los aspectos que debe ser considerado para reducir la pobreza es que los estratos populares y rurales tengan acceso al agua"... A su juicio, “Venezuela es uno de los países más ricos en recursos hídricos del planeta.  Sin embargo uno de los problemas es que la distribución del agua no coincide con la de la población: la mayor abundancia del recurso hídrico está al sur del Orinoco, pero el 80% de la población se encuentra al norte del país”. Igualmente, indicó que “Una prueba de las condiciones deficientes en que se encuentra el agua, en cuanto a su calidad y distribución, se vive en comunidades urbanas como Catia La Mar (Vargas), Guarenas, Guatire y en el municipio Chacao, ubicadas en el estado Miranda, detalló Luy. “Estas son solo algunas comunidades que no cuentan con servicios permanente de agua las 24 horas del día, los 7 días de la semana, requerido para una buena calidad de vida”.

Todo esto nos lleva a una conclusión posible: Una cosa es poner embalses y tuberías, que es a lo que el ministro y el gobierno nacional se refiere y otra es que todos los venezolanos tengamos la confianza de que a nuestros hogares, escuelas y sitios de trabajo llegará el agua en cantidad y calidad adecuada, ahora y en el futuro.

Para lo primero se necesita de dinero, un poco de planificación y técnica, para lo segundo se necesita tener programas de conservación y gestión del agua muy bien planificados y mejor implementados. Es decir hay que conservar los bosques en las cuencas productoras, ordenar las actividades productivas para que no deterioren a las mismas, descontaminar las aguas servidas, vigilar el cumplimiento de las decisiones de gestión, educar a las poblaciones locales en la conservación de sus cuencas, educar en el uso responsable del agua, promover la participación de toda la población para que podamos hacer nuestra parte en la gestión compartida del agua y planificar el uso de nuestra agua con sentido de futuro, responsabilidad, justicia y solidaridad.

Necesitamos de lo primero, pero mucho más del segundo. Sin producción y uso sustentable de agua, no hay, ni habrá agua en las tuberías. Sin agua no hay desarrollo.

Ruego por que el señor ministro entienda esa diferencia.