Mostrando entradas con la etiqueta Áreas Protegidas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Áreas Protegidas. Mostrar todas las entradas

jueves, 16 de julio de 2015

Luces y sombras sobre Canaima

Imagen tomada de www.noticias24.com




Luces:

Recientemente llegó a los medios de comunicación venezolanos una nueva situación de conflicto entre la comunidad indígena local y mineros ilegales en el Parque Nacional Canaima. Al mismo tiempo la periodista Valentina Quintero realizó una campaña mostrando los graves daños que la minería estaba generando a esta área supuestamente protegida por Ley.

En este momento no tenemos ninguna idea sobre algún avance en el Plan de acción para erradicar la minería ilegal en Canaima tal como anunciado por las autoridades que se dirigieron a la zona para “solucionar el conflicto” con la comunidad. Tampoco sabemos nada sobre la actuación de las autoridades competentes para sancionar a los delincuentes ambientales que cometieron delitos en áreas del Parque claramente tipificados en la Ley Penal del Ambiente.

Pero alguna luz comienza a surgir entre la oscuridad que rodea a la gestión de nuestras áreas naturales protegidas. En tal sentido, recientemente apareció la noticia de la realización de un evento internacional en el Parque Nacional Canaima. La información sobre el mismo apareció en una nota de prensa reflejada en el Portal “Noticias 24” el pasado 13 de julio .

Según la nota, en este evento participaron representantes de organizaciones indígenas, funcionarios de Inparques, investigadores de la Universidad Simón Bolívar, así como representantes de comunidades indígenas brasileñas e investigadores de universidades del exterior.

Para darnos una idea de lo discutido transcribo algunos párrafos de la nota de prensa (las negrillas son mías):

“Se desarrolló el Primer Encuentro Regional de la Gestión Intercultural para el manejo participativo del fuego, en la Estación Científica Parupa, del sector Gran Sabana del Parque Nacional Canaima, donde se realizó un intercambio de saberes entre comunidades indígenas y organizaciones de Venezuela, Brasil y Reino Unido para la construcción de un plan de manejo del fuego basado en los conocimientos autóctonos del pueblo pemón y el rescate de las tradiciones ancestrales.

Ana Maldonado, directora General del Instituto Nacional de Parques (Inparques), aprobó la construcción de nuevas políticas e indicó el proceso de interrelación y la nueva etapa que vive la institución, en la que se enmarca uno de los siete ámbitos del plan estratégico de Inparques 2013-2019, el de investigación y monitoreo ambiental, que responderá al establecimiento de un sistema de investigación y monitoreo que atienda las necesidades de conocimiento para la gestión ambiental y manejo del área protegida.” 

"Bibiana Bilbao, del departamento de Estudios Ambientales de la Universidad Simón Bolívar (USB), indicó que el acuerdo resultó en trabajar conjuntamente basados en el respeto de las costumbres y tradiciones de los pueblos originarios para recuperar su cultura, estimar la importancia que representa el fuego en sus formas de vida e incentivar la continuación de las practicas indígenas tradicionales."

"Valeriano Contasti, del Consejo de Ancianos de la comunidad Kanavayen del Parque Nacional Canaima, especificó que llevará la propuesta de unión con las instituciones y científicos hasta otras comunidades del parque “para lograr una solución con los incendios forestales, para fortalecer nuestros conocimientos y dar a conocer la tecnología indígena”.

“Una de las mayores expectativas de este evento fue reconocer las comunidades que viven en los diferentes territorios, tomando en cuenta sus culturas sobre el uso y manejo del fuego, porque muchas veces los investigadores en sus universidades generan planes sobre temas desconocidos. La idea es realizar una especie de intercambio para generar un plan de seguimiento en torno al fuego y determinar las investigaciones necesarias”, afirmó Jay Mistry, del Instituto Royal -Universidad de Londres-."

“La cultura occidental está fracasando, en efecto que los indicadores climáticos son terribles y más bien hay que recurrir al conocimiento de nuestros indígenas para rescatar el planeta del manejo vicioso del ambiente. La diversidad humana es importante y por precipitarnos a decisiones emanadas del modelo occidental del conocimiento, ya está más que comprobado que nos queda de 20 o 30 años y esta sería la última oportunidad al planeta”, declaró Esteban Mosonyi, rector de la Universidad Nacional Experimental Indígena del Tauca."

Si desea leer la noticia completa en su fuente original marque aquí.


_________________________________

En estas pocas ideas se muestran aspectos enormemente positivos para el futuro de nuestras áreas protegidas. Para mí los más importantes son:


  • Se discute de manera participativa e inclusiva el desarrollo de un Plan de Acción a partir del diálogo entre distintos actores y distintas perspectivas y enfoques. En el mismo participan organismos de gestión ambiental, representantes indígenas locales, investigadores universitarios, representantes de comunidades indígenas de otros países, así como investigadores de universidades extranjeras. 
  • Se interconectan saberes tradicionales con los académicos en la búsqueda de soluciones a problemas reales.
  • Se discuten los problemas existentes desde una perspectiva global al incluir en el trabajo representantes tanto indígenas como investigadores de otros países.
  • Y…. ¡guao! Reaparece Inparques como organizador, promotor y ejecutor de políticas necesarias para la conservación de las áreas naturales del país, cumpliendo, de esta manera, su misión establecida en la legislación ambiental venezolana. 

Todo ello aparentemente en un clima de inclusión y diálogo.

Este puede ser un paso decisivo en la dirección correcta para la solución de muchos de nuestros problemas ambientales. En el mismo, es importante resaltar el uso de metodologías de diálogo y planificación participativa. Métodos que estamos necesitando aplicar de manera urgente en Venezuela. Asimismo, se trabajó sobre el piso sólido del conocimiento científico y el apoyo internacional.

Felicitaciones a todos los participantes, organismos e instituciones involucrados. Mis mejores deseos que este plan pueda ser implementado de la mejor manera posible. Asimismo estoy seguro que contará con todo el apoyo de las personas y organizaciones interesadas en el ambiente en Venezuela para que sigan ocurriendo experiencias como ésta.


 Sombras:

Como definitivamente no todo es perfecto, un mensaje en la red Twitter nos da cuenta de otra situación en el mismo Parque Nacional.

El tuitero identificado como “Pemón Arrecho” escribió el pasado 15 de julio este grito de protesta:




Parece quedar claro que aún hay mucho trabajo por hacer.

Para salvar a Canaima se necesitan que se tomen decisiones y acciones integrales y no será suficiente con controlar los incendios si no controlamos, a su vez, la minería ilegal, a la vez que se implementan acciones eficaces y responsables para el desarrollo de programas que garanticen a las comunidades locales una manera digna de ganarse la vida.

Por cierto, que para lograr soluciones a estos últimos problemas, la receta es similar al trabajo mostrado en la noticia anterior. Pero a la vez, tiene que producirse un compromiso real de las autoridades nacionales en la solución de este y muchos de los problemas que están destruyendo nuestro patrimonio ambiental, así como sus potencialidades de apuntalar nuestro desarrollo nacional.

lunes, 9 de marzo de 2015

Un reto al conocimiento ambiental (Sólo para expertos)


Imagen tomada de http://www.primicias24.com/

Este es un reto al conocimiento que sólo unos pocos expertos podrán resolver. Si está dispuesto a asumirlo lea la noticia siguiente y conteste posteriormente a las preguntas que encontrará a continuación:



Convertirán a Mochima en polo turístico nacional

Primicias24.com (NP).- El Parque Nacional Mochima, rincón sucrense de gran exuberancia reconocido por sus coloridas playas e importante biodiversidad, recibirá un impulso integral con la ejecución de proyectos comunales que presentaron, este sábado, prestadores de servicio turístico ante el Ministerio del Poder Popular para el Turismo en una nueva jornada de Gobierno de Calle.

Desde tempranas horas de la mañana, decenas de prestadores de servicio turístico habitantes de los sectores de Santa Cruz y Mochima del municipio Sucre, acudieron a la convocatoria para recibir la asesoría correspondiente que les permitirá la implementación de iniciativas populares que favorecerá a los millones de turistas nacionales e internacionales que visitan el Parque Nacional.

José Gregorio Prieto, líder del gremio de lancheros de la importante zona turística, llegó desde muy temprano al muelle de la localidad costera con el fin de recibir asesoría para la tramitación de los instrumentos legales para operar de acuerdo a la Ley Orgánica para el Turismo.

“El Ministerio del Poder Popular para el Turismo llegó hoy para ayudarnos a solventar varios temascomo la permisología que necesitamos para el servicio de nuestras lanchas. Nuestro proyecto es para uno o dos muelles aptos para el traslado de nuestros turistas a las playas”, manifestó Prieto.

En ese sentido, expresó que esto beneficiará a más de 140 familias de Mochima por lo cual confían en la realización del proyecto turístico, de vital importancia en el marco de la gran movilización que se prevé en el 2015 por la celebración de los 500 años de la fundación de la Ciudad Primogénita de América, Cumaná.

Rodeado de las aguas turquesa de las playas y olor a pescado frito, Prieto resaltó las potencialidades con las que cuenta Mochima y que le han permitido posicionarse como un destino de proyección internacional. En este contexto, subrayó “que este es uno de los mejores parques nacionales del país ya que aquí tenemos delfines, corales, bosques y manantiales”.

Mientras tanto, Mary Trini Coba, prestadora de servicio turístico, manifestó sentirse agradecida por la atención ya que “me asesoraron con la tramitación para la Licencia de Turismo y el Registro Turístico Nacional (RTN) y estoy contenta con la información recibida porque aprendí un poco de ellos, y ellos aprendieron un poco de mi”‘ dijo.

Esta segunda atención forma parte de la jornada de Gobierno de Eficiencia en la Calle que emprende el Ministerio del Poder Popular para el Turismo en la entidad oriental, en aras de fortalecer la actividad turística en el estado Sucre, repleto de riquezas patrimoniales, históricas y naturales.

Para ir a la noticia original marque aquí.

Aquí están las preguntas:

  1. ¿En alguna parte de la misma se dice que los Parques Nacionales en Venezuela están protegidos por la Constitución y la Normativa Ambiental del País?
  2. ¿En qué parte de la misma se indica que TODA actividad que se realice en los mismos tiene que tener Estudios de Impacto Ambiental y Sociocultural como lo exige la Constitución y que debe estar autorizada por el organismo competente en materia de Parques Nacionales de acuerdo al Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso de esta Área Bajo Régimen de Administración especial según la Normativa vigente en Venezuela?
  3. ¿En que parte de la misma se nombra al Instituto Nacional de Parques que según Ley aún vigente es el organismo administrador de los Parques Nacionales y Monumentos Naturales de Venezuela?
  4. ¿En que parte del mismo queda claro que el Ministerio de Turismo no tiene competencias LEGALES en la administración de esta área protegida?
  5. ¿En qué parte de ella se dice que generar actividades comerciales en un Parque Nacional, es decir un área de dominio público y por lo tanto perteneciente a todos los venezolanos, es de hecho privatizar las mismas?

Esta es la primera fase de la ofensiva desarrollista contra nuestras áreas protegidas, o somos capaces de tener respuestas ante las anteriores preguntas o perderemos el verdadero patrimonio de nuestro país.

jueves, 18 de diciembre de 2014

El mercurio y los residuos industriales destruyen Guayana


Foto de Germán Enrique Dam Vargas tomada de elestimulo.com/climax




Nota previa de Alejandro:
Estaba haciendo un balance ambiental para el 2014 a partir de las noticias aparecidas este año y confieso que quedé abrumado. El año ha sido bastante negativo en materia ambiental y parece poder bautizarse como el año de la "ofensiva contra el ambiente". Algunos de los problemas tienen ya tiempo y forman parte de lo que llamo "los cuatro jinetes del apocalipsis ambiental venezolano": Oro, agua, deforestación y basura. Aunque detrás de ellos, como en carrera en un hipódromo, varios caballos pugnan por desplazar a los punteros, entre otros: industria petrolera, destrucción costera, hábitat humano degradado, contaminación química y la madre de todos los caballos y jinetes Cambio Climático Global. Con el látigo y la espuela cabalgan desaforados "destrucción de las instituciones ambientales", "la degradación de la legislación ambiental", "la manipulación mediática internacional de los temas ambientales" y el "negociado del patrimonio ambiental del país"; este último en el mejor estilo de los mercaderes más codiciosos y miopes del mundo. Tuve que decidir que no había ya tiempo para hacer un balance objetivo y ecuánime dentro de lo posible y quedo debiendo este balance para inicio del próximo año. 

Pero por otra parte, este fue el año de la investigación periodística y de los comunicadores ambientales. Y por ello para cerrar les recomiendo la lectura de este excelente, bien documentado y valiente artículo de la joven comunicadora Ariana Guevara sobre los temas de contaminación que afectan a la Guayana venezolana. 

Sin más les deseo la más feliz de las Navidades y un mejor año 2015 para todos.




El mercurio y los residuos industriales destruyen Guayana


ARIANA GUEVARA  @ArianaGuevaraG


La pequeña minería de oro hace estragos en zonas de gran valor por sus paisajes y biodiversidad. Además de que afecta la producción de energía hidroeléctrica, desecha mercurio: esa sustancia peligrosa para animales, plantas y seres humanos. A eso se debe sumar un problema menos conocido: los lodos rojos de CVG Bauxilum, un residuo tóxico que pone en riesgo al río Orinoco

En el sur del país, en zonas rodeadas de selva y biodiversidad, hay quienes se dedican a hurgar en el fondo de los ríos para extraer un poco de oro. Abren agujeros sin piedad, desechan mercurio y, si es necesario, talan árboles. Hacen lo que sea para obtener ciertas ganancias que, en el caso de algunos pequeños mineros informales, se traduce en dinero para comprar esa comida que cada vez está más cara.

Últimamente se ha hablado mucho del asunto, después de que Valentina Quintero escribiera en El Nacional sobre la minería ilegal dentro del Parque Nacional Canaima, específicamente en Campo Carrao. Fue una denuncia que generó alarmas por tratarse de la primera mina dentro de los linderos de esta área protegida. Pero, en realidad, el problema es muy amplio: se calcula que alrededor de 15.000 mineros trabajan en más de 30 zonas en Bolívar —principalmente en las cuencas de los ríos Caroní, Cuyuní y Caura— y Amazonas, una entidad en la que está prohibida esta actividad, de acuerdo con un decreto de 1989.

También se ha denunciado la activación de minas que el Gobierno ha intentado desmantelar en varias oportunidades. Alejandro Lanz, director del Centro de Investigaciones Ecológicas de Venezuela, con sede en Ciudad Guayana, ofrece un ejemplo: desde hace 2 meses comenzaron fuertemente los trabajos mineros dentro del lago de Guri, en una isla del sector San Pedro de las Bocas. “Allí trabajan unas 2.300 personas y hay 400 equipos”, asegura.

Efectos perversos

El problema de la pequeña minería está hecho de una madeja complicada de intereses, actores, culpables, víctimas y consecuencias. Una de ellas se produce por lo que proviene de ríos como el Caroní, Carrao y Paragua. Lanz explica que, al extraer el oro, se levantan sedimentos que van a parar a las turbinas de la Represa del Guri, que producen 70% de la electricidad del país. “Cuando las turbinas se someten a este tipo de presión, se reduce su vida útil. Se generan pérdidas millonarias de dinero y se pone en riesgo la seguridad eléctrica de la Nación”, dice. Representantes del Gobierno, como el ministro de Turismo, Andrés Izarra, han admitido esta grave situación.

Pero, más allá de este problema estratégico y de servicios, hay un efecto aún más nocivo: la contaminación por mercurio. Alejandro Álvarez, integrante del Comité Coordinador de la Red ARA de Organizaciones Ambientales No Gubernamentales de Venezuela, explica que el oro se asocia generalmente a otros elementos. Se ha hecho común, entonces, la mezcla del mineral con mercurio para hacer una aleación; luego, dice, se quema esa unión y el mercurio se evapora: así, el oro queda libre.

Para seguir leyendo en su fuente original marque aquí

martes, 28 de octubre de 2014

Parque Nacional Morrocoy a pocas leguas de su destrucción

Nota de Alejandro: Este excelente artículo de la joven periodista Ariana Guevara es un reflejo del resultado de cuando la gestión ambiental deja de ser prioritaria para un gobierno y como consecuencia de permitir la destrucción de uno de los más hermosos paisajes del país, que forman a su vez parte de ecosistemas costeros extremadamente importantes. 

Muchos pensaran: Y ahora que fue eliminado el Ministerio del Ambiente y sus obligaciones quedan embutidas en un "sub-ministerio" de "Ecosocialismo" entonces qué pasará ahora con este Parque Nacional y muchos otros. Creo que en este momento nadie tiene una respuesta clara a esta pregunta. El panorama se ve aún peor cuando las competencias legales de la institución que debe administrar las áreas naturales protegidas quedan en manos de un "Órgano Superior" que incluye a una representación de desarrollistas, ignorantes de hasta el a, b, c de la ecología y la gestión ambiental y generadores de proyectos "Cinco Estrellas" que tienen además la muy particular idea de llamar a sus acciones "Ecosocialismo".

En definitiva si el Estado venezolano abandona sus obligaciones de proteger el ambiente, los ciudadanos estamos llamados a ejercer nuestro derecho a la participación en defensa de nuestro ambiente y el de nuestros hijos.



Parque Nacional Morrocoy a pocas leguas de su destrucción

Imagen tomada de elestimulo.com

0/27/2014 | FOTOGRAFÍA: ANDREA MILIANI
ARIANA GUEVARA @ArianaGuevaraG

Tomado de elestimulo.com

Esta área protegida de más de 32.000 hectáreas sufre, desde hace décadas, los estragos del maltrato humano y la indiferencia de las autoridades. Y como resultado: basura, aguas contaminadas, mangles deforestados y arrecifes muertos. Pese a todo, la naturaleza aún muestra su belleza. Por ahora.

Allá, en frente, el mar se agita poco: el agua se muestra nítida, mansa, dócil incluso en este día lluvioso. Un poco más acá, en la entrada del sector Coco III, el paisaje cambia. En la arena y en las raíces de los mangles se nota la huella ingrata de la presencia humana. En esa área protegida —señalizada con un letrero de madera que dice “No pase. Zona de protección y conservación del mangle”— hay bolsas, vasos de plástico, latas, botellas y más desperdicios. Entre las maravillas naturales y la basura, el Parque Nacional Morrocoy es un lugar de contrastes.

El panorama se repite en prácticamente todo el balneario, al que se llega después de atravesar el pueblo de Tucacas, en el estado Falcón. Este es apenas un sector del parque, que fue creado en 1974 y cuenta con un total de 32.090 hectáreas, con zonas marítimas, terrestres e insulares. Ese día, Furvin Rodríguez, guardaparques del Instituto Nacional de Parques, recorre a pie los 3 kilómetros de costa, desde La Aduana hasta Sánchez. Recientemente, dice, hicieron un operativo de limpieza por el Día Mundial de las Playas, pero lo normal es que haya basura: “Siempre hemos tenido luchas con la gente que viene, porque hacen parrillas en la arena, deforestan el mangle, prenden fogatas en las raíces y botan los desechos en cualquier lugar”.

Es sábado por la mañana y un camión de basura pasa por el estacionamiento, cargado de bolsas plásticas. Pero no es suficiente. Esta zona está sucia —aunque Rodríguez dice que hace 13 años estaba peor. “Nosotros tratamos de mantenerlo, pero hacen falta guardaparques. Aquí hay tres, pero deberían ser seis o siete. En algunos cayos hay uno, cuando tendrían que ser dos; y en otros no circula nadie”, se lamenta.

Un bombero forestal, que prefiere resguardar su identidad, dice que se ve poco mantenimiento: “Todos los lunes la gente de Inparques recoge lo que está en los mangles, pero no se dan abasto. Yo he trabajado prácticamente en todo el país, y esto no parece un parque nacional”.

Esa obligación de mantener la limpieza —que se establece en el Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso, publicado en la Gaceta Oficial 4.911, en 1995— tampoco se cumple en el cayo Varadero. Desde una punta apartada de los toldos y sillas, se ve un paisaje desolador: bolsas de basura y desechos a lo largo de la orilla. En el mangle hay zapatos, latas, tenedores de plástico y una estructura de metal oxidado que parece una nevera. Los cangrejos caminan con prisa sobre estos que les son extraños —o no.

Eulogio Gómez, heladero y entusiasta de la limpieza de la playa, dice: “Inparques recogió esa basura antes de agosto, pero no se la llevó. Se trata de un trabajo difícil porque a este pedazo de tierra sólo se puede llegar en peñero”. “Además de la cantidad de basura que puede producir una persona al día —entre 0,8 a 1,2 kilos— también se trasladan desperdicios de otros lugares, pues todas las corrientes se concentran allí”, explica Samuel Narciso, director del Centro de Investigación y Atención Comunitaria de la Fundación para la Defensa de la Naturaleza en Chichiriviche. “El Día Mundial de las Playas trabajaron 250 voluntarios, pero no se pudo sacar lo recogido. Este debe ser un trabajo mancomunado y exhaustivo”, dice.

Para seguir leyendo en su fuente original marque aquí

martes, 9 de septiembre de 2014

Requiem para el Ministerio del Poder Popular para el Ambiente o una nueva oportunidad para la política ambiental



Nota previa de Alejandro: Este muy completo análisis histórico nos permite comenzar a entender cómo llegamos hasta la actual situación en el cual ya el Ministerio del Ambiente parece una figura incómoda a ciertos intereses y lo mejor parece ser según sus objetivos: extinguirlo. Sólo queda la capacidad de la sociedad civil venezolana de reaccionar de diferentes modos para tratar de impedir este desafuero.



Jorge A. Naveda S.
Planificador de la Dirección General Sectorial de Parques Nacionales, INPARQUES. 
Profesor del Postgrado de Ingeniería Agrícola, FAGRO – UCV, Maracay y del Programa de Estudios de Postgrado Análisis Demográfico para el Desarrollo, IIES - UCAB, Caracas.

El martes 2 de septiembre del presente año, será recordado como un momento de quiebre en la política ambiental de Venezuela. En medio de las expectativas del discurso prometido por el Presidente Maduro que sacudiría los cimientos de la Revolución Bolivariana, los ambientalistas (chavistas y no chavistas) quedaron estupefactos frente al anuncio de la desaparición del Ministerio del Poder Popular para el Ambiente (MinPPAmb), siendo fusionado, nada más ni nada menos, que con el Ministerio de Vivienda y Hábitat; para remate de colmos, le diseñaron un nombre sugestivo e insultante para todo aquel que ha creído y trabajado por la conservación y protección de los recursos naturales venezolanos: Ministerio de la Vivienda, el hábitat y Ecosocialismo. Nadie puede explicar con una lógica mínima, cómo se llegó a la conclusión en el Gabinete de Maduro, que la actividad de intervención de tierras con fines urbanísticos era compatible con las actividades de conservación y preservación de los recursos naturales, la biodiversidad, los ecosistemas y los paisajes naturales; algo que en cualquier parte del Mundo genera conflictos de interés, pero que por lo visto, Maduro y su Gabinete no ven ni entienden. 

Creado en 1976, el Ministerio del Ambiente Venezolano fue el primer ministerio de esta índole de toda América y el segundo en el Mundo, después del Ministerio del Ambiente francés. Su creación tuvo un gran impacto político en América Latina y en él trabajaron equipos multidisciplinarios de venezolanos y extranjeros, que ayudaron a desarrollar una serie de ideas novedosas sobre la planificación y la gestión ambiental, la ordenación del territorio y la conservación de los recursos naturales, ecosistemas y paisajes. Ello permitió la formación de varias generaciones de profesionales que se destacaron en su trabajo ministerial, lo cual les brindó la oportunidad de pasar al ámbito académico y continuar como docentes-investigadores en universidades venezolanas y del extranjero. Aun cuando la política ambiental venezolana siempre luchó por sus posiciones con otras políticas públicas a lo largo de diferentes gobiernos, el Ministerio del Ambiente siempre se destacó por su especialización técnica en áreas como, planificación y ordenación territorial, manejo de cuencas, canalizaciones, construcción de presas y embalses, así como la gestión de áreas protegidas y otros campos de la política ambiental que fueron desarrollándose con el pasar del tiempo. Entre los diferentes logros que pueden atribuírsele destacan de sobremanera: 1) el desarrollo de una amplia legislación ambiental que va desde leyes orgánicas, leyes ordinarias, normas técnicas, planes de ordenamiento y reglamentos de uso, etc.; 2) la ejecución del primer proyecto nacional de compilación de información ambiental e indicadores territoriales, denominados Sistemas Ambientales Venezolanos - 79; 3) la creación de una compleja red de áreas bajo régimen de administración especial (ABRAE) que incluyen a la áreas de protección ambiental, sitios de protección por riesgo de inundación, áreas para desarrollo integral agrícola, sitios  de seguridad y defensa, áreas para protección de infraestructura, áreas para puertos de aguas profundas y otras formas de usos especiales; y 4) una red de represas y embalses a lo largo y ancho del país que en su momento fue una de las más completas de Latinoamérica. Todo ello elevó el prestigio del país a nivel internacional, como una de las Naciones con mayores avances en materia ambiental, aun cuando su base económica seguía siendo la explotación petrolera, actividad altamente dañina al ambiente. 

Contradictoriamente, detrás de estos logros subyacen fuertes debilidades, que terminarían por resquebrajar la planificación y gestión que el Ministerio desarrolló; en primer lugar el modelo económico rentista que permeó al gobierno y a la sociedad venezolana, y que permitió al país vivir una “ilusión de armonía”, desvaneciéndose en la medida que dicho modelo fue haciendo aguas y perdió su fuerza socio política. Así por ejemplo, el costo de la gasolina, el cual es tan irrisorio y artificial, que hace imposible desarrollar proyectos de energía alternativa que compitan económicamente con los combustibles fósiles; ello trajo como consecuencia que el MinPPAmb no haya podido controlar los altos niveles de consumo de combustible y contaminación, siendo el país de América con la mayor producción de CO2 (6,5 Tm/per cápita/año) y de mayor consumo energético (2.669 Kg. Eq. Oil/per cápita/año). De esta forma, la política ambiental pierde ante la política del estímulo al consumo barato de gasolina. Un segundo factor de debilidad, es que las políticas ambientales no nacieron de las necesidades sentidas por la población venezolana, ni por la toma de conciencia de la gente que identificó algunos de sus conflictos cotidianos como problemas ambientales. Dichas políticas nacen de la inquietud de quienes ejercían el poder, que influenciados por las ideas internacionales y por la magnitud de la renta petrolera manejada por el Estado, estimuló formas sofisticadas de repartición de la renta a través de políticas ambientales. Ello hizo que las grandes mayorías no se identificaran con la necesidad de la protección y conservación ambiental, interpretando que dichas políticas impiden la explotación de recursos, restringen el trabajo y su desarrollo. La gente no logra identificar los beneficios tangibles e intangibles de vivir en un ambiente sano y libre de contaminación. 

De esta forma, el Ministerio logra desarrollar una amplia legislación ambiental, pero la misma es altamente costosa de aplicar y hacer cumplir; además, muchas normas no se adaptan a la gestión municipal. El proyecto de Sistemas Ambientales Venezolanos no continuó, quedando una serie de manuales que fueron envejeciendo en el tiempo y que no se han actualizado; además, su objetivo fundamental, era desarrollar el Plan Nacional de Ordenación Territorial, el cual se culminó 19 años después, cuando los entornos económicos, sociales y políticos habían cambiado a tal extremo que fue imposible su aplicación. Finalmente, la dimensión territorial del Sistema de ABRAE, con 390 áreas y más de 70 millones de hectáreas; así como sus disímiles objetivos de gestión, las hizo inmanejables. Esto debido a que nunca se desarrollaron las unidades administrativas especializadas para la gestión de los 25 tipos de ABRAES, lo que hubiese requerido un portafolio financiero por el orden del 1,7 al 6,7% del Presupuesto Nacional 2014, cantidad que no tiene ni siquiera el MinPPAmb. De esta forma, las políticas ambientales y su organismo ejecutor entraron, en los últimos años en un estado de crisis de relaciones y supervivencia, compitiendo con políticas económicas y sociales, que aportan mucho más votos electorales que la conservación ambiental, lo que terminó aislando al Ministerio, estrategia que utilizaron inteligentemente los grupos de inversión para el desarrollo, que generalmente son enemigos de las políticas ambientales. Otros indicadores de la debilidad institucional, son la elevada tasa de deforestación que sufren los bosques venezolanos, equivalente a 5.498,7 Km2 anuales, así como la destrucción y contaminación con mercurio que sufre el sur del país por la explotación del oro. 

Ya en 1999 Chávez, entre sus acciones iniciales para reducir el tamaño del Estado, planteó eliminar al Ministerio del Ambiente, pero su Gabinete y asesores le recomendaron mantenerlo por la importancia que tenía en materia de los derechos humanos y relaciones internacionales; además, si en el proyecto de la nueva Constitución se planteaba colocar al ambiente con rango constitucional y al “Desarrollo Sustentable” como imagen objetivo del país, hubiese sido poco creíble la propuesta sin un órgano oficial encargado de desarrollar la política ambiental. 

Durante la crisis del 2002 – 2004, las tensiones políticas, económicas y sociales, hicieron que las políticas ambientales pasaran a tener muy poca relevancia, pero el Ministerio manteniendo su carácter técnico ambiental, fue recuperando espacios políticos dentro del Gobierno y en la opinión pública, lo que le permitió desarrollar proyectos con dinero proveniente de organismos internacionales e ir adaptando sus acciones a los nuevos esquemas de políticas de planificación participativa, con lo que se desarrollaron una serie de estrategias dirigidas a la gente y sus problemas más directos. Pero en el 2005, las pugnas de los grupos de poder dentro del Gobierno llevaron al Ministerio a una radicalización ideológica interna, lo que condujo a cambios radicales en sus directivas, sacando definitivamente del juego político a las posiciones técnico ambientales e imponiéndose el discurso social. Así, la planificación y manejo de recursos quedó de lado, para desarrollar políticas inmediatistas como Misión Árbol, el programa de reconversión minera, los congresos de biodiversidad que terminaban en lineamientos políticos que nadie ejecutaba, se desmantelaron los equipos técnicos claves para hacer más laxa la permisería, se redujo el personal de campo, abandonando la vigilancia y control de las ABRAE del MinPPAmb; y las unidades asociados a contratos de infraestructura y mantenimiento, así como las de manejo forestal, pasaron a ser unidades con dudosos procedimientos ambientales. 

Si bien entre el 2005 y 2010 el Ministerio redujo su capacidad de control ambiental, varios grupos continuaron trabajando en proyectos de planificación, tratando de no perder el norte de la institución, pero de estos proyectos, casi ninguno llegó a aprobarse y publicarse en Gaceta Oficial. Era una especie lineamiento no declarado, en el cual no debían salir nuevos planes de ordenamiento. A partir del 2011, la debilidad del Ministerio llegó a tal extremo, que incluso para evitar fracturas políticas dentro de PSUV, se negociaron cuotas de poder con el Frente Francisco de Miranda, por lo que se le entrega de forma incondicional al Instituto Nacional de Parques. Así, el otrora Ministerio de las grandes políticas ambientales y que se mantenía al día en los temas ambientales mundiales, dejó de existir hace algún tiempo, quedando un Ministerio agotado y vapuleado por la politiquería sin sentido, discursos vacíos de contenido técnico y que aun los pocos grupos de trabajo que se mantenían a favor de una política ambiental, se convirtieron en grupos incómodos de sobrellevar. De esta forma, el discurso de Maduro fue solo la estocada final de algo que se podía esperar. 

Revisando el Decreto N° 1.213, G.O. N° 40.488 del 02/09/2014, donde se fusionan el MinPPAmb con el Min. Vivienda y Hábitat, pueden intuirse algunas de las modificaciones o supresiones. En el caso del Viceministerio de Planificación y Ordenación Ambiental, este podría pasar al Ministerio PP de Planificación, lo cual podría ser una oportunidad para desarrollar estrategias ambientales desde este despacho de alto peso específico. La Dirección General de Bosques, podría pasar al Ministerio PP de Agricultura y Tierras; el Viceministerio de Aguas queda acéfalo, ya que no hay un Ministerio de Obras Públicas o algo similar, la alternativa es que quede en Vivienda, pero las exigencias de este Viceministerio rebasan las capacidades de este último; la permisería ambiental debería pasar a la nueva autoridad única dirigida por Dante Rivas; y finalmente la Oficina Nacional de Diversidad Biológica tiene una alta probabilidad de desaparecer, ya que tampoco existe un Ministerio que se identifique con sus funciones. En este caso, la única alternativa sería una potencial reestructuración del Min. PP Agricultura y Tierra, creando una unidad de Recursos Natural, como la tuvo en décadas pasadas el antiguo Ministerio de Agricultura y Cría, algo que su actual ministro conoce muy bien. 

Asumiendo una posición más optimista, la desaparición del MinPPAmb, podría convertirse en una gran oportunidad para el desarrollo de un nuevo esquema de políticas ambientales. Sin el organismo que legalmente ejercía un poder centralista y aprovechando ese vacío de poder, las gobernaciones y alcaldías podrían posesionarse de una política ambiental regional y local que no se ha desarrollado hasta ahora, cambiando el perfil de los lineamientos nacionales por esquemas de acción local que permitan vínculos directos entre los problemas cotidianos de la gente con el asunto ambiental. Así, las alcaldías deberían romper con el primitivo esquema de gestión de los desechos sólidos a través de empresas de servicio que monopolizan los megacontratos y generar un sistema participativo de clasificación de desechos sólidos. Podrían desarrollar sistemas de parques de recreación interconectados con corredores verdes que mejoren la calidad de vida en las zonas urbanas y estos a su vez, contener plantas de tratamiento de aguas servidas con filtros de plantas vivas integradas a las zonas verdes y donde cada urbanización asuma el mantenimiento de dichos sistemas de tratamiento. Generar asociaciones entre los gobiernos locales, empresas privadas y ONGs ambientalistas, para programas de educación ambiental y de desarrollo sostenible. Las gobernaciones tienen la oportunidad de desarrollar sus propios Planes de Ordenación y sus sistemas de áreas protegidas regionales en asociación con empresas privadas y grupos civiles de interés local. Estas son solo algunas ideas, pero deben haber muchos otros proyectos ambientales que las gobernaciones y alcaldías puedan desarrollar y que hasta ahora el omnipresente y todo poderoso MinPPAmb no dejaba hacer ni promovía. Convirtamos lo que parece la muerte de la política ambiental nacional, en el nacimiento de las políticas verdes de los gobiernos regionales. El camino está abierto y la gente está ávida de respuestas y nuevas alternativas.  

jueves, 29 de mayo de 2014

A mi la biodiversidad me importa un bledo

Sistema de Parques Nacionales de Venezuela



El título de esta entrada pareciera ser la conclusión que puede sacarse luego de leer este extraordinario artículo del investigador del IVIC Jon Paul Rodríguez, publicado en el Portal de Desarrollo Sustentable de la Fundación Tierra Viva, el cual espero que ustedes puedan leer y compartir. Tengo la esperanza que podamos revertir esta tendencia producto de la ignorancia y la negligencia, en la medida de que los ciudadanos de Venezuela exijamos una política nacional ambiental que valore realmente nuestros verdaderos patrimonios y que nos convirtamos en garantes de los mismos.


Inversión pública en el resguardo de la biodiversidad venezolana. 

Jon Paul Rodríguez

No existe una regla que establezca cuánto debe invertir el estado en la conservación de la biodiversidad o, de hecho, en cualquier otro aspecto de su gestión. Sin embargo, los gobiernos implícitamente dan más importancia a unos temas que a otros al asignarles mayores o menores porciones del presupuesto nacional. Una mirada a las inversiones relativas ofrece una aproximación a las prioridades gubernamentales del momento.

Aunque todas las instancias gubernamentales – desde la Presidencia de la República y la Asamblea Nacional hasta los municipios y los consejos comunales – tienen injerencia en políticas ambientales, voy a enfocar mi atención en la acción del Ministerio del Poder Popular para el Ambiente (MinAmb), particularmente su Instituto Nacional de Parques (Inparques). MinAmb es la entidad responsable ante el Convenio sobre la Diversidad Biológica de las Naciones Unidas y es garante de la conservación y uso sostenible de los genes, especies y ecosistemas que conforman la biodiversidad, así como de los bienes y servicios gratuitos que brindan a la ciudadanía.

Los parques nacionales (PN) y monumentos naturales (MN) son dos clases de áreas protegidas cuya gestión es responsabilidad de Inparques (otras, como refugios, reservas y santuarios de fauna, zonas protectoras, reservas forestales y reservas de biosfera son administradas por dependencias diferentes del MinAmb). Conjuntamente abarcan aproximadamente 150.000 kilómetros cuadrados (16% del territorio nacional), superficie que coloca a Venezuela entre los países con mayor proporción protegida del mundo. Su fin principal es la protección de los recursos naturales que existen en ellas (1), y por ende, una porción significativa de nuestra biodiversidad.

La contribución de los PN y MN al presupuesto nacional es infinita. No sólo porque proveen bienes intangibles que no pueden ser monetizados – como el placer que genera la contemplación de la naturaleza o el afecto innato que sentimos hacia otras formas de vida (conocido como biofilia) – sino también porque cualquier ejercicio que intente estimar el valor monetario de los bienes y servicios provistos por los ecosistemas, obligatoriamente será parcial y se quedará corto. Sin embargo, es posible examinar algunos datos y cifras que al menos sirven para poner en perspectiva su aporte mínimo a la economía, la sociedad y el bienestar humano.

El agua es el recurso natural más crítico para la humanidad: la bebemos, la usamos para lavar y eliminar desperdicios, bañarnos, cocinar, regar, enfriar maquinaria, como medio de transporte, y, por si fuese poco, para generar electricidad. El PN Canaima protege la cuenca del río Caroní y provee agua al lago Guri. Se estima que el parque genera 3.295 millones de dólares anuales en beneficios, sólo tomando en cuenta sus aportes en hidroelectricidad y turismo (2). Al sumar toda la producción hidroeléctrica del país y estimar la cantidad de petróleo que hubiese sido necesaria para producir la misma energía eléctrica en 2007, el ahorro en petróleo equivale a casi 56 millardos de dólares, monto similar a la totalidad del presupuesto nacional de ese año (2) – sin hablar del impacto ambiental que habría generado su combustión. Asimismo, 77% de los PN protegen cabeceras de ríos que son fuente de agua potable para las áreas urbanas más densas y las zonas agrícolas más importantes al norte del país. Se estima que el agua generada en 18 parques nacionales abastece a 83% de la población urbana y que sólo las áreas protegidas andinas proveen agua a 40% de las tierras agrícolas 2. Sin parques nacionales, y la biodiversidad que regula sus procesos hidrológicos, nuestra realidad urbana, agrícola e industrial sería muy diferente a la actual.

Los parques nacionales son también fuente de sustento para las comunidades que habitan en sus alrededores o dentro de ellos. En el parque nacional Morrocoy, el más visitado del país (1.500.000 de visitantes en 2007), el turismo proporciona aproximadamente 50% de los empleos de los dos municipios colindantes. En el parque nacional Los Roques, 40 % de la población entre 18 y 70 años depende económicamente del turismo. En los poblados autóctonos de Gavidia y Los Nevados del PN Sierra Nevada, el turismo genera 236 empleos directos, mientras que el programa de turismo comunitario que se desarrolla en los PN Sierra Nevada y La Culata mantiene 135 microempresas turísticas familiares con 1.256 beneficiarios directos e indirectos en 28 comunidades 2. De más está decir que los visitantes a los parques nacionales acuden precisamente a disfrutar su biodiversidad, sus paisajes y la interacción con las comunidades.

Quisiera destacar el papel fundamental de los PN y MN para el resguardo de nuestra cultura, historia y tradiciones. Se estima que más de 95% del territorio habitado por las 34 etnias venezolanas está ubicado dentro de áreas naturales protegidas 1. Asimismo, en el PN San Esteban hay al menos 26 yacimientos de petroglifos. El MN María Lionza es el epicentro de los ritos que rodean a este importante personaje mítico-religioso. La hacienda La Elvira en el PN Guatopo y la Casona de Los Venados en el PN Guarairarepano nos brindan una ventana hacia las prácticas de comercio de café y cacao de tiempos pasados. Los PN y MN resguardan a éstos y muchos otros testigos de prácticas humanas firmemente arraigadas en la biodiversidad (2).

¿Cuánto le cuesta al estado los beneficios que obtiene de la biodiversidad en los PN y MN? En el presupuesto nacional de 2014 (3) el aporte a Inparques ascendió a Bs. 281.618.143, equivalente a entre 5,6 y 44,7 millones de dólares, si uno considera las tasas de cambio de Sicad II y el dólar oficial, respectivamente. El presupuesto nacional de 2014 (sólo gastos ordinarios, sin incluir proyectos por endeudamiento u otros créditos presupuestarios) totaliza Bs. 439.870.577.965, entre 8,8 y 69,8 millardos de dólares según las tasas de cambio de Sicad II y el dólar oficial, respectivamente. Por lo tanto, el monto asignado a Inparques corresponde a 0,06 % del total nacional.
Si usamos el dólar oficial como referencia, podemos afirmar que el estado invierte en Inparques aproximadamente 45 millones de dólares al año. A cambio, el parque Nacional Canaima hace un aporte a la economía nacional de 3.295 millones dólares, un retorno superior a 7.300 %. Esos 45 millones de dólares anuales, menos que la décima parte de un punto porcentual del presupuesto nacional de 2014, también generan ahorros por producción hidroeléctrica del mismo orden de magnitud del presupuesto nacional. Es importante destacar que Inparques tiene a su cargo numerosos parques de recreación, por lo que las cifras reales invertidas en PN y MN son menores a las citadas. Y esta es solamente la contribución del PN Canaima. Si consideramos a todos los demás PN y MN, su aporte directo a la economía y el bienestar de los venezolanos sería mucho mayor.

En 2010, la ejecución presupuestaria de Inparques fue de 7,38 dólares por kilómetro cuadrado de territorio protegido (4). En promedio, durante 2007-2008 las agencias de parques nacionales en Sudamérica invirtieron 139 dólares por kilómetro cuadrado (5), 19 veces más que lo invertido en Venezuela en 2010. El principal gasto de Inparques en 2008 fue la protección contra incendios forestales (59,8 %), seguida por mantenimiento y conservación de áreas recreativas (31,8 %) (4). Las gestiones de educación ambiental recibieron 0,1 % del presupuesto de ese año. Del total de 2.105 trabajadores en Inparques, dos terceras partes laboran en oficinas y sólo un tercio es personal de campo (4). Es decir, aproximadamente 700 trabajadores están dedicados directamente al resguardo de las áreas protegidas, mientras que de estos, más o menos la mitad son guardaparques. Por lo tanto, en promedio cada guardaparque debería resguardar unos 429 kilómetros cuadrados, la extensión que ocupan las 22 parroquias del Distrito Capital (6). Muy pocos tienen vehículos, lanchas u otros medios para movilizarse.

Es una realidad objetiva que el resguardo de la biodiversidad es una muy baja prioridad gubernamental. De los 31 Ministerios del Poder Popular, cuatro de ellos – Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Finanzas, Educación, y Trabajo y Seguridad Social (en ese orden) – consumen más de 60 % de los recursos. En 2014, el estado prevé un endeudamiento del orden de 7 millardos de bolívares para la adquisición de armamento de orden público seguridad y defensa, casi cuatro veces el presupuesto ordinario del Ministerio para el Ambiente, que con 1.9 millardos y 0,43 % del total nacional, ocupa el puesto 17 entre los 31 ministerios (3). Desde mediados de 2012, la prensa nacional ha mencionado planes gubernamentales de adquirir 24 aviones de combate que substituyan la flota de F-16. Cada uno de los cazas rusos Sukhoi Su-35, uno de los modelos considerados (7), cuesta entre 52 y 65 millones de dólares (8), más que el presupuesto anual de Inparques en 2014.

El aporte de la biodiversidad al bienestar humano es infinito, pero nuestra inversión en su resguardo es desproporcionadamente baja. Aumentar el presupuesto de Inparques en 19 veces, para lograr una inversión equivalente a otros países en Sudamérica, lo llevaría a Bs. 5.350.744.717, o aproximadamente 1,2 % del presupuesto nacional de 2014. Sería un incremento muy substancial, de eso no hay duda, pero seguiría siendo menos que el endeudamiento previsto para la compra de armas este año. La justificación de dicha inversión podría provenir de la consideración explícita de la contribución de los PN y MN a la economía nacional mediante la implementación de un esquema de contabilidad verde, donde la dependencia de la economía de los recursos naturales quedaría firmemente establecida. En ese contexto, la inversión en Inparques podría terminar representando un ahorro en lugar de un costo, como es el ahorro de petróleo por la producción de hidroelectricidad.

Los PN y MN son sólo la punta del témpano. Venezuela tiene el privilegio de que su biodiversidad nativa también abunda en el resto del territorio. No estoy abogando por monetizar la biodiversidad, sino de valorarla adecuadamente. Entender sus aportes concretos al sistema económico nacional nos permitiría comprender mejor como la falta de inversión en su resguardo de hecho representa un costo muy alto para todos nosotros.



1.    Inparques, Parques Nacionales y Otras Areas Protegidas: Informe Nacional 2007, Venezuela. 2007, Caracas Venezuela: Informe presentado ante el II Congreso Latinoamericano de Parques Nacionales y Otras Areas Protegidas (Bariloche, Argentina, 30 septiembre – 6 octubre, 2007). Dirección de Áreas Naturales Protegidas (ANAPRO), Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), Ministerio del Poder Popular para el Ambiente, República Bolivariana de Venezuela.

2.    Cartaya, V., Conservación y Bienestar Humano en Venezuela: El Aporte de las Áreas Protegidas. 2007, Caracas: Síntesis del Informe Final para la Fundación The Nature Conservancy of Venezuela. 54.

3.    ONAPRE, Ley de Presupuesto para el Ejercicio Fiscal 2014. 2013, Disponible en: http://www.ocepre.gov.ve/ (descargado el 16 de mayo de 2014): Oficina Nacional de Presupuesto.
4.    Naveda, J.A., Comunicación personal. 2014.

5.    Bovarnick, A., et al., Financial Sustainability of Protected Areas in Latin America and the Caribbean: Investment Policy Guidance. 2010: United Nations Development Programme (UNDP) and The Nature Conservancy (TNC).

6.    INE, XIV Censo Nacional de Población y Vivienda: Resultados por Entidad Federal y Municipios del Distrito Capital. 2013, Caracas, Venezuela: Gerencia de Censo de Población y Vivienda, Gerencia General de Estadísticas Demográficas,  Instituto Nacional de Estadística (INE). 51.

7.    Colaboradores de Wikipedia, Aviación Militar Bolivariana [en línea] Wikipedia, La enciclopedia libre, 2014: p. [fecha de consulta: 18 de mayo del 2014]. Disponible en <http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Aviaci%C3%B3n_Militar_Bolivariana&oldid=74362242>.

8.    Colaboradores de Wikipedia, Sukhoi Su-35 [en línea]. Wikipedia, La enciclopedia libre, 2014: p. [fecha de consulta: 17 de mayo del 2014]. Disponible en <http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Sukhoi_Su-35&oldid=74408086>.

Jon Paul Rodríguez, Centro de Ecología, Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas
jonpaul@ivic.gob.ve
@jonparod

Para ir a la fuente original de este artículo marque aquí

lunes, 19 de mayo de 2014

Villegas asegura que no permitirán más ranchos en El Ávila


Imagen tomada de eluniversal.com



Ernesto Villegas, ministro para la Transformación de la Gran Caracas, expresó que la construcción de ranchos, a los que calificó como "viviendas inestables", tiene como objetivo venderlas o alquilarlas, se trata de una actividad desarrollada por mafias dedicadas a esta actividad.


EL UNIVERSAL
viernes 16 de mayo de 2014  09:29 AM

Caracas.- El ministro para la Transformación de la Gran Caracas, Ernesto Villegas, aseguró durante una entrevista en el canal estatal  Venezolana de Televisión que no permitirán que se levante "un rancho más dentro del Waraira Repano (Parque Nacional El Ávila)". Reiteró que no permitirán más construcciones ilegales en la montaña caraqueña.

"No habrá tolerancia con estas construcciones ilegales, porque lo que está en juego es la preservación de la seguridad integral del Waraira Repano y los accesos a la Gran Caracas", puntualizó.

Indicó que se trata de una situación que coloca en riesgo el equilibrio ecológica de la zona por lo "no queremos que esta situación se expanda, se extienda, de modo que ponga en peligro el parque nacional", explicó.

"El crecimiento desaforado, particularmente del concepto del lucro desmedido, que es característico del capitalismo, convirtió todo prácticamente todo en una mercancía incluyendo a nuestro planeta. Es lo que lamentablemente, zonas protegidas intentan ser convertidas en mercancía", aseguró.

Manifestó que esta primera fase ya se ha activado en zonas de las carreteras Mamera-El Junquito, Panamericana, Petare-Guarenas, Autopista Regional del Centro, cerca de Tazón; y la Cota Mil. Incluye la retención de las maquinarias de esas construcciones.

Según Villegas, la construcción de ranchos, a los que calificó como "viviendas inestables", tiene como objetivo venderlas o alquilarlas, se trata de una actividad desarrollada por mafias dedicadas a esta actividad.

Explicó que activarán otras fases del trabajo del Órgano, que tienen que ver con las comunidades rurales asentadas durante generaciones, que, indicó Villegas, deben tener un tratamiento distinto a las áreas explotadas de manera incontrolada, con la lógica de quienes pretenden mercantilizar la montaña caraqueña.

Aseguró que no está de acuerdo por los daños ambientales que se han generado en el parque nacional Waraira Repano y varios sectores del país.

Indicó que hasta ahora se han paralizado 36 construcciones en áreas protegidas de la Gran Caracas.

Parque Bolívar ecológico

Villegas destacó que el Parque Bolívar, el cual se construye en terrenos de la Base Aérea Francisco de Miranda, en La Carlota, tendrá una consideración "ecológica".

Para ir a la fuente original marque aquí


Nota de Alejandro: Celebro muchísimo esta decisión del Ministro Villegas en relación con la protección del PN Warairarepano. Este Parque es de una enorme importancia para la habitabilidad y sustentabilidad de la ciudad de Caracas. Su protección no es un tema trivial, estudios recientes indican que los seres humanos para nuestro desarrollo óptimo necesitamos estar en contacto con la naturaleza y las ciudades más verdes tienen poblaciones más sanas física y psicológicamente, y por ello los caraqueños agradecemos cualquier esfuerzo que se haga al respecto

Lo que me llama la atención es que de nuevo aparece una noticia en relación con un Parque Nacional de Venezuela en la que no es nombrado, ni de refilón, a INPARQUES, el organismo que por ley es el administrador de los Parques y Monumentos Nacionales del país, es decir el cuidador de las joyas de nuestro patrimonio cultural ¿Alguien puede dar noticias de que es de la vida de este importante organismo? 

viernes, 21 de febrero de 2014

Venezuela propone a Brasil proyecto para manejo del Roraima

Imagen tomada de ultimasnoticias.com.ve


Se manejará un programa de entrada al cerro Roraima, para que también sea posible el acceso por Brasil


ÚN-. Una propuesta ecológica para el manejo del Parque Nacional Canaima en su totalidad fue concretada, este sábado, entre Venezuela y Brasil, durante un recorrido entre representantes de ambas naciones en el Cerro Roraima.

“Hemos podido constatar hoy la cantidad de basura que dejan los turistas en este hermosísimo paisaje. Vinimos a evaluar la organización de un programa de preservación del parque nacional en su conjunto, no sólo en el Roraima, sino en la Gran Sabana y otros tepuyes”, explicó el ministro del Poder Popular para el Turismo, Andrés Izarra y lo reseña la nota de prensa de Mintur. (negritas agregadas por el autor de este blog)

El titular de la cartera turística venezolana, junto al gobernador del estado Bolívar, Francisco Rangel Gómez, y el embajador de Brasil en Venezuela, Ruy Pereira, viajaron para realizar una evaluación de los servicios turísticos en la zona.  (negritas agregadas por el autor de este blog)

De esta forma, se manejará un programa de entrada al cerro Roraima, para que también sea posible el acceso por Brasil. “Es importante que tengamos una coordinación para la preservación de este monumento natural único”, dijo Izarra.

Por su parte, Rangel Gómez aseguró que el aeropuerto internacional de Santa Elena de Uairén, ubicado en la misma entidad del Parque Nacional Canaima, “fue construido con visión geopolítica, tomando en cuenta que esta población es una ciudad fronteriza con Brasil y que cuenta con una gran aduana y los controles necesarios para recibir turistas todo el año”.

Acondicionamiento de la frontera

Adicionalmente, las autoridades, conjuntamente con el director del Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime), Juan Carlos Dugarte, inspeccionaron las condiciones de la aduana ecológica de Santa Elena de Uairén por donde atraviesa el flujo proveniente de Brasil, circulación que ha aumentado un 20% este año.

Aunado al crecimiento del 116% del número de vehículos los primeros 10 días del año en relación al mismo período del 2012, el ministro Izarra, aseguró que se trata de “indicadores de una cifra de turistas que será significativa este año”.


Mensajes Voluntarios

“De la evaluación de hoy en Roraima canalizaremos una propuesta para todo el voluntariado que ofreció su apoyo para preservar nuestros parques”, escribió el ministro Izarra en la red social Twitter.

Izarra también anunció que del 9 al 14 de marzo habrá una jornada de limpieza con voluntarios en el cerro Roraima.

El monte Roraima, también conocido como tepuy Roraima, cerro Roraima o simplemente Roraima, con 2.810 msnm, es el punto más alto de la cadena de mesetas tepuyes (montañas tabulares) de la sierra de Pacaraima, en América del Sur. Por eso, es un destino común para mochileros. Sus 31 km² de área en la cima están divididos entre (Venezuela 85%; Guyana o Zona en reclamación 10% y Brasil 5%).

www.ultimasnoticias.com.ve

Para ir a la fuente original marque aquí.

Mi comentario: En este momento de crisis en Venezuela puede sonar banal, pero luego de leer varias veces este artículo y subrayar alguna de sus partes, me quedó una duda muy fuerte ¿Fue eliminado el Ministerio del Ambiente en algún momento que no lo supe? ¿No es el MINAMB el ente rector de las políticas ambientales del país? ¿No es INPARQUES organismo adscritoal MINAMB la institución rectora de políticas públicas orientadas al uso, protección y manejo de los Parques Nacionales, Recreacionales y Monumentos Naturales de Venezuela? Vivimos tiempos de total confusión, anarquía y quizás de destrucción de las instituciones que fueron creadas para proteger nuestro patrimonio ambiental.



martes, 21 de enero de 2014

Los Roques y La Tortuga resienten expansión del turismo

Fuente El Nacional

Expertos coinciden en que el desarrollo de construcciones y el aumento de visitantes tendrá impacto negativo

MAOLIS CASTRO 20 DE ENERO 2014 - 12:01 AM


En el consejo comunal Gran Roque pueden considerarse privilegiados por haber visto el proyecto de ampliación de la pista de aterrizaje del archipiélago. “Al principio iban a ser 1.200 metros, pero fue reducido a 80 o 100. Nos dijeron que podrían volar aviones con mayor capacidad de pasajeros, posiblemente de las aerolíneas Conviasa y Avior. Los trabajos iban a comenzar este mes”, contó Magaly Fabián, miembro de la organización.

La obra forma parte de varios proyectos para aumentar el ingreso de turistas al Parque Nacional Los Roques y en la isla La Tortuga. A Cristina Vaamonde, directora de la ONG Una Montaña de Gente, le preocupa que no se consideren las consecuencias negativas que pudiesen tener las nuevas construcciones: “Eso podría ir en contra de la normativa legal, específicamente de la Constitución, porque todo criterio de crecimiento y desarrollo está supeditado a la sostenibilidad ambiental. En el caso de la ampliación de la pista de aterrizaje del Gran Roque, que se hará sin haber sido consultado públicamente, seguramente se movilizarán materiales y maquinarias. También aumentará la circulación de personas y, posiblemente, habrá más contaminación”.

El permiso para ampliar la pista de aterrizaje fue concedido por el Instituto Nacional de Parques. “Tenemos conocimiento de que pretenden construir un terraplén al norte de la pista. El plan, que se mantiene oculto, afectaría los manglares y otras especies. No estamos de acuerdo con lo hecho por la directiva”, denunció Marlene Sifontes, secretaria de organización del Sindicato Unitario Nacional de Inparques.

El proyecto recibió una inyección de recursos el 2 de mayo de 2012. El Ejecutivo nacional aprobó en consejo de ministros 900 millones de bolívares para la Jefatura de Gobierno del Territorio Insular Francisco de Miranda. El monto se destinó, además de la ampliación de la pista de aterrizaje, a la construcción de un terminal aéreo, la adecuación de la planta procesadora de desechos sólidos, la compra de plantas eléctricas, la edificación de muelles, la rehabilitación de escuelas, entre otros proyectos, informó en aquel entonces Elías Jaua, que se desempeñaba como vicepresidente de la República, a Venezolana de Televisión.    

Magaly Fabián, que además regenta una posada, expresa que se siente satisfecha con los planes: “Eso traerá mejoras para los habitantes de Los Roques. Se piensa construir, adicionalmente, un liceo y una universidad. Eso evitaría viajar fuera del archipiélago para estudiar”.

Para seguir leyendo este artículo en su fuente original marque aquí